Por: José Alfredo Ciccone
TIJUANA BC 5 OCTUBRE DE 2026.- Una vez más mi expresión de admiración para el Doctor Homero Fuentes de la Peña, fundador de ProOncavi, un profesional experto en el tema, que junto a su esposa Edith, están dedicados desde hace varios años a difundir de manera permanente las ventajas de la prevención y el buen cuidado médico.
Hace 38 años que la Organización Mundial de la Salud -OMS- designó la fecha del 19 de octubre como el Día Mundial contra el cáncer de Mama, aunque todo el mes se lo considera como de llamado permanente para lograr una concientización sobre el tema.
Las cifras actuales, por casos diagnosticados ascendió el año pasado a dos millones y medio, con resultados mortales en todo el mundo que se sitúan cerca de las 700,000 personas, mayoritariamente mujeres porque los varones, que también pueden padecerlo, sólo representan entre el 0.5 y el 1%. La magnitud del problema está lejos de resolverse.
Son 186 países examinados de donde nacen estas cifras preocupantes que nos indican que este tipo de cáncer sigue siendo el más frecuente entre las mujeres y que las revisiones más el diagnóstico temprano, así como los tratamientos de rehabilitación y los cuidados paliativos integrales, constituyen las herramientas más efectivas para evitar males mayores, aquellos que se producen cuando la enfermedad está más avanzada. Hasta aquí parecería un llamado verdadero y consabido, sin embargo, todavía no se logra sensibilizar debidamente a millones de mujeres en el mundo que parece no llegarles el mensaje, hacen caso omiso del mismo y simplemente no acuden a visita médica desoyendo las advertencias y dudando a estas alturas de informaciones instantáneas y con grado elevado de precisión, sobre la veracidad de estos contenidos comprobados donde les marcan el camino a seguir, a partir de la visita con un facultativo profesional y reconocido del área.
No está de más recordar que este tipo de cáncer se empieza a gestar a partir de que las células mamarias alteradas se multiplican sin control, formando tumores que, de no tratarse a tiempo, pueden propagarse por todo el cuerpo causando la muerte. Los tratamientos se basan en la característica de cada persona, a partir del tipo y avance del cáncer y las posibles soluciones que proponga el médico especialista. Recordemos también que esta enfermedad afecta a mujeres de cualquier edad en todo el mundo comenzando desde la pubertad, aunque la tasa más alta se produce en mujeres adultas.
No hay que confiarse, aún con la novedosa aportación de la inteligencia artificial, que con sus modelos avanzados permiten analizar mamografías para detectar patrones útiles o microcalcificaciones invisibles para el ojo humano, logrando identificar señales del cáncer años antes de que aparezcan los síntomas, con reducción de errores que evitan los falsos positivos o negativos, evitando así las biopsias innecesarias o sustos mayores.
Las estimaciones a nivel mundial arrojan resultados reveladores en cuanto a las desigualdades en la carga de morbilidad en función del grado de desarrollo humano. En países con un índice de IDH muy alto, se diagnosticará cáncer de mama a una de cada 12 mujeres en el curso de su vida y una de cada 71 morirá indefectiblemente. Por su parte en países con un bajo índice de IDH se le diagnosticará cáncer de mama a una de cada 27 y una de cada 48 morirá por esta enfermedad. Muchos y variados son los factores que aumentan el riesgo de este cáncer en el transcurso normal de una vida, los antecedentes derivados de lo familiar podrían considerarse importantes, sin embargo, la mayorá de mujeres diagnosticadas con este cáncer no tienen antecedentes familiares conocidos con este mal, aunque la ausencia de éstos en la familia cercana no necesariamente significa, de ninguna manera, que el riesgo de que se padezca cáncer de mama sea bajo.
Aunque son varios los síntomas que avisan sobre una irregularidad en el cuerpo de una mujer -eventualmente un hombre-, que podrían estar vinculado a este tipo de cáncer, los más comunes y difundidos son la aparición de un bulto o un tipo de masa nueva en los pechos o en las axilas -que suelen ser indoloros e irregulares-, los cambios en la piel, alteraciones en los pezones y la notable hinchazón local.
En un mundo digitalizado y abundante en tecnología de punta, donde es común preguntarle, ante las primeras dudas, primero a Google que, a un profesional médico, es necesario recordar que nada ni nadie podrá suplir con eficacia, experiencia y sensibilidad la atención de un galeno -odas al ínclito griego Claudio-, por lo menos por ahora, hasta que el avance veloz e inexorable de lo virtual y artificial pase ocupar el lugar de lo natural.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor