TIJUANA BC 19 DE SEPTIEMBRE DE 2026 (AFN).- En México, hoy en día sostenemos que no hay diferencias entre hombres y mujeres y que por lo tanto, representantes de ambos sexos pueden gobernar.
Y sin negar esto último sí podemos considerar que hay algunas diferencias que resultan muy notorias entre unos y otros, aunque en este caso solo nos vamos a referir a la imagen.
Por lo que se refiere a los varones, solo bastaba encontrar un buen traje y lucir bien, y en algunos casos (como en el de el expresidente Andrés Manuel López Obrador) ni eso importaba, para presentarse en ceremonias especiales o en la del Grito de septiembre.
Pero en tratándose de mujeres la situación cambia, ya que algo en lo que primero se piensa, más que en el significado de la ocasión, es lo que se va a lucir de pies a cabeza: desde los zapatos hasta los accesorios, sin dejar de lado lo principal, que es el vestido o traje con el que se va a exhibir y esto les lleva meses previos.
Por ejemplo: la presidenta de la República Claudia Sheinbaum, quien con el reciente es su segundo Grito de Independencia, ha preferido lucir atuendos con reminiscencias del pasado indígena de México y aunque en el del año anterior se le criticó porque se afirma que no acertó, este septiembre volvió a decantarse por otro atuendo elaborado por artesanas mexicanas que, lució mejor.
Aún así, el vestido que Sheinbaum lució en su primer Grito de septiembre 2025, hubo quienes lo consideraron "histórico" por su color y significado en morado con blanco y plateado. El morado es el que la presidente utiliza con frecuencia como un símbolo de dignidad, igualdad y de la lucha feminista.
Su diseño correspondió a Thelma Islas Lagunas y Crystel Martínez Torre en tanto que la confección corrió a cargo de Rocío Castro Cruz. Contó con un bordado artesanal a cargo de la maestra artesana nahua Virginia Verónica Arce Arce, nativa de San Isidro Buen Suceso de Tlaxcala, con más de 25 años de trayectoria y cuyo trabajo ha llegado a marcas como la de Carolina Herrera.
Consistía en una falda larga plisada, tableada, de satín color morado de la cintura a los tobillos y con un cinturón grueso incluido, en tanto que en la parte superior exhibía un plateado/blanco con bordado artesanal nagua de flores moradas en el frente y en las mangas, con mangas largas y puños y cuello redondos de color morado. Y aunque no se estableció su costo se trató de una pieza única, cuyo valor es significativo.
El atuendo de 2026 ya fue muy diferente, con una base negra y no morada como en 2025 y consistió en una falda larga, recta negra de satín y parte superior con manga larga, totalmente cubierta de bordado.
Los bordados eran en flores multicolores en rojo, rosa, morado, azul, verde y naranja, sobre el fondo negro, concentradas en blusa, mangas y pecho y el estilo fue inspiración istmeña, con traje de tehuana y un ligero escote en V. Las diseñadoras fueron las mismas que el año anterior, con la confección de Saúl Mosqueda y el bordado artesanal en el taller Viulú de Juchitán Oaxaca, por artesanas muxes zapotecas, completamente bordado a mano con aguja de gancho, que es una característica del Istmo de Tehuantepec.
En el taller refirieron que "les pagaron lo justo", lo cual no revelaron, sin embargo, según los mismos precios que tienen por sus productos 100% artesanales, un vestido tradicional del istmo, sobre terciopelo bordado a mano oscila entre los 5000 pesos a más de 15,000 o $20,000 dependiendo de la complejidad del huipil, así como las horas y materiales utilizados.
Según datos obtenidos, tan solo el bordado tipo istmo puede variar entre 5000 a 7000 pesos y si lleva diseño y patronaje personalizado de diseñador, el valor se incrementa todavía más. También hay que considerar el hecho de que al tratarse piezas únicas, llevaron cerca de dos meses de trabajo artesanal tan solo en el bordado.
Ahora, en el caso de Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California, ella ha tratado de deslumbrar en estas ceremonias apareciendo con espectaculares vestidos, también elaborados especialmente para ella.
Ya lo hizo con impresionantes atuendos de color rojo en una ocasión y verde bandera en otro, pero en este 2026 se presentó en el balcón de Mexicali la noche del 15 de septiembre con un vestido de color blanco con flores del cual a diferencia de otros años, ni ella ni su gobierno han manifestado detalles del diseñador y de su costo.
El utilizado fue un vestido corte sirena/mermaid halter con escote en V profundo, en una base de satín blano/ivory con bordado floral multicolor, 100% a mano tipo Tenango, también del istmo y que por lo que se ve, es una pieza única hecha a la medida.
Según algunas estimaciones, por el nivel de trabajo que es de rango de alta costura regional, podría oscilar su costo entre los 50,000 y los 90,000 si se tratara de un diseñador con renombre, en tanto que si proviene de un taller artesanal sin nombre famoso, su costo podría variar entre los 20,000 y 40,000 pesos.
Por los datos existentes se puede saber que muchos de los vestidos de Marina del Pilar en los últimos Gritos los ha hecho el diseñador tijuanense Edgar Lozano/Benito Santos que trabajan con artesanas bordadoras, aunque de este de 2026 no hay un dato confirmado.