LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Acaso nunca van a terminar la construcción del estadio de la Unidad Deportiva Raúl Ramírez de Valle Dorado?
ENSENADA BC 13 DE AGOSTO DE 2026.- En esta anticipadísima carrera rumbo a las elecciones de 2027, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda comenzó a mover las piezas de su gabinete, aunque todavía falten meses para que inicie formalmente el proceso electoral estatal y ni siquiera se conozca el género que corresponderá a las candidaturas para las presidencias municipales y diputaciones locales de Baja California.
Y como la mandataria estatal puso como fecha límite este viernes 14 de agosto para que renunciaran a sus cargos las y los funcionarios que deseen aspirar a un puesto de elección popular, los primeros en hacer las maletas fueron Alejandro Arregui Ibarra, secretario del Trabajo y Previsión Social; Adrián Medina Amarillas, secretario de Salud; Belinda Rodríguez Moreno, secretaria de Inclusión Social e Igualdad de Género; y Jesús García Castro, director del Servicio de Administración Tributaria de Baja California (SAT BC).
Sin embargo, los ahora ex funcionarios tuvieron que tomar decisiones electorales cuando todavía ni siquiera están definidas las reglas políticas fundamentales de la contienda, porque todavía no se sabe qué género corresponderá a cada candidatura, cuáles municipios de la entidad estarán reservados para mujeres u hombres, ni qué posiciones terminarán en manos de Morena y cuáles serán entregadas a sus aliados.
Y es precisamente ahí donde aparece la verdadera dimensión de estas renuncias, porque los aspirantes abandonan sus cargos sin ninguna garantía de que el partido los vaya a postular, debido a que pueden quedar fuera de las decisiones por una “encuesta”, por criterios de paridad, por acuerdos de coalición o, sencillamente, porque a alguien de la dirigencia nacional morenista se le antojó que determinada posición debe ser para un partido aliado.
Así las cosas, las candidaturas de 2027 dependerán en gran medida de las negociaciones que se realicen en la Ciudad de México o en Palenque, Chiapas, entre los dirigentes de Morena y sus aliados del PT y PVEM. Y en Baja California, además, podría entrar en la ecuación el Partido Encuentro Solidario (PES); es decir, las candidaturas por las alcaldías y diputaciones locales no se tomarán en nuestro estado.
En ese tablero, Ensenada será, una vez más, una de las piezas de negociación, por lo que no resultará extraño que Morena utilizara el municipio como moneda de cambio para conceder una posición a alguno de sus aliados, particularmente si los acuerdos nacionales terminan por privilegiar el equilibrio de la coalición sobre las aspiraciones de los militantes locales.
Por tanto, la paradoja política que no se puede ignorar, es que algunos funcionarios son obligados a renunciar anticipadamente para no distraerse de sus responsabilidades y comenzar a preparar sus aspiraciones, pero al mismo tiempo su partido es capaz de crucificarlos.
Y lo más contradictorio es que estas decisiones no corresponden necesariamente a los tiempos que establece la ley electoral, porque los partidos han adelantado sus propios calendarios y ahora son sus procesos internos, negociaciones, supuestas encuestas y acuerdos los que marcan el ritmo de la competencia, mientras el INE y el Instituto Estatal Electoral miran hacia otro lado.
Morena y sus aliados ya están en campaña mucho antes de que formalmente comiencen los procesos electorales federal y estatal.
Habrá que ver entonces cuántos funcionarios más renuncian antes del viernes, y si Ensenada termina siendo moneda de cambio, porque más de uno podría descubrir que renunciar al cargo fue apenas el primer sacrificio de una carrera electoral cuyo destino se volvió a decidir muy lejos de aquí.
LOS OTROS DATOS
Con base al último informe del Centro de Estudios Económicos de Banamex, denominado "Elecciones 2027 marcadas por riesgos e incertidumbre", en varios estados de la república Morena no vivirá un día de campo en la elección del próximo año, debido a los escándalos de corrupción, señalamientos de vínculos con el crimen organizado, excesos de sus representantes y los malos resultados de sus gobiernos, lo cual podría impactarle en el voto.
El reporte advierte que uno de los principales riesgos en el proceso es la potencial intervención del crimen organizado y una posible pérdida de autonomía y capacidades institucionales en las autoridades electorales.
Además, puntualiza, existe una oposición frágil, pero si llega a acuerdos y hace alianzas, podría arrebatarle algunas posiciones al partido guinda.
“Su principal debilidad (de Morena) radica en el desempeño de muchos de sus gobernantes y en la serie de escándalos de corrupción, abuso de poder y asociación con el crimen organizado, que se han multiplicado en el último año y han afectado la imagen de Morena a nivel nacional.
“Hay más morenistas implicados que gente de otros partidos. Podría gestarse un importante voto de castigo para Morena. Además, en algunas entidades hay crisis de pérdida de confianza que también podría impactar el voto”, señala.
En el reporte se considera que los escándalos de las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y el crimen del alcalde en Michoacán, sí traerán consecuencias electorales.
Otra debilidad, apunta, es la tensión interna en la distribución de candidaturas entre los tres aliados. Tal es el caso de Baja California, donde la disputa entre la gobernadora y ex gobernador morenista y ahora líder del PT, Jaime Bonilla, va en ascenso.
Asegura que la votación de Morena será considerablemente menor que el porcentaje de aprobación de la presidenta Claudia Sheinbaum, que es casi del 70 por ciento.
“De los otros 11 estados, Morena gobierna nueve y los competirá con la ventaja que le da el aparato de gobierno. El PAN, muy probablemente, renovará mandato en Aguascalientes y Querétaro. La probabilidad de que la coalición oficialista pierda mayoría en San Lázaro en 2027 es significativa”, asegura.
Esto porque en elecciones intermedias sí se registra un voto de castigo al partido en el poder, aunque, aclara, no necesariamente le arrebata el control.
“El desgaste focalizado en seguridad y corrupción podría erosionar el voto por Morena en distritos competidos, lo suficiente como para acercar a la oposición al tercio necesario para bloquear reformas constitucionales”, indica.
Sin embargo, reconoce, será difícil una alianza opositora, luego de las diferencias que tuvieron por la coalición en el 2024, por lo que el PRI se ve como “un lastre”, y el PAN preferiría a Movimiento Ciudadano.
El PRI, alerta, irá a la baja, aunque su ventaja sigue siendo que todavía cuenta con estructura.
También alerta que el INE y TEPJF están cooptados por el partido en el poder, y muestra de ello es que el Instituto no ha hecho nada para frenar los actos anticipados de campaña.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor