TIJUANA BC 13 DE JULIO DE 2012 (AFN).- El Secretario de Seguridad Pública de la entidad, Daniel de la Rosa Anaya, consideró este día que es necesaria una modernización de la legislación correspondiente, para que las instituciones bancarias proporcionen información sobre las personas que cobran el dinero producto de extorsiones, ya que hoy en día no es posible.
Entrevistado este día, De la Rosa Anaya comentó que se está registrando un repunte en los casos de extorsiones telefónicas en el puerto de Ensenada, por lo que ya se encuentra trabajando el Grupo Especializado en este tema de la
Policía Estatal Preventiva (PEP).
De la Rosa Anaya, comentó que los delincuentes les llevan ventaja ya que si no es por medio de una orden judicial, las instituciones bancarias no dan información sobre quién y en dónde se cobran los depósitos que hacen las victimas de extorsión.
Refirió que en los últimos días se detectó un caso en el que los presuntos delincuentes llamaron a una madre de familia, para indicarle que se trasladara a un lugar en específico y apagara su celular, ya que de lo contario su familia seria lastimada, por lo que la mujer obedeció.
Minutos después el esposo, recibió otra llamada similar, pero le ordenaban que depositara cierta cantidad a una cuenta que le dieron, amenazándolo en el mismo sentido y aprovechando los extorsionadores que la esposa de aquel, tenía su teléfono apagado.
El padre de familia depositó la mitad de lo exigido y pidió ayuda después al teléfono de emergencia, por lo que elementos preventivos acudieron en su auxilio, ubicando a la mujer, sana y salva. Según se pudo investigar, el dinero ya había sido cobrado en una sucursal fuera de la entidad.
Por lo anterior, el Secretario insistió en hacer un llamado a la población para que no caiga en este tipo de delitos, denunciando cualquier hecho a la autoridad correspondiente, ya que en este caso como en otros, no fue posible ubicar a los responsables.
Por último, el funcionario reveló que ya han sido desarticuladas bandas de este tipo de delincuentes, reconociendo también que muchas de esas llamadas se realizan desde penales del interior de la república.