Tijuana BC 29 de abril de 2015 (AFN).- Jonathan Verdugo Lara, psicólogo de la subdelegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Ensenada, refirió que la vigorexia es un trastorno mental, que incide directamente sobre la conducta alimentaria y hábitos de vida.
Es más común en los varones, dijo, quienes realizan una actividad física extrema, abandonan las relaciones sociales y descuidan otros aspectos de su vida, para dedicar todo su tiempo a entrenar.
Los principales síntomas, indicó el experto, son la baja autoestima, distorsión de la imagen corporal; se pesan continuamente, están obsesionados con el culto al cuerpo, dedican su tiempo libre al entrenamiento, se aíslan socialmente y presentan un cuerpo desproporcionado.
La auto imagen en la vigorexia es de debilidad, y quienes la padecen consumen de manera excesiva proteínas, carbohidratos y anabólicos; mientras que la cantidad de lípidos se reduce, ocasionando alteraciones metabólicas importantes, sobre todo cuando consume esteroides que ocasionan cambios de humor repentinos, expuso.
La actitud y los cambios de vida les trae como consecuencia una serie de posibles complicaciones como enfermedades cardiovasculares, lesiones hepáticas o renales, disfunción eréctil, atrofia testicular y cáncer de próstata; y en la mujer provoca alteración del ciclo menstrual; además de que la carga del exceso de peso puede provocar esguinces y desgarres.
Verdugo Lara señaló que quienes la padezcan deben acudir con el especialista para un tratamiento que combine las facetas psicológicas -terapia congnitivo-conductual- y nutricional, con la finalidad de intentar cambiar su conducta, autoestima y aceptación; y la mejor medida para evitar estos trastornos es la prevención, ya que esto lo causa una obsesión por poseer el mejor físico y la mejor imagen ante la sociedad.
El experto recomendó practicar ejercicio ya que es muy saludable, pero no se puede invertir todo el tiempo libre en ello, y si se observa una adicción al gimnasio, debe reducir progresivamente las horas sustituyéndolas por otro tipo de actividades; aparte de que es muy importante cuidar las relaciones personales y compartir el ocio con otras personas.