Rocha Moya... Ni aguantó nada
Agencia Fronteriza de Noticias
Programa AFN
Programa Horacio
Translate this website into your desired language:

Rocha Moya... Ni aguantó nada

TIJUANA BC - domingo 23 de agosto de 2026 - AFN.
338

EDITORIAL AFN 

TIJUANA BC 23 DE AGOSTO DE 2026 (AFN).- Para haber sido tan osado como para regresar a la gubernatura de Sinaloa sin contar -supuestamente- con el permiso de la presidenta Claudia Sheinbaum, el "despreciado" y ahora "apestado" Rubén Rocha Moya, ni aguantó nada.

Es cierto que en un perfecto "nado sincronizado" se le vinieron encima todos aquellos que dentro de Morena le aseguraron que no estaba solo, que le juraron amistad eterna, lo aclamaron, le aplaudieron y hasta un reconocimiento le hicieron en la Cámara Federal de Diputados, pero para haber decidido regresar al cargo que hace más de 100 días había dejado para esconderse ante la amenaza de Estados Unidos, no tardó mucho en volver a solicitar licencia, pero ahora con carácter de indefinida al Congreso estatal, para emprender un camino de no retorno político. 

¿Entonces no le dio su bendición Andrés Manuel López Obrador para que regresara como lo hizo? Y si sí se lo permitió y hasta lo alentó para que lo hiciera, entonces ¿el ex mandatario nacional ya no tiene la fuerza que se presumía?

Porque aquí parece haberse registrado un manotazo por parte de la presidenta que, tal vez sacó el carácter aquel que demostró cuando regañó en un evento interno de Morena al presidente del Consejo Ejecutivo Nacional, Alfonso Durazo Montaño, hoy gobernador del Estado de Sonora, al que le reclamó (siendo "corcholata") por lo que sintió que le estaban haciendo, para dejarla quedar mal. 

Sheinbaum no se pronunció abiertamente en contra de la decisión de Rocha Moya de reasumir la gubernatura de Sinaloa y dejó que todos los que ostentan algún cargo de importancia dentro de los gobiernos, a través de Morena y sus aliados, le hicieran ver que ya no era bienvenido al club, sino que hasta este sábado salió con un mensaje en el que solamente reflexionaba sobre lo que no se podía hacer, para privilegiar intereses personales "sobre los del pueblo", sin explicar de qué manera estaba sucediendo eso con el regreso de Rocha. 

Y tal vez no lo hizo para que luego no le reclamaran que estaba invadiendo la autonomía estatal de esa entidad, pero si soltó a todos sus "leones" para que le exigieran a Rocha Moya su retiro, por lo que ante la andanada que se le vino encima, decidió solicitar de nueva cuenta su licencia. 

De esta forma, Rocha Moya del que la Fiscalía General de la República y la propia presidenta han venido insistiendo en que "no se tiene ninguna prueba" para considerarlo un delincuente, como lo ha establecido el gobierno de Estados Unidos; con el rechazo generalizado que le dieron ante su regreso, lo que sí dejan muy claro es que en el fondo están convencidos de su culpabilidad, porque de otra forma no se entiende que una decisión de cumplir con el "mandato constitucional" que se le dio (como haya sido) a través de las urnas, les haya llevado a calificar esa acción como una actitud "de vulgares ambiciosos", como insistiría López Obrador de manera repetida.

El caso de Rocha Moya ha pasado por varios momentos desde que Ismael "El Mayo" Zambada destapó (en los tiempos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador), que el sinaloense no solamente tenía contacto (de acuerdo con ellos) con los narcotraficantes, sino que además había sido, si no participe sí testigo del crimen de su entonces enemigo político Héctor Melesio Ojeda Cuén, convocado al igual que Rocha Moya, a una supuesta plática de conciliación que dirimiría el capo de capos, en este caso El Mayo. 

*.- Del "no estás solo" al deslinde

Rubén Rocha Moya, regresó el viernes último al cargo del que se había separado temporalmente, pero lo hizo sin el respaldo público que durante casi dos años le otorgaron la presidenta Claudia Sheinbaum, gobernadores, dirigentes, diputados y senadores de Morena.

En esta ocasión, tanto el Gobierno federal como la dirigencia nacional morenista se apresuraron a señalar que la reincorporación fue una “decisión personal” del mandatario sinaloense y que no tuvieron conocimiento previo de la misma.

La Secretaría de Gobernación recordó además que continúan abiertas las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) relacionadas con las acusaciones presentadas en Estados Unidos contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses.

La postura contrasta con las expresiones de respaldo que el gobernador recibió desde agosto de 2024, después de que Ismael “El Mayo” Zambada asegurara que el día de su traslado a Estados Unidos tenía previsto reunirse con Rocha Moya y con el entonces diputado federal electo Héctor Melesio Cuén Ojeda, asesinado ese mismo día.

En aquel momento, gobernadores morenistas y la dirigencia nacional del partido rechazaron tajantemente los señalamientos, los calificaron como falsos y aseguraron que la honestidad, probidad y vocación de servicio de Rocha Moya estaban acreditadas. La defensa no se limitó al partido.

Durante una gira por Sinaloa, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que Rocha tenía “todo nuestro apoyo”. Claudia Sheinbaum, todavía como presidenta electa, participó en el mismo acto y también expresó públicamente su respaldo al gobernador. El apoyo continuó una vez iniciado el nuevo Gobierno federal.

En octubre de 2024, Rocha Moya se reunió con senadores de Morena, quienes le manifestaron su confianza y le aseguraron que “nunca ha estado solo”.

Ignacio Mier, entonces vicecoordinador de la bancada, afirmó que todos creían en el gobernador porque no traicionaba al pueblo ni a los principios del movimiento. Incluso sostuvo que Rocha no tenía por qué dejar el cargo.

La senadora Margarita Valdez fue más lejos al afirmar que el mandatario tenía “las manos limpias”, que era una persona recta y de sólidos principios, además de contar con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum. En la Cámara de Diputados ocurrió algo semejante.

Diputados morenistas, encabezados por Ricardo Monreal, recibieron a Rocha Moya y le expresaron su apoyo ante la crisis de violencia que atravesaba Sinaloa.

Durante aquel encuentro, legisladores de Morena corearon: “¡No estás solo!”.

Monreal aseguró que el estado superaría la crisis con el respaldo de la presidenta, de las instituciones federales y con la capacidad del propio gobernador. El entonces presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, también manifestó su apoyo.

Todavía en febrero de 2025, durante la conmemoración de la promulgación de la Constitución, el entonces presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, promovió un reconocimiento público para Rocha Moya, quien recibió aplausos frente a la presidenta y otros integrantes de la llamada Cuarta Transformación.

Sin embargo, el escenario cambió el 29 de abril de 2026.

Ese día, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York hizo pública una acusación contra Rocha Moya y otras nueve personas, entre ellas el senador Enrique Inzunza y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.

La justicia estadounidense atribuyó al gobernador los delitos de conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer ese tipo de armamento.

De acuerdo con la acusación, funcionarios de Sinaloa presuntamente se asociaron con integrantes del Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción de “Los Chapitos”, para facilitar el envío de grandes cantidades de droga a Estados Unidos a cambio de sobornos y apoyo político.

Las imputaciones constituyen acusaciones y no una sentencia, por lo que Rocha Moya mantiene la presunción de inocencia mientras los hechos no sean demostrados ante un tribunal.

La primera reacción de la presidenta Sheinbaum fue exigir pruebas a Estados Unidos, rechazar cualquier intervención extranjera y colocar el caso dentro de la defensa de la soberanía nacional. Sin embargo, ya no otorgó al mandatario un respaldo personal semejante al de 2024.

Sheinbaum sostuvo que debía investigarse y actuar en consecuencia si existían pruebas. Posteriormente aclaró que su gobierno no defendía a una persona en particular, sino la soberanía de México y el derecho de los ciudadanos mexicanos al debido proceso.

Dos días después de conocerse la acusación, Rocha Moya solicitó licencia temporal para separarse de la gubernatura. El mandatario aseguró que tenía la conciencia tranquila, calificó las acusaciones estadounidenses como “falsas y dolosas” y afirmó que se retiraba para no interferir con las investigaciones de la FGR.

El Congreso de Sinaloa aprobó la licencia y designó como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde.

Para entonces ya no apareció el respaldo colectivo que Morena había organizado en 2024. En el Congreso Nacional del partido, celebrado pocos días después, Rocha Moya quedó fuera del presidium. Tampoco se reservó un espacio para la representación del Gobierno de Sinaloa.

Gobernadores, dirigentes y legisladores que anteriormente habían cerrado filas guardaron silencio o trasladaron la responsabilidad a la FGR.

El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, al ser interrogado sobre si confiaba en Rocha, respondió: “No lo conozco”. La diputada Dolores Padierna consideró que “por fortuna” el gobernador había solicitado licencia y afirmó que quedaba a expensas de lo que resolvieran las autoridades.

Noroña fue uno de los pocos morenistas que mantuvo públicamente su confianza en la inocencia de Rocha, aunque advirtió que, si fuera encontrado culpable, no debería existir impunidad. La dirigencia nacional de Morena también modificó su postura. En lugar de certificar la honestidad del mandatario, como hizo en 2024, declaró que el partido no encubriría a nadie y que correspondía a las autoridades determinar responsabilidades.

Después de permanecer 112 días separado del cargo, Rocha Moya anunció el viernes su regreso a la gubernatura, al considerar que en México no se habían encontrado elementos mínimos que sustentaran su participación en algún delito.

“Regreso con la frente limpia y en alto”, afirmó al comunicar que concluirá el periodo para el cual fue electo, que termina el 31 de octubre de 2027.

Sin embargo, la FGR no ha anunciado el cierre definitivo de todas las investigaciones relacionadas con el caso y el Gobierno federal recordó que las carpetas permanecen abiertas.

La Secretaría de Gobernación calificó el regreso como una determinación personal. Morena emitió un pronunciamiento todavía más directo: afirmó que su dirigencia no tuvo conocimiento previo y se deslindó de la decisión adoptada por Rocha Moya. El cambio de lenguaje resulta evidente.

En 2024 los morenistas hablaban de “absoluto respaldo”, “manos limpias”, “honestidad acreditada”, “todos le creemos” y “no estás solo”.

Después de la acusación estadounidense comenzaron a utilizar expresiones como “que investigue la FGR”, “no se encubrirá a nadie”, “debe asumir las consecuencias” y “decisión personal”.

Hasta el momento, los gobernadores y legisladores que respaldaron a Rocha no se han retractado individualmente de sus declaraciones anteriores ni han reconocido que se precipitaron al certificar su honestidad. 

Lo que sí existe es un evidente aislamiento político: quienes anteriormente comprometieron públicamente su palabra para defenderlo ahora evitan compartir el costo de su permanencia y de su regreso al Gobierno de Sinaloa.

Morena no ha roto formalmente con Rocha Moya, pero dejó de decirle públicamente que “no está solo”.

 

Predial ISAI
CESPT Agosto 2026
Garitas
Programa Norma
Horacio Programa
Garitas
La favorita
Tecnico Electricista
La Marina solicita apoyo
Buscador Acerca de AFN Ventas y Contacto Reportero Ciudadano