Nota: Juan Manrique Olmos
Video: Joebeth Terriquez Espinoza
TIJUANA BC 10 DE JUNIO DE 2013 (AFN).- Llegó a Tijuana hace 15 días y tuvo un costo de alrededor de los 2 millones de dólares. La intención es que se utilice para vigilar la frontera como se hace con aparatos similares, en otras partes del norte del país y su piloto, es un consumado especialista con más de 20 años de vuelo.
Se trata de “Colibrí”, un helicóptero de la Policía Federal, que además del uso policiaco, se utiliza también para la extinción de incendios, en tanto que en otros países, aparatos similares están a cargo de la milicia. El designado a Tijuana es modelo 2000.
AFN tuvo acceso a esta nueva herramienta y constató cómo puede ser utilizado por los federales para realizar su labor en esta región del país. Además de ser un instrumento que pretende salvar la vida de los migrantes que se internan por las montañas, ya ha dado sus primeros resultados, al facilitar la labor de los federales para realizar el arresto de por lo menos ocho secuestradores que tenían a su poder a un número similar de migrantes por quienes exigían el pago de un rescate.
A las víctimas las pudieron detectar por las zonas montañosas de Tijuana y Tecate, colindantes con territorio estadounidense.
La cita para conocer este nuevo instrumento de la Policía Federal, fue en días recientes en las instalaciones de esta corporación, a un costado del Aeropuerto “Abelardo L. Rodríguez”.
Pese a ser una mañana brumosa, la indicación para los agentes y el piloto que pertenece a la misma corporación es directa: vigilar la zona para evitar que se sigan cometiendo delitos en contra de connacionales que se internan en veredas, cañones y cerros, para tratar de cruzar hacia Estados Unidos.
El capitán encargado de pilotear la nave, ordenó en el momento adecuado: Pónganse su cinturón de seguridad y no toquen nada… vamos a volar.
Después de presionar un sinnúmero de botones, hablar a la Torre de Control del puerto aéreo y pedir autorización para despegar y sobre todo, para cruzar el espacio aéreo, levantó vuelo e, inició el viaje con una pequeña sacudida, normal en este punto.
Las indicaciones del piloto se escucharon por los auriculares que se utilizan para poder comunicarse en las alturas y para aminorar el ruido de la turbina del helicóptero. También habló sobre las condiciones del viento y el tráfico aéreo, para tener un control de la ruta a seguir y estar atento a los despegues y aterrizajes de otras unidades.
El vuelo inició sobre la carretera del aeropuerto, colindante con la Terminal aérea, luego la nave atravesó la zona industrial de Otay y sobrevoló la garita de la misma zona, tanto de cruce de automóviles como de camiones de carga, para seguir hacia las colonias Magisterial, Las Torres, Pegaso y finalmente alcanzar los cerros.
Una vez en esta zona serrana, el piloto explicó que por esos lugares avanzan los migrantes para llegar a la cima de las montañas en donde se ubica parte de la malla que divide a México de suelo estadounidense, para brincarla o cruzarla por debajo de la misma.
Desde el aire es más fácil poder ubicar a las personas: “hace (el helicóptero) el 70 por ciento del trabajo”, confesó un agente federal.
En días pasados, fueron arrestados cuatro secuestradores en posesión de armas largas y liberada una persona, en un trabajo realizado en coordinación con el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, (CBP por sus siglas en inglés). Los agentes estadounidenses, en diferentes foros han reconocido el trabajo que realizan los agentes mexicanos para disminuir los hechos delictivos en los límites de sus fronteras.
En el recorrido fue posible ver los caminos que se han ido marcando con el paso de centenares de “paisanos”, que en diferentes épocas del año y horas del día, intentan o cruzan la frontera, en busca de lo que se ha conocido como el “sueño americano”.
Sin embargo ese sueño queda trunco o pospuesto, ya que los migrantes caen en manos de delincuentes que utilizan las cuevas naturales que se forman con matorrales, o aquellas que han hecho los propios migrantes, para ahí mantenerlos cautivos, en lo que sus familias entregan dinero por su liberación.
Después de una hora de vuelo, desde el aire todo se observó tranquilo y “sin novedad”, así que la nave regresó a la base de Policía Federal.
Otros datos del aparato, según información consultada, es un helicóptero mono-turbina de transporte, para cargas de peso ligero, tanto de pasajeros como carga. Puede llevar un máximo de cuatro plazas, además del piloto y su nombre lo adoptó por la compañía que lo fabricaba, la cual, con el paso del tiempo se fusionó con otras.
Este helicóptero fue diseñado como uno convencional de tres palas principales y rotor de cola del tipo “Fenestron” (carenado) de tercera generación, con 8 palas; con la turbina situada en la zona superior delantera del fuselaje. Tiene una magnifica maniobrabilidad, además de que su mantenimiento es eficiente y de bajo costo.