*.- Dice ya no tener fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio pretino
*.- Indicó que el mundo actual está sujeto a transformaciones y que la Iglesia necesita un guía con vigor
*.- Su renuncia es a partir del 28 por su avanzada edad y la imposibilidad de continuar al frente de la Iglesia
POR REDACCIÓN
México DF11 DE FEBRERO DE 2013 (lasillarota.com).- "Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino", dijo el obispo de Roma en latín.
De manera sorpresiva, el Pontífice informó que el mundo actual está sujeto a grandes transformaciones y que la Iglesia necesita una guía con vigor que “en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”.
Benedicto XVI dio a conocer la noticia durante una reunión del Consistorio Ordinario, que celebró ante cardenales de la Curia Romana, la cual tomó por sorpresa a los mismos funcionarios de la Santa Sede.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, confirmó la noticia, en un comunicado, durante la reunión con los purpurados, que no tenía entre el orden del día cualquier tema relacionado con una supuesta renuncia.
A continuación, el texto íntegro de la renuncia de Joseph Ratzinger:
Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia. Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.
Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando. Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.
Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.
Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria."