TIJUANA BC 5 DE JULIO DE 2012 (AFN).- El alcalde de Tijuana, Carlos Bustamante Anchondo, explicó que a la medida de incrementar un peso más al transporte público, se le dio marcha atrás, bajo el argumento de que el valor de la moneda ha cambiado, por lo que debe analizarse esta posibilidad nuevamente.
“Debe existir una revisión sobre los costos de las partes que (los trasportistas) usan y compran en dólar, ya que su costo es menor porque el peso mejoró su valor (…), hay que darle una revisadita a todo para no afectar injustamente a la gente”, explicó el edil tijuanense.
Señaló que, en diciembre pasado, cuando durante sesión de Cabildo se aprobó el incremento de dos pesos al trasporte público, mismo que se realizaría paulatinamente con un peso de aumento en enero y otro peso en julio, no se contempló que las condiciones del valor del peso podrían cambiar; bajo estas circunstancias, dijo que será necesario replantear la posibilidad de subir el costo de otro peso al pasaje.
Pelean por el pasaje
Por otra parte, hoy por la mañana en la garita San Ysidro se suscitó un conato de pleito con empleados de dos empresas de trasporte, el Azul y Blanco y los de Altisa, bajo el argumento de que esta última en mención invadió la ruta del primero; sobre el tema, el alcalde aseguró que el gobierno revisará el caso.
“Vamos a negociar con ellos y revisar la ruta de cada uno de ellos para tomar una decisión correcta”, explicó Bustamante Anchondo, aunque reconoció que existe desorden en las rutas de transporte y cómo han sido repartidas, pero se buscará el modo de reordenarlas.
El alcalde de Tijuana, entrevistado en la inauguración del nuevo tramo del bulevar Casablanca que hace liga con el Corredor 2000, dijo en relación a la marcha ocurrida el día de ayer por integrantes del movimiento "yosoy#132", que la manifestación de la Zona del Río fue realizada con respeto aunque causó problemas de trafico y originó molestias en la población; “causan ciertos problemas de tránsito pero ellos tienen derecho a manifestarse”, aseguró.
Advirtió que ni el gobierno del Estado ni el municipal permitirán algún tipo de movilización que ocasione un perjuicio a su imagen ni al comercio fronterizo, como la toma de la Garita.