* Esposas, hermanos e hijos, depositan en PGJE muestras de sangre para exámenes de ADN
TIJUANA BC 12 DE ABRIL DE 2013 (AFN).- Después de casi siete años, “María”, como pidió ser identificada, continúa con la esperanza de encontrar a su esposo desaparecido; acompañada de sus dos hijos, la mujer hoy acudió a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) a dejar muestras de sangre, para realizar pruebas de ADN, y compararlos con los restos que son localizados en las fosas que utilizó Santiago Meza, alias “El Pozolero”.
Era un día domingo del año 2006, recordó la mujer, cuando se encontraba con su pareja y sus hijos en su casa, en la zona de La Presa; y llegó entonces un amigo de su esposo, quien le habló para que saliera; a los minutos entró y avisó que debía acompañar al visitante.
Nunca regresó a casa, dijo con voz entrecortada la esposa, a las afueras de las oficinas del Centro de Apoyo a Personas Extraviadas o Ausentes (CAPEA), de la PGJE, tras recordar que después de la desaparición iniciaron las llamadas para solicitar rescate, y la seguían cuando salía de su casa, por lo que tuvo que cambiar de residencia fuera del país.
"Después de que lo agarraron (al referirse a 'El Pozolero') pudimos regresar a Tijuana”, dijo la mujer, quien sobre la actividad que realizaba su esposo dio a entender que pertenecía a una dependencia federal ligada a la seguridad pública; y del visitante, dijo que sólo sabía que trabajaba en “algo de sistemas”.
Con lágrimas en los ojos, manifestó que aunque la razón le dice que su esposo y padre de sus hijos no regresará, el corazón la mantiene con la esperanza de que algún día lo tenga en su casa de vuelta.
Este viernes, al menos 50 personas, entre esposas, hermanos e hijos de personas desaparecidas, acudieron a depositar muestras de sangre para continuar con el banco de datos de victimas de secuestro o desapariciones forzadas en esta región, encabezados por el presidente de la Asociación de Personas Desaparecidas de Baja California, Fernando Ocegueda Flores.