*.- Fue febrero de 2013 "el más tranquilo en doce años"
TIJUANA BC A 24 de MARZO DEL 2013.- El pasado febrero fue para los tijuanenses el mes más tranquilo de los últimos 12 años, de acuerdo con el comportamiento histórico de las denuncias ciudadanas ante el Ministerio Público, informó la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM).
En el lapso de 28 días del reciente periodo, 3 mil 355 ciudadanos acudieron a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), para presentar querella por algún ilícito del fuero común, indicó esta instancia municipal; y con diferencia favorable de 315, equivalente al 12% menos, febrero de 2013 fue aún más tranquilo que diciembre de 2012, el cual registró 3 mil 600 delitos.
Según estadísticas de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), la marca más baja anterior, de 3 mil 370 denuncias, correspondió también a febrero, pero del año 2006.
Asimismo, en el primer bimestre de 2013 hubo 7 mil 594 ilícitos, contra 8 mil 610 del 2012; y esta diferencia de un mil 061, favorable al año actual, representa una disminución del 12%, según las estimaciones realizadas por la SSPM.
Sobre tal estadística, el titular de la SSPM, Jesús Alberto Capella Ibarra, enfatizó que esta es la cifra delictiva más baja de los últimos ocho años, inferior aún más que la de diciembre del año pasado, que fue de 3 mil 660.
Afirmó que en parte esa disminución se debe a operativos realizados contra casas de empeño y recicladoras de metales, ya que muchas de esas empresas se han convertido en captadoras de objetos robados, ideales para los ladrones porque no exigen comprobar la propiedad legítima de los objetos.
Capella Ibarra confió en que los resultados en el combate a todos los delitos, principalmente el robo domiciliario, arrojará mejores dividendos con la reforzada coordinación entre las corporaciones de los tres niveles de gobierno.
Enfatizó que la SSPM ha reforzado los operativos en toda la ciudad, con el propósito de prevenir hechos de sangre que son protagonizados por distribuidores de enervantes al menudeo, en apariencia como actos de venganza por el robo de droga.