TIJUANA BC 16 DE MARZO DE 2016 (AFN).- El ex presidente municipal de Playas de Rosarito, Javier Robles Aguirre confirmó que existe una solicitud de orden de aprehensión en su contra por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), por el supuesto delito de abuso de confianza, tema que lo tiene sin preocupación.
"El que nada debe, nada teme" aseguró y dice estar confiado en que se va actuar como debe de ser, por lo que ni siquiera está amparado, al asegurar que no hubo un mal uso del dinero del municipio.
Explicó que cuando recibió la administración ya existían adeudos del ayuntamiento pasado que se cubrieron por la cantidad de 80 millones de pesos, además de otra deuda con el Banco de Desarrollo de América del Norte, del cual pagaron 100 millones de pesos; lo que afectó algunos rubros como lo fue el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Baja California (Issstecali).
Añadió que las finanzas no eran sanas para Playas de Rosarito, por lo que era difícil hacerle frente a los gastos, aunado a esto el Gobernador del Estado en aquel tiempo, José Guadalupe Osuna Millán, no dio “un peso extraordinario en toda la administración”, solamente lo que les correspondía legalmente.
Desmintió que se haya retenido el dinero correspondiente al Issstecali, ya que no había dinero para cubrirlo, por lo que llegaron a un convenio, dándoles 10 millones de pesos para después cubrir con alrededor de 14 millones de pesos la venta de un terreno; sin embargo, dicha acción se concretó en la administración de Silvano Abarca Macklis, pero utilizó el dinero para el gasto corriente.
Agregó es que este tipo de acusaciones las hace el actual alcalde Abarca Macklis, a quien calificó como "el borrachito del pueblo”, con la finalidad de desviar la atención del mal papel que ha tenido su gobierno, en donde dijo ha regresado la violencia.
Robles Aguirre dijo que es tema político, que trata de manchar su imagen y la del partido al que pertenece y a sus candidatos, con el objetivo de recuperar simpatizantes, ya que saben que no ha desempeñado un buen trabajo, “es muy fácil señalar, sobre todo cuando una persona tiene una deficiencia mental como la del actual alcalde; ese señor es una mala persona, está mal asesorado, si el señor es un pésimo abogado, ahora no puede hablar con esa desfachatez del tema de las finanzas”.