Oposición derrotada, desquiciada; y un pueblo feliz, feliz, feliz: AMLO
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Oposición derrotada, desquiciada; y un pueblo feliz, feliz, feliz: AMLO

Ciudad de México - lunes 2 de septiembre de 2019 - La Silla Rota.
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*.- Abrazos y sonrisas al inicio y término del discurso del presidente por su primer y tercer informe, que reconoció que la economía crece poco y que los resultados en seguridad no son buenos

CIUDAD DE MÉXICO 2 SEPTIEMBRE 2019 (LA SILLA ROTA).- Fue real. Con abrazos se recibieron entre sí los invitados al informe de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional. El canciller Marcelo Ebrard al exgobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel; el padre Alejandro Solalinde a su tocayo y Fiscal General, Gertz Manero; el director de CFE, Manuel Bartlett al exprocurador capitalino, Bernardo Bátiz...

No fue Informe, pero sí fue informe. Fue el primero y fue el tercero a la vez. Con mensaje a la oposición desquiciada, pero sin líderes de oposición a quien decírselos de frente. Cientos de invitados, pero con algunas sillas vacías.

Marcelo Ebrard, titular de la SRE

La mayoría de ellos sonreía; probablemente su felicidad provenía de integrar el equipo de la cuarta transformación; y quizás también de presenciar y ser parte del primer o tercer informe presidencial. Qué importa el número, si para ellos eso no era tan relevante como el recibir con ánimo de triunfo a la sensación política del momento: el diputado Porfirio Muñoz Ledo, cuyo colmillo político permitió arrebatar como dulce a un niño la atractiva mesa directiva de la cámara baja a la bancada panista, una especie de blindaje al presidente durante los próximos meses frente a la glosa del Informe presidencial, el próximo envío del Presupuesto de Egresos y su iniciativa para amnistía, entre otros asuntos.

Puntual, Andrés Manuel López Obrador apareció en el patio de honor de Palacio Nacional donde 300 sillas fueron colocadas para invitados entre integrantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Gobernadores, titulares de organismos desconcentrados, políticos y empresarios.

AMLO en la presentación de su informe

Los gobernadores del PAN se encerraron en el privado de un restaurante cercano a Palacio. "No es momento de enfrentarlo", decía uno de ellos. Pero la imagen de ellos sentados ¿trae mensaje?

López Obrador abrió con una frase que fue recibida de manera jocosa: "No lo voy a leer todo". Sin embargo, durante una hora y 40 minutos, los asistentes escucharon los temas que la primera presidencia morenista enlistó como resultado de su trabajo en los recientes nueve meses.

La separación del poder económico del político, su no intervención frente al poder legislativo y judicial y la existencia de un auténtico estado de derecho a nivel nacional en internacional, afirmó. "Hemos procurado que la relación bilateral con Estados Unidos se conduzca con base en el respeto mutuo, la cooperación para el desarrollo y la solución negociada a problemas comunes", dijo.

No mencionó nombre de los personajes más emblemáticos detenidos en su administración (la ex perredista y funcionaria del gobierno priista de Enrique Peña Nieto, Rosario Robles, así como el abogado del expresidente, Juan Collado) López Obrador señaló "si me piden que exprese en una frase cuál es el plan del nuevo gobierno, respondo: acabar con la corrupción y con la impunidad". Y utilizó otros ejemplos como los resultados de la lucha contra el huachicoleo de combustible y el perdón "político" de pago de impuestos a 108 grandes contribuyentes.

En primera fila su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, y sus tres hijos mayores, escucharon atentos cuando el presidente abordó el capítulo del adiós: a las pensiones a expresidentes, escoltas, Estado Mayor Presidencial, aviones, helicópteros, seguro de gastos médicos, cajas de ahorro, viajes al extranjero, publicidad, así como oficinas de turismo en el extranjero. Palabras que, al igual que en los informes de sus antecesores, -ya fueran tricolores o blanquiazules- arrancaron aplausos.

Para medir sus logros económicos, el presidente cambió de estrategia. "Poco a poco desechamos la obsesión tecnocrática de medir todo en función del simple crecimiento económico. Para nosotros lo fundamental no es lo cuantitativo, sino la distribución equitativa del ingreso y de la riqueza. El fin último de un buen gobierno es conseguir la felicidad de la gente para lograr un objetivo superior"; y subrayó que, por el contrario, el fin de su gobierno es "el bienestar general de la población y, aún más, el bienestar material y el bienestar del alma".

Por diez minutos, el mensaje presidencial enlistó sus argumentos para demostrar porqué familias de campesinos y pequeños empresarios eran más felices: por el apoyo económico a ejidatarios para sembrar en el campo, entrega de fertilizantes, créditos agropecuarios, empleos para sembrar árboles maderables, así como el apoyo a la pesca y acuacultura.

Remató pidiendo un aplauso para "nuestros héroes vivientes, los migrantes mexicanos, quienes en los primeros seis meses de este año enviaron remesas a sus familiares por 16 mil 845 millones de dólares, el monto más alto que se ha registrado en toda la historia del país". Y confirmó que, al igual que en las pasadas administraciones, las remesas siguen siendo la principal fuente de ingresos.

Logros y más logros

Había pasado poco más de medio discurso, cuando -por consecuencia natural- varios asistentes comenzaron a dormitar, aburrirse, jugar con el celular, masticar chicles o pastillas para despertar y hasta distraerse con redes sociales. Así que por momentos los únicos atentos al mensaje presidencial eran la prensa y algunos invitados

López Obrador les hablo entonces de las ventajas de haber liquidado los contratos relacionados con el proyecto del aeropuerto en Texcoco, de un nuevo proyecto para resolver la saturación en el aeropuerto internacional y de cómo el aeropuerto de Toluca pasaría a manos del gobierno federal mientras se concreta su proyecto en Santa Lucía.

El empresario Carlos Slim Helú

Anunció la conclusión del túnel emisor oriente, detalló el estado que se mantiene en las refinerías, los acuerdos logrados con empresas extranjeras para garantizar el abasto de gas por 20 años más y de paso apapachó con palmadas simbólicas a Manuel Bartlett, al empresario Carlos Slim; a Carlos Salazar y Antonio del Valle, presidentes del Consejo Coordinador Empresarial y el Consejo Mexicano de Negocios, respectivamente.

Y festejó, "no hemos aumentado impuestos en términos reales... No han aumentado en términos reales los precios de las gasolinas, del diésel, del gas y de la electricidad... El peso se ha mantenido establece con relación al dólar... Tenemos finanzas públicas sanas" y para sorpresa de muchos, contrario a su personalidad, admitió parcialmente, "la economía está creciendo poco, es cierto, pero no hay recesión", atajó.

Por diez minutos el presidente enlistó los logros sociales de su administración. Faltaba solo el que era, quizás, el punto más álgido y esperado de su informe de labores: la seguridad. Un tema que, reconocido o no, es también parte de la felicidad o infelicidad de millones de familias. Y a ese tema, quizás por exceso de tiempo en su discurso o tal vez por estrategia, López Obrador dedicó solo un párrafo.

Olegario Vázquez Aldir, Miguel Alemán magnani y Emilio Azcárraga Jean

"Todavía tenemos que trabajar mucho, porque no son buenos los resultados en cuanto a la disminución de la incidencia delictiva en el país y aunque está atendiéndose el problema, constituye nuestro principal desafío. Soy un hombre de retos, soy perseverante, y por eso puedo decir que estoy seguro que vamos a lograr serenar al país, se va a pacificar México. Eso es un compromiso". Y justificó, "ya estoy terminando, traté de hacer una síntesis, pero es complicado".

El empresario Antonio del valle

Mensaje a la oposición "desquiciada"

Muchos esperaban que el presidente cerrase su informe con alguna de sus conocidas frases amorosas como aquella del 2005 cuando dijo a sus seguidores en la plaza del Zócalo "!los amo desaforadamente!"... O aquella del 2 de julio de 2018 tras su triunfo electoral, "!Amor con amor se paga!" Pero en esta ocasión concluyó su discurso con amor de otro tipo dedicado "de manera respetuosa" a su oposición política.

"No dejan de existir, ni queremos que desaparezcan, las protestas legítimas de los ciudadanos, ni los reclamos de nuestros adversarios, los conservadores que se oponen a cualquier cambio verdadero y están nerviosos o incluso fuera de quicio", soltó. Respiró.

"No quiero que se entienda como un acto de prepotencia o una burla, pero es lo que estoy percibiendo: están moralmente derrotados porque no han tenido oportunidad de establecer un paralelo entre la nueva realidad y el último periodo neoliberal, caracterizado por la prostitución y el oprobio, que se ha convertido en una de las épocas más vergonzosas en la historia de México. Afortunadamente, mientras los que se oponen al cambio viven aturdidos y desconcertados, la mayoría de los mexicanos apoya la transformación, y están contentos, feliz, feliz, feliz", remató entre aplausos.

Fue real. También para irse hubo abrazos entre los invitados. Algunos salieron a toda prisa, cabizbajos.

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