TIJUANA BC 11 DE JUNIO DE 2012 (AFN).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició una investigación en torno al caso de un hombre que murió en San Felipe, en extrañas circunstancias y en el interior de un vehículo de las fuerzas armadas, luego de que fue detenido.
La denuncia fue hecha por la hija del hoy fallecido y la misma la tomó para investigación el Presidente de la CNDH, Raúl Plascencia Villanueva, durante la visita que a fines de mayo hizo el ombudsman a Mexicali, según confió la delegada en Baja California, Gabriela Navarro Peraza.
Ella dijo que será la Segunda Visitaduría de la Comisión Nacional, la que será responsable de dar seguimiento a este delicado caso, ya que ahí se investigan los delitos por los que son acusados elementos de la Defensa Nacional.
Los hechos que originaron la intervención de la CNDH ocurrieron el pasado 17 de mayo, cuando Francisco Ismael Wong fue localizado muerto dentro una Hummer propiedad de la milicia, en la calle Mar Bermejo en San Felipe, ya que fue detenido pero presentó convulsiones y murió, según argumentaron los militares.
Sin embargo un testigo denunció que efectivamente, éste falleció en el interior del automóvil pero que su deceso fue a raíz de una brutal golpiza que supuestamente le propinaron los elementos castrenses.
En entrevista con Agencia Fronteriza de Noticias (AFN), dos testigos narraron parte de los hechos y aseguraron que Ismael Wong fue detenido en un domicilio diferente, en el que fue golpeado y luego levantado. Desmintieron la versión emitida por los elementos y afirmaron que la droga le fue “plantada”.
AFN buscó una respuesta a esas acusaciones en la Segunda Zona Militar, con base en Tijuana, sin embargo no hubo declaración oficial. Sin embargo, algunos integrantes de la milicia dijeron extraoficialmente que no pueden declarar al respecto por la “veda electoral” que existe, sin que esto implique que no están colaborando con las autoridades dentro de la investigación correspondiente.
Lo que dice la familia
Perla, hija de Francisco Ismael Wong vive con su familia, en un inmueble ubicado dentro del terreno donde está la casa de su padre, ubicada en la calle Copales, colonia Los Arcos. Ella dijo haber sido testigo de cómo su padre fue detenido y luego agredido, lo cual narró a AFN.
Según ella, el 17 de mayo pasado, entre las 2:00 y 2:30 horas, se levantó con su hijo, luego de que vio destellos de luces en su casa, pero no salió de su hogar; primero observó por la esquina de su ventana y cuando se acercó escuchó: “ya no le peguen, déjenlo”, era su madre quien clamaba por su esposo.
“Eran como unos 15 soldados afuera y otros cuatro adentro (…) yo nomás vi como la gente se asomaba igual que yo”. Ante la impotencia de no poder hacer nada para defenderlo, Perla sólo se dedicó a ver por la rendija de su ventana, mientras sujetaba a su hijo, que se asustó y se puso a llorar.
Dijo que no pasaron más de 10 minutos pasaron cuando, vio que los soldados se retiraron en los dos vehículos que apreció: una Hummer con redilas y una Winstar color gris de vidrios oscuros. Corrió hacia su casa para ver cómo estaban su mamá y su hermanito menor, quienes se encontraban en el lugar cuando llegaron los elementos del Ejército.
Por un momento, el silencio dominó el entorno y aunque dijo no sentir confianza no dudó en correr hacia la casa. No tuvo mucha suerte, ya que a pesar de que los carros ya se habían retirado, todavía estaba un soldado adentro, el cual al verla entrar la tomó del brazo, la jaló y la obligó a sentarse.
Eran casi las 2:40 horas, según recuerda, cuando ya estaba adentro de la casa. “¿Qué pasó con mi apá?” fue lo primero que preguntó. “Lo golpearon y se lo llevaron”, le contestó su mamá llorando. Al instante se escuchó un “cállense”, el militar que ahí se quedó para vigilarlas no les permitió seguir hablando.
Minutos después volvió uno de los vehículos (la Hummer) para recogerlo. Se fueron. Ya solas, lo primero que hizo Perla fue hablarle a su tía, hermana de su papá, para que fuera a recogerlas y salieran hacia el Cuartel en busca de Francisco Ismael. Mientras esperaban, su mama le contó:
Llegaron a la casa como entre la una y media y dos de la madrugada, tumbaron la puerta (como siempre lo hacen, dijo) y preguntaron por Wong. Todos estábamos dormidos y nos levantamos del susto. Allí, le pusieron una bolsa en la cabeza y con golpes en el cuerpo lo interrogaron.
¿Dónde está la droga?, ¿dónde está la droga?, le gritaban, “¿Cuál droga, de qué me hablan?” les respondía, mientras su esposa y su hijo menor miraban cómo era agredido. Seguían las preguntas. Y luego vino la revisión de la casa, las amenazas y los insultos, relató Perla para AFN.
“Ya no me lastimen”, clamaba Francisco, ya que desde hace tiempo tenía lastimada una mano y no podía moverla, de eso se valieron para presionar más fuerte al hombre. Al no obtener respuesta, los soldados decidieron sacarlo en ropa interior y lo metieron en la camioneta para llevárselo al cuartel. Nunca llegó.
Luego de que su tía llegó a la casa, ambas (tía y Perla) se trasladaron al cuartel, allí llegaron entre las 3:30 y 4:00 horas. Tocaron y salió un “soldado con una banderita roja en el brazo”, preguntaron por el paradero de su padre y les negaron que estuviera adentro.
No se movieron por una hora, esperando a que en cualquier momento llegara la Hummer. Volvió a salir alguien del cuartel y les dijo, “tal vez esté en la comandancia; ahora siempre se los llevan para allá” les dijo el militar. Se fueron, allá en la jefatura de la policía tampoco estaba.
Después de salir de ahí, su tía dejó a Perla en la casa de su papá y luego volvió al cuartel. Ya eran casi las seis de la mañana. Plantada nuevamente en las instalaciones de la milicia les reclamó que no le dijeran nada y que sólo la tuvieran de un lado para el otro. Recibió una llamada.
En la llamada le informaron que habían visto a una Hummer cerca de la central de abastos, allí ya había policías y ministeriales, sospechó de inmediato, pero en un tono burlesco le dijo el soldado “váyase para allá, a lo mejor ahí está su hermano”. Se traslado hacia el terreno baldío, del cual les dieron el “norte”.
El lote ya estaba acordonado, varios policías estaban en la escena del crimen y ahí estaba un hombre tapado con una manta color naranja. Lloró la hermana. “Déjenme pasar” les gritó, pero nadie le hizo caso. Allí estaban los soldados afuerita de la camioneta, una diferente de la que subieron a Francisco, ya que ésta no tenía redilas.
Tendido en el suelo, le tocó ver a su hermano muerto, con golpes en el cuerpo y ropa que no era suya, incluso que le apretaba, según pudo observar su tía.
Por otra parte, otro testigo refirió a AFN que el 16 de mayo entre once y doce de la noche, él junto con dos personas más, fue a un bar karaoke; cerca de las dos de la madrugada se retiraron y ya de regreso a casa vieron a los militares en la casa de Francisco Ismael.
Afirmó que observaron a por lo menos diez soldados en el patio de la casa, mientras que por dentro se veía movimiento, pero no distinguió cuántos eran, además aseguró que no sólo él los vio, ya que en las cercanías también estaban otros vecinos observando lo que ocurría.
Sobre la calle, dijo haber visto estacionados dos vehículos: una Hummer y una Winstar color gris. Después vio como la camioneta que estaba estacionada frente a la casa de la familia Wong salió a toda velocidad del domicilio, aunque no vio si en ese momento Francisco ya iba dentro del auto.
Lo anterior difiere de las declaraciones que hicieron militares que estuvieron presentes cuando Wong falleció, ya que ellos afirmaron que su primer contacto fue en una dirección diferente, además de que no mencionaron nada sobre su presencia en la casa.
*.- ¿Qué dicen las autoridades?
Por su parte el coordinador de la Subprocuraduría contra la Delincuencia Organizada de la Procuraduría estatal, Miguel Ángel Guerrero Castro dijo a través de un comunicado oficial que a las 2:30 horas del 17 de este mes, un convoy del ejército detuvo a Wong en la calle Mar Bermejo.
A su vez se informó que Wong de 39 años intentó huir, pero detenido ya que tras una revisión se le encontraron: 153 envoltorios de “Ice”; Dos de Heroína y cuatro de “cristal”. Por esto fue arrestado pero afirma que sufrió una convulsión mientras era introducido a la Hummer, donde finalmente murió.
A las 6:00 horas de esa fecha, los soldados dieron parte al Ministerio Público, Ricardo Villarreal. En el escrito no se explica qué sucedió en el lapso de las tres horas y media que pasaron entre el supuesto hallazgo del cuerpo y la notificación a las autoridades, de éste.
En la necropsia de Ley practicada a Francisco Ismael Wong y entregada a la mamá de Perla, se determinó que el mencionado murió de “asfixia por bronco- aspiración”. Entre las irregularidades referidas por los familiares, están que el cuerpo presentó hematomas, incluso algunas partes estaban quemadas y el hígado estaba destrozado.
Sospechan que le dieron descargas eléctricas por el estado que presentaban las uñas.
La autoridad estatal ya canalizó el caso a la Procuraduría General de la República (PGR), la que estará encargada de darle seguimiento, para esclarecer la muerte de Francisco Ismael.
Perla negó que su padre cargara consigo droga y aseguró que tampoco encontraron en su domicilio algún tipo de enervemente como lo afirmaron y se difundió en medios de comunicación. Aseguró que ya está hecha la denuncia penal en contra de quienes resulten responsables.
“Tengo miedo, pero voy a llegar hasta donde tenga que llegar, aquí en San Felipe los militares hacen lo que quieren”, denunció.