LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Qué pasó con la pista aérea proyectada en el Valle de Ojos Negros, cuándo empezará a operar?
ENSENADA BC 8 DE JULIO DE 2026.- En una democracia siempre se festina la pluralidad y la diversidad, pero el surgimiento de nuevos partidos inexorablemente le restarán militantes y votos a las fuerzas políticas tradicionales, y en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN) deben ser los más preocupados con la aparición, sobre todo, de Somos México, porque prominentes figuras como el caso del ex gobernador panista, Ernesto Ruffo Appel, han manifestado de forma abierta su simpatía con esta agrupación que recién consiguió su registro.
La posibilidad de que la oposición se fragmente, no se concreten sus alianzas y tampoco postulen candidatos atractivos, puede ocasionar que a nivel estatal el PRI y el PAN ni siquiera consigan mantener su registro.
Y para colmo, es tiempo que no se observa que alguien con arrastre social y presencia exprese su deseo de abanderar las causas tricolores o blanquiazules, toda vez que el otro partido de oposición, como lo es Movimiento Ciudadano (MC) apenas tiene una presencia marginal en la entidad.
La expectativa será entonces atestiguar los alcances reales de Somos México, que por disposiciones de ley no podrá ir en alianza con otro partido en 2027 por ser su primera elección.
RECIBIRÁN FINANCIAMIENTO
Por cierto, Somos México y PAZ comenzaron a tramitar su registro en los 32 institutos estatales electorales del país para formalizar también su inscripción como partidos políticos locales y competir por las 17 gubernaturas, alcaldías y diputaciones que estarán en disputa el próximo año.
Además, también recibirán financiamiento público para lo que resta de este 2026, el cuál ascenderá entre los 3 millones y 12 millones de pesos por entidad.
Ambos partidos están registrando a quienes serán representantes ante los institutos y a sus dirigencias estatales.
En 25 entidades existen 74 partidos locales, en los siete restantes únicamente están registrados los institutos políticos con registro nacional.
Para el presente año, los 32 organismos electorales locales asignarán en conjunto 7 mil 42 millones 842 mil pesos para otorgar financiamiento público de los partidos políticos.
Y una vez que el consejo general del INE aprobó el registro de dos nuevos partidos y rechazó el de otros dos, la partida asignada para repartir entre Somos México y PAZ subió de 84 millones a 87 millones 49 mil pesos.
De acuerdo con la nueva distribución que hizo la Dirección de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE, Somos y PAZ tendrán 73 millones 681 mil pesos para gasto ordinario, es decir, pago de oficinas, personal y servicios, así como 4 millones 144 mil pesos para actividades específicas, 9 millones 210 mil pesos de su prerrogativa postal y 43 mil pesos en franquicia telegráfica.
Mientras que los partidos políticos nacionales sufrirán una disminución en su financiamiento. El partido más beneficiado por negarle el registro a dos partidos será Morena, pues le devolverán 54 millones de los más de 100 que le quitaron para armar la bolsa asignada a PAZ y Somos.
Así, para el resto del año Morena tendrá mil 302 millones de pesos; el PAN 650 millones 319 mil pesos; el PRI 494 millones 191 mil pesos; el PT 339 millones 825 mil pesos; el PVEM 419 millones 762 mil pesos; y Movimiento Ciudadano 487 millones 676 mil pesos.
¿OTRO SATÉLITE?
La batalla jurídica emprendida por Que Siga la Democracia para obtener su registro como partido político se advierte una estrategia política que busca mantener vigente un proyecto identificado desde su origen con Morena.
Esta organización no nació en el vacío, porque su nombre quedó ligado a la promoción de la consulta de revocación de mandato del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, proceso en el que desplegó una intensa movilización territorial y una estructura que hoy pretende convertirse en partido político nacional.
Si el Tribunal Electoral revierte la decisión del INE, Morena podría encontrar un nuevo aliado electoral para los comicios de 2027. No sería la primera vez que un partido mayoritario se apoya en fuerzas políticas afines para ampliar su margen de maniobra, captar segmentos específicos del electorado o construir mayorías legislativas.
El Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México han desempeñado ese papel durante los últimos procesos electorales, respaldando sistemáticamente las candidaturas morenistas, pero los cambios impulsados por Morena que afectan sus intereses han entibiado la relación.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor