*.- Fue cosa de niños, dicen en la Casa-Hogar
*.- Detienen a encargada por “omisión de cuidados”
Por Juan Manrique
Fotos: Israel Martínez Páez
TIJUANA BC 9 DE FEBRERO DE 2013 (AFN).- Los cuatro pequeños que se fugaron de la Casa-Hogar “Emmanuel” de la colonia “La Esperanza”, se salieron de ese lugar “porque no les gustaba la comida” y porque “querían jugar fútbol” con un vecino, informó la Procuraduría General de Justicia del Estado.
Mediante exámenes psicológicos y físicos a que fueron sometidos, se determinó de manera inicial que ninguno de los cuatro menores fue sometido a maltratos de ninguna índole.
Por otra parte, se dijo que la encargada de ese sitio fue detenida por “omisión de cuidados” para interrogarla al respecto y deslindar responsabilidades, en tanto que en el lugar de los hechos, se refirió a Agencia Fronteriza que dicha huida “sólo se trató de una cosa de niños”.
Ayer, la Procuraduría General de Justicia del Estado lanzó una alerta e inició un operativo por la desaparición de los niños: Francisco Javier Vega Maltos, Jonathan Israel Navarrete Franco y Alfredo Míreles García, de 8 años de edad, así como Juan Ramón Escobar Elías, de 10, quienes supuestamente se evadieron por la madrugada de este viernes.
La alerta fue transmitida por la tarde y poco después de las siete de la noche se informó que la operación quedó cancelada porque los menores fueron encontrados en un lugar cercano y que fueron trasladados a las instalaciones del DIF estatal.
Sin embargo otras fuentes consultadas, desmintieron información oficial ya que comentaron a la agencia que a los niños se les encontró en la misma madrugada de ayer y que fueron remitidos al DIF, sin embargo, por la falta de coordinación entre autoridades, el personal responsable del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, no informó del ingreso de estos niños y por lo tanto se les consideró como desaparecidos.
Sobre la escapatoria de los menores, la PGJE, dijo que tras los primeros interrogatorios que les hicieron integrantes del área de psicología, los niños comentaron que se salieron porque no les gustaba comer verduras, además de que querían jugar con otro pequeño de la colonia.
En cuanto a la detención –para averiguación- de la encargada del cuidado de estos menores, no se reveló su identidad, pero fue presentada ante el Ministerio Público para que rindiera su declaración, en tanto que los fugados fueron sometidos a exámenes psicológicos y médicos, mediante los cuales se descartó que hubiesen sido sometidos a problemas, o victimados por los encargados.
También se informó a AFN que el DIF estatal será el encargado de regresar a los menores, al cuidado de la casa hogar “Emmanuel”, lugar donde los propios padres los dejan, en muchos casos por no poder atenderlos.
Según algunos cometarios, estos cuatro menores sí tienen padres, sin embargo no se dieron mayores datos con respecto a éstos ni se dijo cuál fue la reacción de los mismos ante la desaparición temporal de sus hijos.
“Fue cosa de niños”, responden
En breve entrevista con el director de la Casa-Hogar “Emmanuel”, Eduardo Méndez, la escapatoria de los pequeños “sólo fue cosa de niños”. Simplemente “se les mete en la cabeza el irse”. No quiso seguir hablando ya que dijo que estaban “a punto de liberar a los niños” por lo que no podía atender a AFN.
Reporteros de la Agencia realizaron un recorrido por las dos casas para atención a menores, que llevan el mismo nombre: la primera ubicada en la colonia Obrera, cerca del bulevar Fundadores y la segunda en la colonia “La Esperanza”.
En la primera, asistentes que ayudan al cuidado de los menores, revelaron que el problema se registró cuando la encargada de la segunda casa (de donde escaparon), sacó la camioneta en la que transportan a los niños a sus escuelas. En este momento, aseguran que se dio la escapatoria, lo cual contrasta también con la versión oficial de la huida en la madrugada.
De igual forma se dijo que de manera errónea se emitió la alerta por parte de las autoridades, ya que se insistió en que los niños fueron localizados a los pocos minutos de haber salido: “Los encontraron en una de las calles de aquella zona, los recogieron y los llevaron a DIF, pero DIF no avisó que los tenía”.
Horas después, al no tener noticias de los pequeños, los encargados del lugar
levantaron una denuncia, lo que provocó una intensa movilización: “Aquí estaba lleno de patrullas, parecía que estábamos sitiados”, comentó una voluntaria, como se identificó ante AFN, una de las tres mujeres que atendieron la puerta este sábado.
Otras dos mujeres: una psicóloga y otra que dijo que tan sólo ayudaba en ese sitio, no respondieron preguntas, argumentando que no podían dar ninguna información porque la investigación todavía continuaba.
No comentaron cuántos años tienen estas casas funcionando, sin embargo, ésta –de donde escaparon- se ubica en la parte más alta de la zona, tiene acceso por la parte frontal y trasera, la cual conduce a un barranco. En el interior se observan varias unidades con logos de “Emmanuel” y en el exterior, otros vehículos con placas del estado de California. “Esos carros, dijeron los vecinos, son de los americanos que traen cosas a los niños”.
La casa, es una construcción de tres pisos, el ultimo nivel, según pudimos captar con nuestro lente, tiene rejas por la parte interior, una niña que abrió la puerta, tenía una especie de gafete con su nombre, en tanto que algunos juegos se ven desde afuera, en el patio frontal.
Desde lejos se lee, “Casa Hogar Emmanuel, para niñas”, esta situación según explicó una colaboradora, que no quiso revelar su identidad, es porque en la casa de la Obrera o Rubí, tienen a adolescentes varones, y en la segunda, a niñas y jovencitas, además a niños menores de ocho años, “Con ellos no hay problema, se pueden tener en la misma casa juntos, pero unos son tremendos como los que se escaparon”, afirmó.
A la hora de redactar esta información –alrededor de las 14:00 horas- la PGJE respondió que aún se encontraban dentro del término de las 48 horas, por lo que permanecía en esa dependencia, la encargada y que los menores continuaban en entrevista con personal del área de psicología, para descartar en forma definitiva, algún daño.
Se pretende conocer, además, con exactitud, qué fue lo que los orilló a escapar, además de saber exactamente los tiempos y manera en la que salieron del refugio.