Tijuana BC 23 de febrero de 2015 (AFN).- Los obispos mexicanos exigieron un alto a la corrupción en el país, no sin antes reconocer que ya hay una inquietud en las altas esferas del gobierno por instrumentar un sistema nacional para su combate.
El arzobispo de la arquidiócesis de Tijuana Rafael Romo Muñoz comentó lo anterior, al referirse al comunicado que el Consejo Permanente del Episcopado Mexicano publicó el pasado 17 de este mes, exigiendo un “¡Alto a los corruptos!
Agregó que ante las discusiones que se están preparando el país, los Obispos no quisieron quedarse sin dar su punto de vista en este sentido, por lo que se refiere también a lo dicho por el Papa Francisco, en el sentido de que: “Todos somos tentados de corrupción.
Luego hizo referencia a lo dicho también en el sentido de que son siempre los pobres quienes pagan el precio de la corrupción de los políticos, de los empresarios y de los eclesiásticos que descuidan su deber pastoral: “ pagan los hospitales sin medicinas, los enfermos que no tienen remedio, los niños sin educación (...) cuando hay corrupción, también el pobre corre el riesgo de perder los valores, porque se le imponen costumbres, leyes, que son contrarias a los valores”.
Romo Muñoz aseveró que los “Obispos de México, al igual que muchos compatriotas, sienten gran preocupación por el presente y por el futuro del país, que, entre otras cosas, se ve aquejado, desde hace muchos años, por el grave mal de la corrupción, que favorece la impunidad y el enriquecimiento ilícito, la falta de confianza con respecto a las instituciones políticas, sobre todo en la administración de la justicia y en la inversión pública, no siempre clara, igual y eficaz para todos”.
Luego hizo saber que los mismos Obispos hicieron referencia a los documentos “Iglesia en América” y “Que en Cristo nuestra paz México tenga vida digna”, en los que afirmaban que la corrupción es una forma de violencia que, al inocularse en las estructuras de servicio público, se transforma en delincuencia organizada, ya que de manera descarada se impone “la mordida” como condición a los ciudadanos para recibir un beneficio o servicio gratuito.
“Es necesario, advirtieron, que haya una transformación en nosotros. En el fondo de todo desgraciadamente está esto que si logramos vencerlo, pues nuestro país tendrá una perspectiva mucho mejor”, afirmó el Arzobispo.