Tijuana BC 15 de febrero de 2015 (AFN).- Probó drogas desde los nueve años; intentó suicidarse en 11 ocasiones, sin embargo ahora es un misionero que ayuda a los niños de la calle, pandilleros, prostitutas y niños con Sida. Se le conoce como el “misionero de la calle”.
Se trata de Hans Myhulots quien fue invitado por directivos de la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID) Sede Tijuana, para que converse con jóvenes preparatorianos y padres de familia de esta entidad y les comparta sus experiencias.
Es un misionero católico, y del 16 al 18 de este mes narrará cómo las drogas pueden dañar por completo la vida de una persona, y por qué el tratar de llenar vacíos -principalmente afectivos- con el consumo de algún estupefaciente sólo deja destrucción, cárcel o la propia muerte.
En su caso muy particular le hizo perder ambas piernas, por lo que actualmente se ayuda con prótesis para caminar y con la seguridad de que con fe y perseverancia las cosas se pueden lograr.
Myhulots de origen francés, ha trabajado como misionero en Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua y Honduras principalmente y en estas fechas se reunirá con poco más de 4,000 jóvenes estudiantes del Cbtis 155, Cetis 58, Cecyte Rio, Playas de Tijuana, Cachanillas, Río (Tijuana); Cobach Rosarito y en la Casa Social en el Municipio de Tecate, en tanto que en los planteles Cecyte Rio y Playas dialogará con los padres de familia.
Según se dijo, ésta no es la primera vez en que la Universidad lo invita a dialogar con los jóvenes, ya que se ha tratado de aprovechar sus experiencias reuniéndolo con los jóvenes estudiantes