*.- Información proporcionada por Kaleydoscopio.mx
*.- Por: Eduardo Suárez
Hace unos 200 millones de años aparecieron en la Tierra las tortugas, algunas especies llegaron a las playas mexicanas, donde su existencia se encuentra amenazada por el hombre, sobre en todo en comunidades donde --por tradición—es pare de la alimentación.
En el campamento tortuguero Las Playas de Los Mogotes (Guerrero), Roberto Lugardo Quevedo, el vigía al que la gente del lugar conoce como Don Roberto cuenta que 10 de las 11 especies existentes y que visitan las costas de México no enfrentan esa amenaza, pero no reconoce que hay muchos problemas para preservar las especies.
Guerrero tiene unos 500 kilómetros de playa, de ellas 400 buenas para la salida de la tortuga y 100 son acantilados. Ahí existen 70 campamentos tortugueros independientes, la mitad, dice, tiene relación con el gobierno y las demás son empresas privadas.
Es un experto en tortugas desde más de 20 años, cataloga las playas de acuerdo al número de animales que se rescatan en ella. Son “tranquilas” las playas vírgenes; en las “problema” la gente lleva luces, ruidos, basura, vehículos, ganado, perros, balnearios, enramadas turismo y escurrimientos al agua.
“Todo se está poblando y se ha invadido la casa de la tortuga. Las playas de las tortugas tenían en promedio 70 metros, ahora solo han dejado 10 a 15 metros, pues la población casi vive a los nidos de la tortuga. Hay tres playas donde ya no hay; Acapulco es una de ellas: no se las comieron no la acabaron, simplemente la tortuga ya no sale ahí”, aseguró Lugardo Quevedo.
La Semarnat otorga el permiso para cuidar tortugas: la tarifa mínima es de 5 mil pesos y la máxima de 12 mil; se tiene que renovar anualmente. Las multas por no tener el permiso renovado oscilan entre 5 mil y 12 mil pesos. Esta situación no agrada a los campamenteros, pues aparte de cuidar sin sueldo a los reptiles, tienen que pagarle al gobierno para trabajar. Por ello, muchos venden su servicio: transporte, comida y liberación de tortugas.
“El programa de preservación de tortuga lo coordina el gobierno. Se para el cuello pero los que trabajan son otros, pues los funcionarios no las conocen y muchas veces las consumen. Esa relación ha estado con problemas porque a la hora que se le pide el apoyo no se otorga. Supuestamente se está ayudando con una partida de 50 mil pesos, pero no es verdad sino pregunta en los campamentos. Muchas veces sí dan el apoyo pero con palas o mallas que tenemos que revender”, denunció Don Roberto, quien con sus tres hijas y esposa cuidan su parte de costa.
La playa Barra de Coyuca tiene 15 kilómetros y es una playa problema. Ahí, narra Don Roberto sólo se recupera 70 mil huevos al año de más de 400 mil que llegan, pues la mayoría son traficados o consumidos por la gente. Además año con año se pierden entre mil y mil 500 tortugas que son comidas. En 20 años, pronosticó, no habrá ya tortuga ahí.
Lo más lamentables es que las tortugas son mal utilizadas, pues no se consume toda: cartílago, piel, carne, caparazón, aceite, huevo, cascara del huevo, aceite, sólo alguna parte de ella se usa, lo demás se tira.
En 19 años de vida que tiene este campamento ha dado pláticas de concientización a escuelas de preescolar, primaria, secundaria y prepa, restauranteros y turismo, para que ayuden a cuidarla, pero “de todos ellos no hemos encontrado a una sola persona que quiera cuidar tortugas. La única respuesta se ha encontrado en turismo pero extranjero. Hemos estado a punto de colgar los guantes”, cuenta con tristeza.
Pese a que el consumo de la tortuga es delito federal, el vigilante ecológico dice que las autoridades deben de poner el ejemplo, pero no lo hacen: “no hay fiesta donde no se mate la tortuga, desde el presidente municipal, el comisario, hasta funcionarios de la Semarnat comen tortuga; quienes deben cuidar a la tortuga, ejército y policía, al decomisar a los traficantes no los encarcelan, sólo les quitan los huevos y la tortuga, sin embargo, no las llevan a un campamento, sino que se las llevan como pruebas del delito”.
El primer lugar en campamentos a escala nacional lo tiene Guerrero con 70 campamentos, pero en rescate se encuentran en séptimo lugar. El numero uno lo tiene Oaxaca, que por sus playas es muy visitado por tortugas”, es el único donde la población ha entendido que tiene que cuidar al reptil, cada año tienen 25 millones de huevo, sólo alcanzan a proteger 18 millones de huevos.
“Guerrero no somos muy visitados… con 10 millones de huevo anuales, pero sólo protegemos un millón, ¿dónde están los 70 campamentos? se preguntó Don Roberto durante un viaje de Enlace Ecológico con gente del DF.
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