Por Jaime Cháidez Bonilla
TIJUANA BC 31 DE AGOSTO DE 2026 (AFN).- Es 1964 y Tijuana vive del turismo gringo que visita la gran calle Revolución, sus tiendas de curiosidades, los bares, el Jai Alai, dos plazas de toros y un hipódromo de caballos y galgos.
Un fotógrafo californiano Harry Crosby (QEPD) recibe la orden de tomar imágenes de la frontera y él captura a una ciudad con todas sus colonias, sus calles sin pavimento, los cañones escondidos, los puestos de paletas y de periódicos, los carritos ambulantes con comida y las viejas casas traídas de E.U.
Tijuana 1964 proyecta a una urbe adolescente tan lejos de la Ciudad de México y tan cerca del sueño americano que apenas tiene un cerco con púas. Es una ciudad que todavía respira inocencia a pesar del vicio que no se puede negar. El PRI anuncia a su próximo candidato a la Presidencia del País, Gustavo Díaz Ordaz, y la esperanza de los pobres vive en una ciudad perdida llamada Cartolandia.
Tijuana 1964 es una fotografía de ayer cuando los sueños se fueron transformado del sepia al color.