Tijuana BC 24 de marzo de 2015 (AFN).- El profesor emérito del Centro de Economía de la Universidad de París, doctor Pierre Salama, señaló que “mientras América Latina siga subsistiendo con la venta de materia prima”, no habrá manera de competir contra economías que se dedican a la manufactura de productos, como lo es el caso de China.
El economista impartió una conferencia a docentes de la Universidad de Tijuana CUT, denominada “Qué puede aprender América Latina sobre China para superar sus problemas económicos estructurales”, misma que ofrecerá de manera posterior, en el Salón de usos Múltiples del Campus Ensenada, de esta Casa de Estudios.
Explicó que China, para lograr su introducción al mercado internacional, se convirtió en el taller del mundo al vender productos manufacturados, y por esto, dijo que en todos lados se encuentran productos “made in China”
Durante su exposición el Doctor Salama señaló que, a principios del año 2000, China registró un crecimiento económico del 32 por ciento y después se mantuvo en un 10 por ciento. Esto significa que una persona al nacer pobre tiene posibilidades de salir adelante, mientras que en América Latina sucede lo contrario: “el que nace pobre tiene altas probabilidades de morir pobre”.
La producción laboral –dijo- nada tiene que ver en esta situación. Esto se debe más bien, a la relación que existe entre la tasa de crecimiento y la movilidad social; esta misma fórmula es la que explica el hecho del crecimiento económico entre unos y otros países. Enfatizó: “Podemos aprender de China pero no a copiar”.
Comentó que en el caso de México, no tiene capacidad para competir debido a que no cuenta con materia prima suficiente; el único recurso que le queda es el petróleo y su valor cada vez es menor al estimado, en este sentido llegar al 7 por ciento de crecimiento económico “sería un milagro”, precisó.
Al cuestionársele sobre la posibilidad de que América Latina logre un cambio en su mercado económico, Pierre Salama dijo que esto sólo se podrá alcanzar si se le apuesta a una economía incluyente donde se establezcan las políticas necesarias para mejorar la tasa de crecimiento y disminuir la desigualdad social.
Precisó que actualmente, China, tiene la mejor reserva del mundo lo que le permite destinar el 13 por ciento del Producto Interno Bruto para adquirir infraestructura, esto la coloca por encima de Europa. En cuanto a América Latina, registra un balance comercial positivo gracias al movimiento de las remesas que varían entre 20 y 25 mil millones de dólares anuales. No obstante, sólo el 1.4 por ciento del PIB se invierte en infraestructura.
El profesor emérito del Centro de Economía en París, puntualizó que en América Latina se registra un nivel alto de desigualdad de alrededor del 56 por ciento, pese a que los datos oficiales indican que disminuyó; la realidad es que la desigualdad ha crecido escandalosamente.
Por ello, en el caso de México, al enfrentar un proceso de desindustrialización no puede sostener la competencia contra China, quien actualmente es considerada el primer cliente de Brasil, muy por arriba de Estados Unidos.