MÉXICO DF 18 DE DICIEMBRE DE 2012 (lasillarota.com).- Los accidentes aéreos en que han muerto personajes como la cantante Jenni Rivera o los entonces secretarios de Gobernación, Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake Mora, demuestran el grado de descuido del Estado hacia el sector y que en los últimos dos sexenios dejó 58 accidentes.
Así lo afirmaron, en el programa de La Silla Rota, que conduce el periodista Felipe de Jesús González y que se transmite en Efekto TV, a las 22:00 horas por los canales 234 de Sky y 125 de Cablevisión, el capitán Francisco Gómez, director técnico de Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), y Antonio Vargas, secretario de Prensa de esa organización, quienes precisaron que la mayoría de los siniestros han ocurrido en aviones privados.
Tras indicar que se trata de accidentes que “pueden pasar en cualquier parte del mundo”, el capitán Francisco Gómez dijo que la tasa de siniestros en América Latina no es la más alta.
A su vez, Antonio Vargas, secretario de Prensa de ASPA, precisó que los accidentes ocurridos han sido fuera de la aviación comercial, donde los estándares de seguridad son muy altos.
“Se puede decir que la aviación comercial es muy segura, gracias a las aerolíneas, y no gracias a la autoridad”, sostuvo.
Comentó que en los últimos dos sexenios, ASPA realizó una estadística pequeña que arrojó que se registraron 58 accidentes, “lo que refleja el descuido del sector por parte de la autoridad”.
Parte de los descuidos, señaló Francisco Gómez es la falta de actualización del marco normativo, que permita revisar la aeronáutica del país y un nuevo diseño que el país necesita”.
En tanto, Vargas resaltó la necesidad de regresarle a la aviación el carácter prioritario y estratégico, pues se han descuidado aeropuertos, servicios a la navegación, control de tránsito aéreo y la coordinación entre las secretarías de Gobernación, Turismo y Economía.
“Eso actualmente no existe, hay que recuperar lo que teníamos”, sostuvo.
Francisco Gómez apuntó que se tiene que asegurar que el estado mexicano tenga el control y el predominio en el sector.
Agregó que en casos como los accidentes en que murieron los secretarios de Gobernación, Juan Camilo Mouriño y José Francisco Blake Mora, son muestra de la falta de modernización del espacio aéreo mexicano.
Sigue el programa completo, este lunes, a las 22:00 horas, por Efekto TV, en los canales 125 de Cablevisión y 234 de Sky.
Francisco Gómez, director general de ASPA, se pronunció por empujar que la reglamentación les exija mayor capacitación y que incluyan mayores protocolos, a fin de evitar más accidentes.
Sobre el particular, el vocero de ASPA, Antonio Vargas, dijo que un accidente de aviación es el resultado de una “cadena de errores” que, a veces, no son responsabilidad de los pilotos y a los que se suman la presión de los propios pasajeros para realizar un vuelo de carácter corporativo en el que, en ocasiones, no existen las condiciones.
“La ventaja que tienen, por ejemplo, los pilotos que están afiliados a ASPA de México, es que es un sindicato que los protege. No hay presión que nos haga sacar un vuelo que seas inseguro, aunque sea un político. No vamos a perder el trabajo.
“Nuestro trabajo es un trabajo técnico y muy, muy estricto, tomamos decisiones millonarias, en segundos, a 900 kilómetros por hora, a 30 kilómetros de altitud y eso es bien delicado. Somos conscientes de ello y lo tenemos que cuidar”, recalcó.
Sin embargo, agregó, en los vuelos comerciales los pilotos se ven presionados por la empresa y entonces vienen ese tipo de accidentes.
Para Francisco Gómez la solución es que la legislación mexicana se alinee con el órgano regulador en todo el mundo, que es la Organización de Aeronáutica Civil, cumplir con todos sus parámetros y mantenernos actualizados.
Agregó que México tiene muchas diferencias con los protocolos internacionales, con un marco normativo, que es la Ley de Aviación Civil, que fue hecho en el sexenio del presidente Ernesto Zedillo.
“Necesitamos sentarnos a revisar las cosas”, enfatizó.
Antonio Vargas resaltó la necesidad de “regresarle a la aviación el carácter estratégico y prioritario”, que incluya un organismo que regule de manera integral y que el Estado tome el papel que el toca.










