Mexicali BC 24 de abril de 2015 (AFN).- La onicofagia o el morderse las uñas de pies y manos deriva de sentimientos de ansiedad, estrés y temor de las personas; implica falta en el control de los impulsos auto agresivos y altos niveles de estrés.
José Luis Vázquez Rodríguez, psiquiatra del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Tijuana, explicó que afecta principalmente a los niños entre seis y 12 años de edad, etapa en la que inician sus estudios de nivel básico y en consecuencia, presentan sentimientos de ansiedad.
Se estima que 80 por ciento de los pequeños con estos problemas emocionales se muerden las uñas; mientras que los adolescentes entre 14 y 17 años representan el 15 por ciento y adultos, 5 por ciento; también hay casos de personas de 36 a 40 años que presentan trastornos de ansiedad y depresión.
El especialista en psiquiatría, dijo que la causa del padecimiento es la falta en el control de los impulsos autoagresivos y los altos niveles de estrés que los conducen a provocarse lesiones, en este caso a que se muerdan o coman las uñas de manos o pies.
Los trastornos de ansiedad y depresión, así como el retraso mental, daño neurológico o trastorno de atención, desencadenan conductas autodestructivas como la onicofagia.
La onicofagia frecuentemente se asocia con la manía de arrancarse y comerse el cabello, pestañas y las cejas; ocasiona en los pacientes problemas como gastritis, colitis y neurodermatitis; en los casos asociados con ésta se desencadena una oclusión intestinal que eventualmente podría ameritar de intervención quirúrgica urgente.
Esto trae también consecuencias psicosociales como problemas del sueño, inapetencia, irritabilidad, agresividad, fracaso escolar y retraimiento. El Seguro Social brinda tratamiento de acuerdo a la problemática oculta tras el síntoma de morderse las uñas, es decir; primero se descarta el trastorno de origen.
Una vez diagnosticado, los especialistas otorgan psicoterapia como tratamiento enfocado a los trastornos emocionales que generaron la ansiedad. De igual modo, si el paciente requiere de fármacos, según sea el origen de la onicofagia, se prescribirán en forma racional principalmente en adolescentes y adultos afectados.
Vázquez Rodríguez, puntualizó que es necesario promover la salud mental desde la edad preescolar para prevenir estos trastornos, o bien, brindar el tratamiento específico y oportuno para evitar consecuencias como la onicofagia y ayudar a mantener una mejor calidad de vida en su salud física y mental.