Columnista: La Silla Rota
Por: José Luis Castillejos Ambrocio
MÉXICO DF 15 DE MARZO DE 2016 (La Silla Rota ).- La
credibilidad que tenía hasta hace poco el escritor italiano
Roberto Saviano se ha ido a la alcantarilla de la
inmundicia. Sin rubor alguno plagió un texto de mi autoría y
que escribí hace una década sobre Los Kaibiles, el grupo
élite del Ejército de Guatemala. El autor del libro
CeroCeroCero, hallado en la cama de El Chapo Guzmán se
adueñó del texto que elaboré para la agencia Notimex del que
fui corresponsal en Guatemala y Perú, entre los 1991 y 2013.
El texto se titula: "Kaibiles, un entrenamiento en el
infierno guatemalteco". En él reseño las peripecias de esas
“máquinas de matar” del Ejército guatemalteco a los que
describo como una mezcla de “rangers” estadunidenses, gurkas
británicos y comandos peruanos, que son entrenados en “El
Infierno”, una Escuela Militar del norte de Guatemala.
Al “Infierno”, un Centro de Adiestramiento y Operaciones
Especiales kaibil ubicado en la región de Poptún, a 415
kilómetros al norte de la capital de Guatemala, sólo se
ingresa por invitación del Ejército y allí estuve hace unos
años. Ahora Saviano se apropió de lo que escribí y se
indigna diciendo que las acusaciones de plagio son “lodo”.
En el texto explico cómo miembros de esa fuerza de élite son
sometidos durante ocho semanas en ese centro a un
entrenamiento de sobrevivencia en condiciones extremas y
ellos siempre tienen presente el lema: “Kaibil, si avanzo,
sígueme; si me detengo, aprémiame. Si retrocedo, ¡mátame!”.
El tableteo de las ametralladoras, una densa columna de
polvo y humo y jóvenes kaibiles carapintadas con el fusil
M-16 al pecho y la bayoneta calada, reciben al visitante en
una zona sembrada de minas y plantas de “pica-pica”, que
causan un escozor interminable, señala mi texto plagiado por
Saviano.
Los estridentes cañonazos y el olor a pólvora ahuyentan a
las aves, que vuelan despavoridas, mientras los hombres con
traje de “fatiga” se desplazan pecho a tierra por entre el
espeso follaje selvático, la tierra y el lodo.
El curso para ser kaibil comprende tres etapas: La primera
tiene una duración de 21 días de instrucción teórica y
entrenamiento práctico en la que se mide el grado de
espíritu militar y el nivel moral del aspirante. La segunda
fase se desarrolla en la selva por 28 días y al final del
severo entrenamiento, el kaibil debe saber actuar con
destreza en una guerra irregular y ser capaz de cruzar
corrientes de agua, pantanos, riscos, hacer demoliciones
detectar y desactivar minas.
En la ultima etapa, el aspirante a kaibil, acostumbrado a
comer culebras, hormigas y raíces, y a captar el agua del
rocío en hojas, debe efectuar ataques de aniquilamiento,
maniobras de inteligencia, penetraciones en territorio
enemigo y reabastecimiento.
Le llaman “El Infierno” al centro de entrenamiento Kaibil
porque Los 38 grados y la intensa humedad han hecho a muchos
desistir; en esa zona del norte guatemalteco han sido
entrenados los Ranger de Estados Unidos, militares de Chile,
México, China y Colombia.
El calor y el olor a pólvora y humo sofocan. El visitante
común se derrite en plena selva del Petén guatemalteco donde
pocos, sin embargo, ingresan y en el caso de los militares
muchos no tienen la suerte de culminar el curso y llevar
sobre la cabeza la boina púrpura y los emblemas.
Quienes deseen llevar la insignia de Kaibil tienen que pasar
dos días sin dormir dentro de un río, con el agua hasta el
cuello, bajar a rappel colgado de una cuerda, con el rifle
al hombro y pasar un río con una garrocha y si las fuerzas
no le alcanzan caerá sobre las rocas.
Los Kaibiles son capaces de doblegar la voluntad del enemigo
y su mística esta presente en todos los Ejércitos de América
Latina, explicó a Notimex el entonces teniente Julio Alberto
Soto Bilbao, de la 42 Promoción “Kaibil Balam
Internacional”.
Ese grupo de élite fue creado el 5 de diciembre de 1974 para
enfrentar a la desactivada Unidad Revolucionaria Nacional
Guatemalteca (URNG), que durante cuatro décadas puso en
jaque al gobierno de Guatemala.
Los militares adoptaron el nombre de “Kaibil Balam”, un rey
del imperio Mam que nunca pudo ser capturado por los
conquistadores españoles y, con ese espíritu se organizó
inicialmente en función de un objetivo político-militar:
recuperar el territorio de Belice para Guatemala.
Kaibil, que significa “hombre estratega; el que tiene la
fuerza y la astucia de dos tigres” tuvo en aquel entonces la
misión de preparar a jefes de unidades en la conducción de
operaciones especiales para frenar a la subversión.
Como parte de su preparación los enseñan a cuidar perros
cachorros a los que terminarán matando para comérselos y son
entrenados para arrancarle la cabeza de un mordisco a una
gallina y, en la época de la guerra se especula que comieron
carne humana.
Los militares de este grupo de élite exhiben orgullosos la
insignia en forma de arco, con fondo negro, ribetes dorados
llenados en el centro con la palabra KAIBIL con letras color
amarillas.
Al término del entrenamiento, los Comandos se dan un
banquete con carne de lagarto asada, iguana, venado y tienen
el permiso de tomar por la fuerza al Ministro de Defensa de
Guatemala, de turno, y lanzarlo a un estanque donde hay
cocodrilos.
Como parte de la culminación del curso cada uno de los
militares toma la “Bomba”, una mezcolanza de bebidas
(tequila, whisky, ron, cerveza y agua mineral) que es
servido en un vaso de bambú en cuyo exterior y hacia el
borde superior está atada una bayoneta. El militar tiene que
tomar con cuidado la bebida porque con una “bomba” se
embriaga y puede cortarse la frente con la bayoneta que
sobresale por la parte superior del vaso.
Saviano Saviano, según datos de Wikipedia, saltó a la fama
en 2006 con la publicación de su novela Gomorra, en el que
describe los negocios de la Camorra, basándose en hechos
reales. La gran repercusión del libro -con más de dos
millones de copias vendidas- provocó una reapertura del
debate sobre el crimen organizado en Italia y le valió a
Saviano amenazas de muerte de camorristas.
El Ministerio del Interior italiano le proporciona una
escolta permanente al escritor, que ha sido calificado por
Umberto Eco 2 como héroe nacional. Decidió abandonar Italia
después de que la prensa desvelara el 14 de octubre de 2008
que el clan de los Casalesi tenía previsto asesinar a su
escolta y a él en un atentado antes de Navidad. Desde el 13
de octubre de 2006 vive bajo escolta 3 permanente.
Roberto Saviano en Italia colabora con los periódicos La
Repubblica, L'Espresso y The Post Internazionale. En Estados
Unidos con The Washington Post y el The New York Times, en
España con El País, en Alemania con Die Zeit y Der Spiegel,
en Suecia con Expressen y en Inglaterra con The Times. En
2013, publica su segundo libro, CeroCeroCero.
Este sinvergüenza no quiere aceptar que el texto sobre los
Kaibiles es mío. El escritor mexicano Juan Villoro lo
evidenció en publicaciones hechas en El País (España) y en
el diario El Clarín. “Como en el caso de Rushdie, la obra de
Saviano llega precedida de su condición de hombre
acorralado. No es fácil verlo con objetividad. Para unos, es
un valiente Vengador Anónimo; para otros, un oportunista que
por un falso amor a la verdad destruyó a gente que lo
quería”.
En CeroCeroCero se ocupa del mercado mundial de cocaína.
Escrita con indudable fibra narrativa, esta “novela sin
ficción” ofrece un impresionante cúmulo de datos sobre el
crimen organizado. También es una obra desordenada y
efectista. Ciertos pasajes, que de por sí parecían poco
creíbles, han sido puestos en entredicho por investigaciones
posteriores. Saviano no se infiltró en las redes del poder:
se infiltró en reportajes ajenos”, revela Juan Villoro.
Algunas de sus “informaciones exclusivas” provienen de
Wikipedia y muchas de sus “entrevistas” son recreaciones de
textos ajenos. En Italia, donde él circula poco, se
encuentra de casualidad con un miembro de los kaibiles,
fuerza de élite de Guatemala. Como en las novelas de
peripecias, el desconocido le cuenta todo lo que necesita
saber. La información coincide asombrosamente con lo que el
periodista mexicano José Luis Castillejos escribió para la
agencia Notimex.
¿Cómo justifica Saviano los pasajes que parecen venir de
otros colegas? Entrevistado por Moynihan, recurre a la
previsible evasiva de que los textos se asemejan porque se
basan en los mismos datos, recuerda Villoro.
“Usar información ajena es perfectamente válido, siempre y
cuando se reconozca. Tuve acceso al material de 54 páginas
que Saviano presentó a diversas editoriales en el otoño de
2012 para vender su libro. Ahí asegura que el contenido de
su trabajo es ‘absolutamente verdadero’, producto de
‘indagaciones, entrevistas y grabaciones telefónicas’. Este
alarde de ‘veracidad’ realza la importancia documental del
libro al negociar los derechos de autor”, indica Villoro.
CNN (Estados Unidos), El País (España), El Clarín
(Argentina), The Daily Beast (Estados Unidos), Nexos
(México), La República (Perú), giornalisticamente.net,
Ilfoglio.it, nextquotidiano.it (Italia), entre otros medios
difundieron el plagio sobre Los Kaibiles, que hizo el
italiano Roberto Saviano, autor del libro CeroCeroCero,
hallado en la cama de 'El Chapo' Guzmán.
“Anabel Flores Salazar, reportera de El Sol de Orizaba,
acaba de ser asesinada en Veracruz. 15 periodistas han caído
en ese Estado en años recientes. ¿Es lícito que unos mueran
y otros se apropien de la información? Saviano no se
infiltró en las redes del poder: se infiltró en reportajes
ajenos. 'Difícil es luchar contra el deseo: lo que quiere,
lo paga con el alma', escribió Heráclito. Cifra extraña,
CeroCeroCero quizá represente el valor de un alma”.
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