TIJUANA BC 9 DE JULIO DE 2026 (AFN).- Organizaciones ambientalistas advirtieron que la crisis de contaminación del Río Tijuana podría convertirse en un factor que ponga en riesgo la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al debilitar el respaldo político al acuerdo comercial en ambos lados de la frontera.
En conferencia de prensa, representantes de organismos de México y Estados Unidos señalaron que el inicio de una nueva etapa de negociaciones del tratado, previsto para el próximo 20 de julio, representa una oportunidad para incorporar compromisos ambientales obligatorios que permitan atender de manera definitiva el problema de las descargas de aguas residuales, residuos tóxicos y basura que afectan a la cuenca del Río Tijuana.
Explicaron que, durante décadas, el libre comercio ha impulsado el crecimiento económico en ambos países; sin embargo, la insuficiente infraestructura para el tratamiento de aguas residuales, el financiamiento limitado y la falta de rendición de cuentas han derivado en una de las crisis ambientales y de salud pública más graves de la frontera entre México y Estados Unidos.
Los participantes recordaron que la decisión de la administración del presidente Donald Trump de sujetar el T-MEC a revisiones anuales obligatorias, en lugar de una renovación de largo plazo, incrementa la incertidumbre económica para México, particularmente en la región fronteriza, por lo que consideraron indispensable atender este problema ambiental.
Serge Dedina, director ejecutivo de Wildcoast y exalcalde de Imperial Beach, sostuvo que el proceso de revisión del tratado representa una oportunidad para garantizar aire y agua limpios, además de playas seguras para las comunidades fronterizas.
Por su parte, Valeria Towns, directora de Conservación de Pronatura Noroeste, afirmó que existe una oportunidad histórica para fortalecer el Capítulo 24 del T-MEC mediante mecanismos vinculantes que aseguren el cumplimiento de los compromisos relacionados con la protección de la calidad del agua y su uso sustentable.
En tanto, Charles F. Rilli, director adjunto de Sierra Club, señaló que la contaminación transfronteriza requiere soluciones binacionales y un compromiso firme para que la protección ambiental forme parte de cualquier acuerdo comercial que defina el futuro de la región.
Rosario Norzagaray, gerente de Residuos Marinos de Costa Salvaje, manifestó que todo lo que es arrastrado por el cauce del Río Tijuana hasta el estuario y posteriormente al océano afecta por igual a las comunidades de ambos países, por lo que hizo un llamado a las autoridades a garantizar un manejo responsable de los recursos naturales.
En el encuentro participaron también representantes de YMCA/Tijuana River Coalition, Outdoor Outreach, 4 Walls International y Surfrider Foundation San Diego.
Al concluir, las organizaciones hicieron un llamado a los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá para que la próxima revisión del T-MEC incorpore compromisos ambientales medibles, mecanismos efectivos de cumplimiento e inversiones permanentes que permitan resolver la crisis de contaminación del Río Tijuana y proteger la salud de las comunidades y los ecosistemas de la región fronteriza.