*.- Las mujeres sobreviven a los hombres
*.- Información proporcionada por Kaleydoscopio.mx
Sólo hay una forma de no llegar a viejo, y es morir joven. La vejez es una etapa de la vida en que se recogen muchas de las cosas que se sembraron durante la juventud y la madurez, por ejemplo la salud, el entorno familiar y las situaciones económica y laboral.
Este lunes, en que se conmemora el Día Internacional de las Personas de Edad, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) recuerda que “ser un adulto mayor no implica que los trastornos propios de la edad se presenten al llegar a los 60 años; es un proceso de vida en donde los excesos, descuidos o malos hábitos de toda la vida se reflejan en esta etapa”.
En México 9% de la población total tiene 60 años o más, es decir 10 millones de personas que ya pintan canas. Para quienes están del otro lado de este porcentaje, es decir, los jóvenes, el reloj también avanza y se refleja en el siguiente cálculo: en 2050 el 27.7% de los mexicanos serán adultos mayores de 60 años.
El Inegi explica que hay distintas etapas de la vejez:
“El envejecimiento es un proceso que marca la pérdida gradual en las capacidades motrices y cognoscitivas, y en función de estas pérdidas es que se estructuran diversas etapas de desarrollo de la vejez: prevejez, de 60 a 64 años; vejez funcional, de 65 a 74; vejez plena, de 75 a 79 años, y vejez avanzada, de 80 y más.”
El instituto señala que en cada una de estas etapas “se manifiesta una dependencia que gradualmente es mayor y obliga a asumir distintos estilos de vida”.
A medida que avanza la edad, el monto de población es menor y la mayor supervivencia femenina provoca que el número de mujeres en etapas de vejez más avanzada supere al de los hombres. Así tenemos que en la etapa de prevejez (60-64 años) hay 90 hombres por cada cien mujeres y disminuye a 77 en la etapa de vejez avanzada (80 años y más), de acuerdo con datos de 2010.
La edad, salvo excepciones por enfermedad o discapacidad, no debería ser un obstáculo para que los de 60 y más años sigan trabajando, pero la realidad es otra: seis de cada diez personas de esta edad que trabajan lo hacen de manera independiente y la mayoría de ellos lo hace en el mercado informal.