LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Tras la derrota de Trump en Estados Unidos volverán a promover el voto de los mexicanos en el extranjero?
ENSENADA BC 5 DE NOVIEMBRE DE 2026.-Los excesos y corrupción que hoy le reclaman a Guadalupe Taddei nunca fue una preocupación para quienes impulsaron su llegada a la presidencia del consejo general del Instituto Nacional Electoral (INE), personajes que ahora se quieren deslindar de su “criaturita”.
Y como la memoria política suele ser corta y selectiva, resulta que hoy nadie conoce a Taddei, ignoran cómo la impulsaron y no hay responsables de su llegada al máximo organismo electoral.
SUS VÍNCULOS POLÍTICOS
Pero Guadalupe Taddei no apareció de la nada en la vida pública; ella es originaria de Cananea, Sonora, licenciada en Administración Pública por la Universidad de Sonora, e inició su trayectoria en el servicio público en 1989 y acumuló casi tres décadas de experiencia en organismos electorales.
Fue vocal local del Registro Federal de Electores en Sonora y, en 2014, el consejo general del INE, entonces presidido por Lorenzo Córdova Vianello, la designó presidenta del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Sonora, responsabilidad que desempeñó hasta 2021.
Sin embargo, cuando su nombre comenzó a perfilarse para encabezar el INE, desde esa época también aparecieron cuestionamientos por sus vínculos familiares y políticos con Morena, porque su familia ocupaba posiciones en distintas instituciones y gobiernos, tanto en Sonora como en la administración federal, incluida la encabezada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y la del gobernador Alfonso Durazo; y pese a esos antecedentes, su candidatura avanzó.
EL COMITÉ Y GALVÁN OCHOA
Un elemento toral para entender el rápido ascenso de Taddei, es el Comité Técnico de Evaluación que se integró en febrero de 2023 para revisar los perfiles de quienes aspiraban a ocupar cuatro vacantes en el consejo general del INE, incluida la presidencia.
El órgano estuvo conformado por siete personas: tres designadas por la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados; dos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH); y dos por el entonces Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).
Por la Jucopo fueron designados Enrique Galván Ochoa, Evangelina Hernández Duarte y Andrés Norberto García Repper; por la CNDH, Ernesto Isunza Vera y Araceli Mondragón González; mientras que por el INAI participaron María Esther Azuela Gómez y Sergio López Ayllón.
Cinco de los siete integrantes fueron cuestionados por sus presuntos vínculos con Morena o con el llamado movimiento de la cuarta transformación, entre ellos un viejo conocido en Baja California, Enrique Galván Ochoa, columnista identificado con posiciones cercanas al gobierno, fundador de dos periódicos en la entidad, uno de ellos El Mexicano, de Tijuana, donde se desempeñó como director general durante 15 años.
Asimismo, Evangelina Hernández Duarte, tenía antecedentes en la administración pública federal, y Andrés Norberto García Repper, había representado a legisladores de Morena en Tamaulipas y a ese partido ante autoridades electorales.
La integrante del Comité, Maité Azuela, incluso emitió un voto particular contra la inclusión de seis aspirantes en la lista de 20 finalistas, al considerar que no cumplían con las exigencias de imparcialidad y autonomía.
Entre las aspirantes que llegaron a las quintetas figuraban, además de Taddei, Bertha Alcalde, hermana de Luisa María Alcalde e hija de Bertha Luján, así como Guadalupe Álvarez Rascón, hija del senador morenista José Álvarez Lima.
También aparecían Zircey Bautista, esposa del entonces subsecretario Daniel Octavio Fajardo, y Rebeca Barrera Amador, vinculada políticamente con el gobierno de Baja California Sur.
TÓMBOLA Y LOS VOTOS DE MORENA
El 31 de marzo de 2023, ante la falta de acuerdos para alcanzar una mayoría calificada, la Cámara de Diputados recurrió a la insaculación para elegir a los cuatro integrantes del consejo general del INE, pero Morena ahora pretende presentar ese procedimiento como una decisión exclusiva de la oposición, pero los números desmienten ese argumento.
La bancada morenista recuerda que hubo 460 votos a favor del mecanismo, 24 en contra y que el sobre correspondiente a la presidencia del INE fue extraído por la diputada panista Saraí Núñez Cerón y leído por Santiago Creel.
Peor lo que omiten señalar, es que Morena y sus aliados también respaldaron la insaculación y aportaron 265 de los 460 votos favorables.
La suerte favoreció a Guadalupe Taddei, quien se convirtió en la primera mujer en presidir el INE por un periodo de nueve años.
LOS SUPERPODERES
Pero la historia no terminó con su nombramiento, pues en octubre de 2024, cuando el Congreso federal discutía las leyes secundarias relacionadas con la elección del Poder Judicial, Morena y sus aliados aprovecharon el proceso legislativo para introducir una modificación que fortaleció considerablemente las atribuciones de la presidenta del INE.
La reserva fue presentada por el senador morenista Pavel Jarero y modificó el artículo 45 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
Hasta entonces, la presidencia del INE podía proponer al consejo general los nombramientos de directores ejecutivos y titulares de unidades técnicas, pero las designaciones requerían el respaldo colegiado.
Con la modificación, Taddei obtuvo la facultad de nombrarlos directamente, sin necesitar la aprobación del resto de los consejeros.
En otras palabras, Morena le entregó el control de buena parte de la estructura administrativa y operativa del organismo electoral, debilitando la colegialidad que caracterizaba a su máximo órgano de dirección.
La reforma fue tan controvertida que seis consejeros aprobaron promover una controversia constitucional, mientras Taddei y otros cuatro integrantes votaron en contra.
Ahora, varios de los funcionarios designados bajo ese esquema aparecen relacionados con los señalamientos de presuntas irregularidades en contrataciones.
NADIE SE HACE RESPONSABLE
El pasado 28 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisar también la administración de Lorenzo Córdova, y un día después, intentó deslindar a Morena y a López Obrador tanto de la llegada de Taddei como de su gestión.
La dirigencia morenista insiste en que su trayectoria comenzó mucho antes de los gobiernos de la cuarta transformación y recuerda el contrato de Jet Van, por cerca de mil millones de pesos, firmado durante la presidencia de Córdova.
No obstante, está muy claro quienes promovieron a Taddei, se conocen los antecedentes de las personas que integraron el Comité que la colocó entre las finalistas y también se sabe quiénes le otorgaron facultades extraordinarias para designar a los funcionarios que ahora están bajo investigación.
Morena participó en la integración del Comité, respaldó la insaculación y después impulsó una reforma para concentrar atribuciones en la presidencia del INE, por tanto, no pueden eludir su responsabilidad.
Al final, Taddei quedó políticamente huérfana, como suele ocurrir con los funcionarios caídos.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor