*.- Encuestados consideran que se debe al desempleo, adicciones y deportación
Tijuana BC 25 de enero de 2015 (AFN).- En su más reciente estudio, la casa ncuestadora Imerk se enfocó en conocer el impacto de las personas indigentes y la opinión que existe con relación a su situación en el estado de Baja California, y se encontró que cinco de cada diez habitantes fueron abordados por algún solicitante de ayuda.
La proporción sube en uno, con relación a la medición realizada en agosto del año pasado, y lo anterior sube a seis en Mexicali y refleja un crecimiento significativo en Ensenada, señaló el director de la empresa, Manuel Lugo Gómez.
Refirió que con relación al 46.7% de la población que tuvo contacto con algún indigente, se identificó que en la última ocasión que esto sucedió, seis de cada diez de las personas fueron abordadas en la vía pública y tres en su casa; el acercamiento en la vía pública sube a ocho en Tijuana y en casa se incrementa a cinco en Ensenada.
De cada diez indigentes seis eran adultas, dos eran jóvenes y otras dos eran de la tercera edad, expuso Lugo Gómez, y en cuanto a los dos grupos más vulnerables, a pesar de que los menores de edad representan el 4.6% de los indigentes a nivel estatal, su presencia en la vía pública sube a 15.9% en Rosarito; y en el caso de los ancianos su proporción sube a tres en Tijuana y Ensenada.
Comentó que en ocho de cada diez acercamientos, los indigentes solicitaron dinero y en dos pidieron comida, la solicitud de trabajo representa sólo el 1.1%, mientras que la solicitud de dinero sube a nueve en Tijuana y la solicitud de alimentos se incrementa a cuatro en Tecate.
Ayudan menos en Tijuana
Por otra parte, Lugo Gómez resaltó que siete de cada diez personas ayudaron al indigente que les solicitó ayuda, proporción que sube a ocho en Tecate y Ensenada, pero baja a cinco en Tijuana.
A nivel estatal ocho de cada diez habitantes de Baja California consideran que existe un problema de personas indigentes en la entidad, proporción que sube a nueve en Mexicali, Ensenada y Tijuana, precisó.
Lugo expuso que con relación al 84.2% que considera que sí existe un problema, se encontró que de cada diez personas tres perciben que esta situación se debe a la falta de empleo, dos a las adicciones y otras dos a los migrantes deportados de Estados Unidos, en este último la proporción sube a tres en Tijuana y Mexicali.
Agregó que el 54.7% de los habitantes del Estado consideran que actualmente los indigentes son un problema social, subiendo a 7.7% con relación a medición realizada en agosto del año pasado; de cada diez de ellos cinco afirman que son un problema ya que generan inseguridad en las calles y tres dicen que perjudican la imagen de la ciudad.
Se pudiera decir que, de manera unánime, 99.3% de los bajacalifornianos ven urgente la realización e implementación de programas gubernamentales que ayuden a este vulnerable sector de la población, una necesidad real ante su incremento en las calles de los cinco municipios, concluyó.