*- Niños explotados y fumadores involuntarios
*- Información proporcionada por Kaleydoscopio.mx
Durante una época se le atribuyeron al cigarro beneficios para la salud y se le promovió como un símbolo de estatus social, pero con el tiempo se le han encontrado muchos peros, entre otros serios daños al organismo de quienes son adictos al tabaco.
En cada chupada al cigarrillo los fumadores consumen nicotina, alquitrán, acetona, arsénico, cadmio, DDT, entre otras sustancias, señala el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi, www.inegi.org.mx).
Pero hay personas que sin fumar resultan afectadas, dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) al explicar que de los 6 millones de personas que mueren al año, a causa del tabaquismo, 10% era no fumadora pero estaba expuesta al humo del tabaco.
Otros afectados colaterales por el tabaquismo son niños de cuatro años y medio e indígenas que trabajan en el cultivo de tabaco.
Basado en un estudio sobre el tabaco, el Inegi explica: “Producir un cigarro es una labor de muchas manos. En nuestro país, en el inicio de esta cadena, se encuentran los jornaleros (algunos de ellos indígenas), que transmiten el conocimiento de corte y arreglo del tabaco de generación en generación, razón por la cual en los campos de producción frecuentemente trabajan niños ‘cuya edad promedio es de cuatro años y medio, encontrándose dos niñas por cada niño’”.
Agrega que parte de los riesgos de estos jornaleros es la exposición a plaguicidas, y amparado en investigaciones cita que Jalisco y Nayarit (receptores de jornaleros agrícolas) ocupan el primer lugar nacional de intoxicaciones por plaguicidas.
Además, apunta el Inegi, una investigación encontró que 33% de recién nacidos, cuyas madres estuvieron expuestas a estos tóxicos durante los tres primeros meses de embarazo, tuvo algún tipo de malformación en el sistema nervioso central, cara, genitales, cadera, pies y dedos.