Tijuana BC 8 de marzo de 2015 (AFN).- A fin de conseguir un sueño reparador, es importante que las personas no incluyan carbohidratos en exceso durante la cena, pues esto constituye uno de los principales obstáculos para conciliar el sueño, debido a que los hidratos de carbono aportan energía al organismo, informó Elizabeth Falcón Rodríguez, nutrióloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Tijuana.
Explicó que incluir alimentos dulces y harinas durante la cena, no es lo más recomendable, debido a que estos se transforman en azúcares y redunda en dificultad para dormir.
El consumo de carne, sobre todo si va aderezada con pimienta, ajo u otro condimento fuerte, es un alimento difícil de digerir por lo que no es aconsejable elegirla para cenar y menos aún si se acompaña con refrescos, porque el gas que éstos contienen, hace aún más lenta la digestión; la persona se siente incómoda y en consecuencia no podrá dormir bien.
Mucho pan o tortillas en las horas previas al descanso nocturno, también alteran el ciclo del sueño, por lo que tomar postres por la noche, sobre todo chocolates, también dificulta un descanso efectivo a la hora de dormir.
La especialista en nutrición destacó como punto de atención, la temperatura de los alimentos que se eligen para cenar, y dijo que si éstos son tibios ejercen un efecto relajante muy adecuado para conciliar el sueño “la creencia que hay sobre tomar un vaso con leche tibia, es muy cierta” indicó la doctora Falcón Rodríguez.
Recomendó para la hora de irse acostar, una pieza de fruta, una taza de té o una rebanada de pan tostado adicionada con queso para untar; una cucharadita de miel o de mermelada (no exceder la cantidad de dulce), además del ya citado vaso de leche tibia; alimentos recomendables para la cena, sobre todo si se consumen al menos dos horas antes de dormir.
Precisó que hay elementos como el cromo que se utiliza en regímenes alimenticios para bajar de peso -en forma de pastillas- que aceleran el metabolismo y con ello el objetivo de perder kilos, por lo que no es aconsejable ingerirlo previo al acostarse.
Recordó evitar el ejercicio en horarios muy cercanos al que se tiene establecido para ir a la cama, dado que esta actividad oxigena tanto al cuerpo que se carga de energía y se contrapone totalmente con el descanso.
Aconsejó una dieta balanceada a lo largo del día y una cena ligera dos horas antes de dormir; contribuirán a que la persona esté bien nutrida, pero también a que consiga un mejor descanso y en consecuencia, un óptimo rendimiento para sus actividades cotidianas.