LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Por qué tenemos funcionarios tan olvidadizos que ya no se acuerdan de los montos que se pagaron a los artistas que amenizaron los dos últimos carnavales de Ensenada?
ENSENADA BC 10 DE OCTUBRE DE 2026.- La dirigencia nacional de Morena, que preside Ariadna Montiel, mantiene acelerado el reloj electoral rumbo a 2027, y los 17 aspirantes a las gubernaturas, entre ellos Julieta Ramírez Padilla, se reunieron a puerta cerrada en un hotel de la Ciudad de México para revisar la organización interna y las estrategias de posicionamiento en sus respectivos estados, aunque todavía quedan por resolver asuntos que pueden alterar los acuerdos políticos dentro de la llamada cuarta transformación.
Las denominadas “corcholatas morenistas”, ahora identificadas como “coordinadores de la defensa de la transformación y la soberanía”, avanzan en un proceso al margen de los plazos que establece la legislación vigente, y aunque todavía no corresponde formalmente a las campañas electorales, ya coloca a sus protagonistas en el escenario de la competencia por el poder.
La propia dirigencia morenista reconoce la necesidad de cuidar las formas y evitar violaciones a la ley electoral, pero es una advertencia que contrasta con la anticipación de los tiempos políticos.
El miércoles pasado, Montiel les recordó a los 17 coordinadores que también deberán tomar cursos en el Instituto de Formación Política, y en su mensaje les recalcó que “(…) lo más importante es estar con el pueblo, no claudicar frente a ello, luchar y trabajar todos los días por el bienestar del pueblo, rechazar todo tipo de frivolidades y avanzar de la mano de la gente”.
Sin embargo, Morena tendrá que resolver antes de que concluya el año cuántas candidaturas concederá a sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), porque la distribución de posiciones no se limitó a las gubernaturas, pues también están en juego las presidencias municipales, las diputaciones locales y las diputaciones federales, y cada espacio representa una cuota de poder sujeta a negociación, a lo que se debe sumar otra definición indispensable, que es el género de las candidaturas que corresponderán a cada partido en alcaldías y distritos electorales locales y federales.
Este punto puede complicar las negociaciones, porque los intereses de Morena no necesariamente coinciden con los del PT y el PVEM, “aliados” que pretenden conservar espacios y obtener nuevas posiciones, mientras que Morena tendrá que apaciguar sus propios grupos internos, que en el caso de Ensenada encabezan, de momento, Rocío
López Gorosave y Alejandro Arregui Ibarra, quienes aspiran a contender a la alcaldía de Ensenada, más los morenistas que se acumulen los próximos días antes del cierre de registros, quienes saben de antemano que nuestro municipio será moneda de cambio en favor del PT y PVEM.
PREDICAR Y PRACTICAR
En su último libro, titulado “Pueblo”, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador vuelve a cuestionar el nepotismo, la ambición por el poder y la postulación de personajes cuestionados, prácticas que paradójicamente contrastan con el discurso de honestidad y transformación que el propio López Obrador y el partido que fundó -Morena- utiliza como una de sus principales banderas.
Escupiendo para arriba, el político tabasqueño plantea en dicho libro que su partido debe anteponer los principios a los intereses electorales, incluso cuando eso signifique perder una elección.
“Si el candidato o candidata con quien podemos triunfar es esposo o esposa de la autoridad que va a sustituir, vale más perder; si hay un candidato muy guapo o dicharachero, famoso, con el que podemos ganar, pero existen pruebas de que es un malandrín, pues mejor no, qué necesidad”, sostiene.
Sin embargo, ¿es válido condenar el nepotismo desde las páginas de un libro y en los hechos promover que los vínculos familiares, las amistades, los compromisos políticos y el tráfico de influencias determinen quién obtiene una candidatura, un cargo público o una posición privilegiada dentro de las estructuras gubernamentales?
La clase política mexicana arrastra desde hace décadas estas prácticas, que no son exclusivas de un partido ni de una corriente ideológica, porque podrán cambiar los colores, discursos y protagonistas, pero persiste la tentación de convertir el servicio público en un patrimonio familiar y una agencia para favorecer aliados.
Y para rematar la ironía, López Obrador también advierte en su libro sobre quienes pretendan obtener una candidatura sin ganar las encuestas establecidas por Morena.
“En las próximas elecciones no vaya alguno de ustedes a encapricharse y querer ser postulado como candidato a como dé lugar, sin ganar en una encuesta, como lo establecen los estatutos de Morena, dominados por una ambición desmedida, sin autolimitarse, porque eso los llevaría al desprestigio, a mostrar el cobre, a exhibirlos como ambiciosos vulgares que sólo buscan la parafernalia del poder y en una de esas hasta el dinero malhabido”, señala.
Lo anterior se lee hermoso, pero al observar la realidad dan ganas de vomitar.
TODOS UNIDOS CONTRA CLAUDIA AGATÓN (TUCCA)
Ayer trascendió una reunión realizada en un café de Ensenada entre tres aspirantes a la alcaldía: Mónica Vargas Núñez, secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural del Estado; Rocío López Gorosave, diputada federal, y Alejandro Arregui Ibarra, exsecretario del Trabajo.
Los tres buscan la posición que actualmente ocupa Claudia Agatón Muñiz y la percepción es que -explícita o implícitamente- ayer hicieron el pacto para conformar el TUCCA: Todos Unidos Contra Claudia Agatón.
Digamos que el TUCCA reúne a los grupos morenistas con sus diferentes matices, y en el caso de Alejandro Arregui, suma a la poderosa Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM).
Todo tiene sentido, no se necesita ser experto en política para colegir que en este momento Claudia Agatón Muñiz, con más de 20 años de trabajo territorial, trae el sartén por el mango ya que cuenta con la estructura del gobierno que encabeza y equipo propio.
Además, distintas encuestas la colocan con niveles importantes de aprobación y preferencias dentro de Morena, pero más que eso, trae ciertas empatías con los partidos del Trabajo y el Verde, aliados de Morena.
Aún no hay nada para nadie, pero el “partido” se va a poner interesante.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor