ENSENADA BC 25 ABRIL 2016 (EL VIGÍA).- Mujeres del puerto de Ensenada compartieron que han sufrido algún tipo de acoso sexual o violación desde la infancia, durante su participación en la concentración "24A#VivasNosQueremos” realizada en el monumento a la Madre, a un costado del Parque Revolución.
Como parte del encuentro, las participantes fueron invitadas a hablar sobre sus experiencias, mismas que incluyeron desde abuso de familiares, vecinos, compañeros y maestros, o durante sus traslados en el transporte público.
En micrófono abierto evocaron distintas experiencias durante la infancia, periodos escolares, o incluso ocurridos hace una semana, o tan sólo una hora antes de la concentración.
"Voy a hacer algo que es difícil: mi primer acoso fue a los 9 años de edad. Fui a buscar a una de mis amiguitas. Un vecino me dijo que acariciara su pene. No supe que eso era delito hasta que tuve 17 años. A los 21 años me violaron. Estaba en la carrera de Derecho”, contó una joven, quien agregó que no llegó a creer que esto le ocurriría.
Otra dijo: "Fui abusada a los 11 años por una persona en la calle. Porque llevaba una falda y me metió la mano. Iba vestida de Guía de México. Desde ese entonces me sentí responsable por mi forma de vestir y la forma de mi cuerpo”.
Señaló que después buscó tapar con chamarras sus pechos, cintura y nalgas, hasta que siendo adulta comprendió que no era su culpa, sino de los "hombres que creen tener derecho a tocar y abusar de una mujer”.
ACOSO DE LOS 4 A LOS 52
El tercer testimonial también refirió acoso desde la infancia: "Mi primer acoso lo viví a los 4 años. Fue un intento de violación. Me secuestraron, pero mi padre y mi madre -con la policía- me pudieron rescatar, pero me retuvieron como 10 horas en una casa.
"Después a los 9 años, después a los 12 años. Tengo 52 años y mi último acoso acaba de ocurrir hace una semana. Esto no se acaba”, expresó.
Señaló que dos de sus mejores amigas fueron violadas en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), en la ciudad de Mexicali: una por un maestro de matemáticas, y otro que sigue dando clases.
La última en compartir su historia refirió que fue a los 5 años, por un compañero de jardín de niños, quien decía que "era su esposa” y la obligaba a abrazarlo todo el tiempo, situación que la incomodaba.
"Mi último acoso fue hace una hora, creo, cuando venía en camino. Un tipo en el microbús me dijo unas cosas horribles que ni entendí, pero su mirada fue asquerosa. Eso lo digo porque lo vivimos todas”, relató.