EDITORIAL AFN
TIJUANA BC 1 DE SEPTIEMBRE DE 2026 (AFN).- Todo hace indicar que el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo está "cerrando la pinza" sobre Andy, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, lo que de concretarse (más tarde o más temprano) dentro de su administración, exhibirá la verdadera fractura que ya dicen que existe en la cúpula morenista, entre los "duros" y los "moderados", o sea la gente del tabasqueño recluido en su rancho de Palenque en Chiapas y la presidenta con "A", quien públicamente sigue jurando que "nunca" romperá con el ex mandatario nacional.
Pero solo hace falta analizar lo que ha venido sucediendo en los últimos meses.
Desde las imágenes que se filtraron y exhibieron de su viaje a Japón donde hizo compras en tiendas de alta gama y se dio vacaciones de lujo que rompe con los principios de la 4 t enarbolados y repetidos cansonamente por su padre, hasta la nueva exhibición que se hace de él, en un restaurante de lujo en la capital de la república.
Para seguirlo en otras partes del mundo y para tener conocimiento de sus viajes y rutas (que ninguno del pueblo bueno y sabio puede siquiera imaginar ni mucho menos tener datos concretos) se requiere de muchos recursos no solamente económicos sino tecnológicos para estarlo "cazando' en otra parte del mundo y eso, solamente los cuerpos de inteligencia de países, como serían México y Estados Unidos, tienen la posibilidad.
Y aunque la presidenta ha insistido en defender y proclamar el "legado" de López Obrador y mostrar cierta simpatía con sus hijos, no se hubiera atrevido a moverlo de la Secretaría de Elecciones del partido Morena donde lo puso su padre, si no estuvieran ya "midiendo" fuerzas y con un respaldo tan fuerte como puede ser el de Estados Unidos.
Esto quedó en evidencia cuando el frustrado retorno de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, sin la autorización (que no conocimiento) de la presidenta quien "enfermó", muy convenientemente, para diseñar y coordinar la estrategia de rechazo al sinaloense que a todas luces debió haber informado y recibido la luz verde por parte de López Obrador.
De unos meses a la fecha se ha visto cómo la imagen "del heredero del legado de su padre", como el mismo Andy se definió, ha ido derrumbándose poco a poco, sin que la presidenta meta las manos, no obstante que sí critique a Latinus y a Carlos Loret de Mola que, han sido los detonantes de la revelación de los negocios turbios de Andrés "Andy" López Beltrán y su clan.
Además de todos los otros negocios que el periodista y su medio encontraron y exhibieron, no dejando lugar a dudas del abuso de poder realizado bajo el amparo de la imagen de López Obrador, trascendió lo del huachicol en el que se le mencionó e involucró lo mismo que al senador Adán Augusto López Hernández que, se ha dicho "hermano" del ex presidente mexicano.
Y más recientemente, no habría sido posible que la Fiscalía General de la República (FGR) diera entrada a testimonios que involucran de manera directa al propio Andy y a Adán Augusto, si no fuera porque ya les tienen "con los dedos entre la puerta" y con muchas evidencias en poder del gobierno de Estados Unidos.
El abogado del vice almirante Fernando Farías Laguna, sobrino del ex secretario de la Marina de México, en los tiempos de López Obrador, Rafael Ojeda, declaró que en la investigación quedaron en firme esos señalamientos, y esto es porque antes de ser trasladado al país, este marino fue interrogado por agentes antidrogas de los Estados Unidos (DEA), en Argentina, ante quienes con toda seguridad, dio pelos y señales de dicho negocio, en el que también se vio involucrado su hermano Roberto Farías Laguna.
Antes de eso se supo también que el gobierno de Estados Unidos canceló la visa que le permitía a Andrés Manuel López Beltrán, pisar ese territorio, lo que le volvió a exhibir no obstante que la administración Federal del país del Norte no dio ninguna información y mucho menos explicación, del porqué de esta medida.
Fue el propio López Beltrán quien lo hizo público a través de una desafortunada como hilarante carta que publicó, poniendo como destinatario al mismísimo presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Donald Trump.
Y en las últimas horas, la exhibición que hacen de López Beltrán reunido en una larguísima comida con dos empresarios de mucho dinero y con su hermano Gonzalo, en un famoso cuanto costoso restaurante en la Condesa, refleja que andan tras sus pasos.
Ahí con un vino que está más para guardar en una vitrina, por su alto costo que, para consumir, trataron asuntos que podrían relacionarse con negocios conjuntos, ya que luego trascendió que son socios en algunas empresas. También les acompañó el ahora legislador Daniel Asaf.
Pero lo más interesante del caso es que para haberlos podido captar con esa nitidez, debió haber sido gente (volvemos al principio) con muchos recursos económicos y tecnológicos para poder hacer una labor así de espionaje, porque además de lo que ya se ha dicho en el sentido de que está tomado con una cámara fija y con una buena calidad, la pregunta que surge es ¿quién sabía que se reunirían ahí y a esa hora y tendría los recursos suficientes para que les permitieran el ingreso y la colocación de la cámara? Porque no pudo haberse tomado desde afuera, porque muy seguramente, en los alrededores estarían estratégicamente situados los escoltas y elementos de seguridad de estos hombres, todos ellos poderosos.
Tampoco debe ser una mesa con ventana hacia la calle, ya que normalmente este tipo de personajes no se ubican en esos sitios por seguridad y por sugerencia de sus elementos a cargo, por lo que la ventana a través de la que se tomaron las imágenes publicadas en exclusiva por El Universal podría dar hacia otro salón, que bien pudo estar custodiado.
Por cierto, María Teresa Ealy, hija del propietario del periódico El Universal, Juan Francisco Ealy Ortiz es una persona muy cercana a la presidenta Claudia Sheinbaum. Es diputada federal por Morena y coordinó a los grupos de jóvenes durante la campaña de la ahora presidente.
Es tan solo una acotación al calce.