Desde mi Taller
Por Manuel Rodríguez Monárrez
“El día que el Pueblo me falle, ese día voy a llorar” José Alfredo Jiménez
TIJUANA BC 16 DE AGOSTO DE 2026.- Andrés Manuel cree que puede voltear los vientos a su favor, y tal como lo hizo en tiempos del COVID, en ésta ocasión escribiendo junto con su viejo y bien conocido amigo Chucho, desde las oficinas que le presta a la doctora, la narrativa de victimización de sus hijos por la cancelación de sus visas, que creen les cae como “anillo al dedo” en sus pretensiones delirantes de seguir controlando al país que tanto daño le han hecho y su insaciable ambición de continuar amasando indirectamente una fortuna mal habida, especialmente con el hijo de en medio apodado “Andy” en alusión a su imberbe petulancia digna de lo que Ricardo Raphael a denominado: el mirrey de la política mexicana.
Andy se presta para todo tipo de juegos pues posee en grado superlativo el sarcasmo siniestro de su padre, pero en realidad en este pequeño ensayo trataremos de analizar el por qué sostengo que Andy es la primera y mayor víctima de Andrés, su Padre.
Nos lo advirtió Monsiváis, por poder, Andrés Manuel es capaz de lo que sea, incluso usar a su hijo, posiblemente el de menos intelecto de los tres, como su prestanombres y operador financiero para tejer una red de complicidades con los funcionarios que él tuvo a su cargo durante su primer mandato, y ahora durante el mandato extendido que sostiene a través de la doctora de la impunidad, que se debate como malabarista acrobática entre los dos bandas que pretende mantener vivas, servir a AMLO y atender las peticiones del Tío Sam al mismo tiempo, manejando discursos paralelos, contradictorios y políticamente contrapuestos.
La señora Sheinbaum, se desentiende del dicho mexicano que reza: “la que a dos amos sirve, con alguno queda mal”; Estados Unidos lo sabe y lo tolera parcialmente mientras sigan avanzando con Omar y el General en los aseguramientos de personas, armas, drogas y dineros de la delincuencia organizada mexicana y con ello acotando el margen de recolección financiera del Cartel de Teapa.
Entre estos dineros, se encuentras los usados por Andy para las campañas del movimiento del que se siente su nuevo dueño y amo.
Enredados en pantanos de mentiras los López y su movimiento no se dan cuenta que el Gobierno contra el cuál se levantan, no es la famélica oposición mexicana, ni tampoco es una pandemia invisible a la que puedan manipular a su favor.
El Pentágono monitorea en tiempo real todos sus movimientos, sin necesidad de que porten celulares en sus conclaves secretos.
El señorito de Teapa heredó muchos defectos de su padre, y su ambición por satisfacerlo lo lleva a cometer todo tipo de tropiezos delincuenciales que le cobrarán la factura más adelante, el mayor engaño de su padre se lo hizo a él, haciéndole creer que con la doctora a cargo serían intocables.
Beatriz es la única del clan que se dio cuenta de la trampa y del descontrol de sus hijastros ya que por eso mejor se hizo a un lado, la razón superior de madre de proteger al suyo: el cuarto hijo de López, sucumbió ante su deber de esposa de seguirlo a dónde vaya, y creo que es la única que hizo bien en retirarse a tiempo.
Andrés no preparó a sus hijos para ser hijos de un Presidente, por el contrario, los utilizó para sus fines financieros desde asignarles contratos hasta tareas administrativas de supervisión dentro de sus obras faraónicas.
La maquinaria del padre puesta al servicio de las aspiraciones de su pequeño Frankenstein.
Un pequeño adefesio de pantano que le salió monstruosamente defectuoso, pues no posee las habilidades manipuladoras del creador y que en su creación lleva él mismo la penitencia.
Una carga tan fuerte que terminará por hundir al Clan de Teapa, Tabasco, no entendieron que las Agencias que patearon, son las que mesen la cuna, y que aliándose con el lado oscuro iban a terminar por pagar el precio que ya están pagando, espero que el Pueblo bueno y sabio no permita que el Mesias Tropical, como la llamo Krauze “el grande”, nos quiera endosar esa factura que él y solo él y sus vástagos deben pagar.
Andrés Manuel nunca se ha hecho responsable de ningún delito que ha cometido, desde el accidental asesinato de su hermano, pasando por la asociación delictuosa con Zambada en una aventura político criminal hasta la utilización de sus hijos para desfalcar a la nación.
A dónde AMLO quiere llevarnos, el Pueblo bueno no lo va a seguir, seguirán los acarreos en asambleas informativas pero no serán suficientes, la clase media mexicana cambio de bando y no quieren perder su visa, los hijos de diputados y senadores morenistas siguen naciendo en hospitales de la Unión Americana, a escondidas de su propio discurso y con el riesgo de que Landau también los encuentre y les revoque el símbolo de que andas bien en la vida: su visa.
Y no es exageración algunos empleadores mexicanos la exigen, sobre todo acá en la frontera, como muestra de que el solicitante no cuenta con antecedentes graves.
Por qué el Pueblo bueno y sabio no habría de exigirle a sus gobernantes que para poderlos representar sean también personas gratas en países donde se rigen por leyes y donde existe un verdadero Estado de Derecho.
Sin duda, la caída de Andrés Manuel, el gran farsante, será ejemplar para algunos y dolorosa para otros, pero ni las narrativas, ni la maquinaria, ni la fortuna escondida serán suficientes para detener las palomitas que nos recomendó preparar el Subsecretario del Departamento de Estado.
Posdata: Velasco ten dignidad y renúnciale a Sheinbaum, como lo hizo tu antecesor, no permitas que las “pantano politics” que en tu cancillería sopesan, te hundan a ti y a las relaciones bilaterales con nuestro principal socio comercial.
Rememora las enseñanzas de tus maestros del ITAM y devuelve algo de gloria a la tecnocracia mexicana.
Las arenas movedizas de las misivas de los López a Washington están escritas con tinta narcoterrorista.
Despierta chavo.
Aún estás a tiempo, no olvides que la mejor mantequilla de maní se fabrica en Lexington, Kentucky, por aquello de que no te entumas, siguiendo a los López en su caída.
Recuerda que en el Centro de Detención de Brooklyn, no sirven cacahuates en vasitos.
Si no quieres enderezar el barco por temor lo entiendo, pero guíate por tu convicción profesional y dimite.
Es lo ético.
Matías Romero desde su tumba te lo reconocerá.
El autor es todo, menos dejado, internacionalista por vocación y abogado por obligación ejerce con pasión el noble oficio de la carpintería alejado del bullicio y de la falsa sociedad, en sus ratos libres escribe pequeñas crónicas del acontecer nacional para hacer el último intento de despertar conciencia crítica entre sus lectores.
También pueden seguir sus trinos muskianos en @MannyMonarrez donde con total libertad azuza sin cortapisas a la nueva mafia aferrada al poder en México.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor