TIJUANA BC 29 DE AGOSTO DE 2013 (AFN).- Baja California es el estado con la tasa más alta de tuberculosis pulmonar en el país, motivo que impulsó a la Secretaría de Salud Estatal implementar un programa de monitoreo a través de grabaciones de video con las que vigilarán que los pacientes tomen sus medicinas y completen su tratamiento.
Por su parte, el secretario de salud estatal, José Guadalupe Bustamante, expresó que en Baja California la dependencia entregaría a los pacientes un dispositivo móvil para que envíen sus videos y pueda terminar el tratamiento, ya que muchos al sentirse bien dejan los medicamentos y recaen en la enfermedad que tarda hasta 6 meses en curarse.
Añadió que los 500 celulares que se entregarán tendrán un software con el que los pacientes se grabará y el video se mandará automáticamente a una computadora de su supervisor médico y posteriormente se eliminará para proteger la confidencialidad del enfermo.
De igual manera señaló que el programa aprobado por el gobierno federal ahorrará millones de pesos en traslado médico para verificar el seguimiento de los tratamientos y permitirá aumentar el presupuesto para medicamentos que traten la enfermedad que puede prologarse hasta por un año.
Richard Garfein, investigador médico de la Universidad de San Diego presentó el estudio del programa piloto que se realizó en 9 pacientes de Tijuana y 43 en San Diego, quienes durante 4 meses se grabaron al tomar sus medicamentos y enviaron el video a sus supervisores para demostrar el seguimiento exitoso de su tratamiento.
Expresó que la iniciativa es muy importante ya que a pesar de ser curable, la enfermedad mata a 1.1 millones de personas en el mundo cada año y consideró perfecto que se implemente el software en los pacientes de la región.
Por su parte, Remedios Lozada, coordinadora del programa de Micobacteriosis de la Secretaría de Salud en Tijuana, expresó que Baja California siempre ha reconocido la problemática de la tuberculosis pulmonar, específicamente en Tijuana, ciudad en la que prolifera la enfermedad por la afluencia de migrantes que viven con adicciones e incluso VIH que los hace propensos a adquirir el padecimiento respiratorio.