TIJUANA BC 30 DE JULIO DE 2012 (AFN).- La anemia, considerada un importante problema para la salud pública, se ha convertido en un fuerte riesgo para los niños y mujeres embarazadas; y para atender sus efectos se recomienda un tratamiento a base de hierro polimaltosado, así como evitar la leche de vaca en menores de un año.
Así lo señaló el doctor Óscar Gustavo Ornelas, especialista en ginecología y obstetricia, adscrito al servicio de tococirugía del Hospital de Ginecología en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tijuana; quien refirió que los niños y las mujeres en edad reproductiva, especialmente las embarazadas, pertenecen a los grupos en alto riesgo de padecer anemia, debido a la deficiencia de hierro.
Dicha deficiencia, padecimiento también llamado ferropenia, es considerado un problema de salud pública, toda vez que afecta a más de un mil 200 millones de personas en el mundo, expuso; la cual tiene impacto significativo en el desarrollo físico y mental, así como en el comportamiento y la capacidad de trabajo de los individuos.
La deficiencia de hierro está presente en el 10% y hasta en un 30% de las mujeres fértiles; del 40% al 70% en las embarazadas, y en el 50% de los niños; y según estudios de la organización Internacional del trabajo (OIT), la anemia puede reducir el rendimiento mental y físico del trabajador hasta en un 30% generando con ellos malestar personal al empleado y pérdidas económicas a la empresa.
Estadística nacional
Gustavo Órnelas señaló que conforme a estadísticas oficiales, la prevalencia de la anemia en México en términos generales va del 20% al 30%; en niños menores de 5 años va del 23.7% al 26.2%; en embarazadas el 20.6%, y en no embarazadas el 15.5%.
Expuso que los síntomas que se presentan ante una anemia no tratada son el retraso cognitivo, disminución del rendimiento escolar, deterioro en el desarrollo motor y cognitivo, aumento de la morbilidad por diarrea e infecciones respiratorias agudas, déficit en la memoria y en la modulación del comportamiento, además de síntesis de neurotransmisores.
“La anemia en niños e infantes está asociada con retardo en el crecimiento y en el desarrollo cognoscitivo, así como una resistencia disminuida a las infecciones”, advirtió el especialista, quien recomendó estar atentos a los síntomas referidos, para poder prevenir, o atender a tiempo si surge el padecimiento.