CIUDAD DE MÉXICO 31 DE MARZO DE 2016 (AFN).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), advierte que las "penas excesivas" en el sistema penitenciario mexicano en cuanto a su duración, representan "una tendencia punitiva" sobre la cual el derecho penal condena con penas excesivas a los transgresores de las leyes penales.
Reconoció la necesidad de sancionar los delitos considerados como graves, pues consideró que "la racionalización de las penas, es factor necesario para generar una reinserción social efectiva en el sentenciado".
La CNDH indicó que tanto la pena de prisión vitalicia como las condenas de larga duración que rebasan ostensiblemente el tiempo de vida promedio del cualquier ser humano, que en México es de 75 años, son contrarias al fin de la pena de prisión, ya que privan de cualquier esperanza de libertad en virtud.
Por ello, el Organismo Nacional presentó el programa denominado “Pronunciamiento sobre racionalización de la pena de prisión”, con el fin de promover la deflación punitiva en aquellas normas que resulten incompatibles con el derecho a la reinserción social y se establezca un programa de prisión permanentemente revisable para aquellas personas sentenciadas con condenas superiores a los 30 años.
En los casos de penas vitalicias, se debe evaluar la pertinencia de la ex carcelación bajo argumentos humanitarios, sobre el cumplimiento de programas de reinserción social y disminución de riesgo social, respetuoso de los derechos humanos, estableció.
Además refirió que en muchos casos, anulan la posibilidad de acceder a algún tipo de beneficio de libertad anticipada, por lo que esta sanción no representa una respuesta acorde dentro del nuevo sistema penal en un marco de respeto a los derechos humanos de las personas en reclusión penitenciaria.