Por Jaime Cháidez Bonilla
TIJUANA BC 23 DE SEPTIEMBRE DE 2026.- Río Rita era el bar donde se veía y bebía cultura.
Esta postal es de los tiempos en que el bar Río Rita de Tijuana, B.C. que se encontraba en la avenida Revolución se convirtió en un espacio cultural independiente, era una cantina donde se bebía cultura gran parte de la década de los 80 y 90.
Julieta Venegas aceptó la invitación de su amigo Edward Coward (todo de negro) para tocar el piano en el musical "Las sirenas del corazón". En esta imagen de 1992, Venegas ya vivía en la Ciudad de México y tuvo varias presentaciones especiales en Tijuana. Con esta obra, precisamente, Julieta viajó a una Muestra Nacional de Teatro en Monterrey y de ahí nació la idea de pasar unas “vacaciones” en el D.F de entonces. Vacaciones que ya se extendieron más de 35 años.
Ignacio Flores de la Lama, director de la puesta, rememora los antecedentes.
-“En 1988 un muy joven y talentoso Edwar Coward -que recién había llegado de un complicado y enriquecedor viaje por NY- me dio a leer un texto lúdico, muy bello y lleno de sarcasmo llamado "Sirena de mi corazón"; le pedí autorización para dividirlo en cuatro voces y le escribí una canción. Finalmente y después de muchos ensayos creamos un coro bizarro con un elenco de talentosas actrices: Iliana Ruiz, Raquel Presa y Lulú Saúl, que compartían la escena con el propio Edward. Al elenco se incorporó cantando un solo la compositora Paty Aguirre, después ese papel lo hacía Carlos Niebla. La primera función la hicimos en la escalera contra incendios de la Casa de la Cultura de Tijuana. Yo hasta ahí me quedé, pero las sirenas siguieron su viaje. La obra fue remontada años después con mucho éxito y una producción de mejor nivel que la primera versión.
No soy del club de la nostalgia pero esta imagen del maestro Alfonso Lorenzana hacen inevitable recordar. Salud por el Río-Rita, por Las Sirenas, por la vida cultural de Tijuana en los 80, y por todo eso que nunca se irá del todo”.
Armando García Orso, uno de los dueños de aquel Río Rita, reflexiona sobre aquella época:
-Había en el medio independiente una creatividad extraordinaria, que rompía los límites , en el Río Rita, como plataforma, la libertad de acción sumada a procesos colectivos de creación daban estos resultados, cuando Juan José Gurrola visitó Tijuana y cerró su taller con "Río Rita Mickey Mouse Blues" solo dijo: Esto es mágico. Pasado el tiempo vemos que esta generación ha trascendido en distintos caminos. Esta imagen es un ejemplo de la Tijuana Creativa.