Ensenada BC 4 de marzo de 2015 (AFN).- El coordinador de la Unidad de Medicina Familiar (UFM) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Francisco Soto Mandujano, invitó a la ciudadanía a tomar las debidas precauciones al visitar las albercas durante las próximas vacaciones.
Mencionó que la natación es uno de los deportes más completos que existen, dado que estimula el desarrollo y fortalecimiento de toda la anatomía del cuerpo, es importante que al practicar sea en lugares seguros.
De lo contrario explicó, las personas se exponen a contraer infecciones por tragar, respirar o tocar los gérmenes que se encuentran en el agua contaminada de piscinas, parques acuáticos, spas, lagos o ríos, que resultan un “vehículo” ideal para la transmisión de enfermedades.
Y es que personas aparentemente sanas, pueden ser portadoras de agentes capaces de contagiar a otros menos resistentes. En este sentido dijo, niños, mujeres embarazadas y personas con un sistema inmunológico débil, pueden enfermarse severamente si son infectados.
Recomendó que al entrar en una alberca, deben estar conscientes que pueden estar contaminadas de bacterias y virus, los que afectarán su salud, por lo que deben consultar con su médico antes de participar en actividades que los pongan en peligro.
Señaló que en ausencia de un adecuado tratamiento químico, el agua de las albercas puede transformarse en un medio de cultivo para bacterias y hongos, responsables de diversas enfermedades infecciosas como diarreas, dermatitis, otitis, afecciones del aparato respiratorio y del sistema digestivo.
Informó Soto Mandujano, que las exposiciones a altas concentraciones de cloro pueden provocar inflamación en los pulmones con acumulación de líquido; una alta inhalación puede ser mortal y causar un edema pulmonar. Por otro lado, existe la posibilidad de presentar la erupción conocida como cloro acné.
Precisó que no se debe tomar agua de las piscinas, porque no está esterilizada ni es apta para consumo; el cloro mata gérmenes, pero su efecto no es inmediato, es necesario que pase un tiempo para que mueran, especialmente el criptosporidium, principal causante de los brotes de diarrea e infecciones contraídas en piscinas.
Aconsejó no nadar si presenta diarrea, no tomar agua de las piscinas, bañarse antes de entrar a nadar, lavarse las manos después de ir al baño o cambiar pañales y llevar a los niños al baño frecuentemente, concluyó el coordinador.