LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Siempre sí se valdrá la reelección en Morena a pesar de la postura en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum?
ENSENADA BC 11 DE AGOSTO DE 2026.- Dadas las circunstancias financieras en que se encuentra el Ayuntamiento de Ensenada, que arrastra deudas millonarias con instituciones de crédito, el Issstecali, la Cespe, así como cientos de juicios laborales, cualquiera en su sano juicio la pensaría varías veces para animarse a contender por la presidencia municipal, porque no sólo se trata de recibir una administración en bancarrota, sino además enfrentar a la delincuencia con escasos recursos.
Y para colmo, desde los escritorios de la burocracia en la capital el país, han decidido reducir las participaciones federales a estados y municipios, recorte que tarde o temprano se refleja en patrullas que no alcanzan, vialidades sin mantenimiento, alumbrado deficiente, recolección de basura con limitaciones y servicios públicos que cada vez cuesta más sostener.
El problema es que los ayuntamientos no pueden reducir en la misma proporción las demandas de la población, dado que los ciudadanos siguen pagando impuestos y por ende exigen seguridad, reclaman calles en buen estado y esperan servicios eficientes.
Una de las grandes contradicciones del federalismo mexicano es que siendo los municipios la autoridad más cercana a la gente, es la instancia de gobierno que menos herramientas financieras tiene para resolver los problemas cotidianos.
Como si eso fuera poco, desde 2020 desapareció el Fortaseg, un programa que destinaba recursos para fortalecer a las policías municipales, pues con ese dinero se adquirían patrullas, cámaras, uniformes, equipo y tecnología, además de financiar capacitación para los agentes.
La desaparición de esos recursos dejó a los ayuntamientos con una responsabilidad que no desapareció junto con el programa, y ahora la reducción de participaciones federales amenaza con estrechar todavía más ese margen, justo cuando la alcaldesa Claudia Agatón Muñiz solicita un adelanto de 91 millones de pesos para pagar el incremento salarial otorgado a la burocracia.
¿Por qué los legisladores que representan a Baja California no cuestionan que el actual reparto de recursos federales no corresponde realmente a las responsabilidades y necesidades que tienen los ayuntamientos de la entidad?
¿Díganme qué senador o senadora -representante del Estado ante la federación- ha hecho algo por cambiar la Ley de Coordinación Fiscal para mejorar las participaciones federales al estado y a los municipios?
¿Dónde están los diputados federales -hombres y mujeres- que supuestamente representan al pueblo?
Tal omisión, políticamente, tarde o temprano también se cobra.
AUSTERIDAD, SEGÚN EL PERSONAJE
Morena parece descubrir que poner orden entre los suyos resulta bastante más complicado que proclamarlo desde el discurso.
Resulta que la comisión nacional de honestidad y justicia de Morena aplicó 28 medidas cautelares entre mayo y junio contra militantes acusados de violar las normas internas, incluso en algunos casos actuando de oficio, pero justo cuando las aspiraciones rumbo a 2027 comienzan a tomar vuelo, el órgano partidista redujo considerablemente su actividad, a pesar de que tiene mucha tela de donde cortar.
Desde que comenzó el proceso para definir candidaturas, la dirigencia nacional que encabezan Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, insisten en que habrá vigilancia sobre el comportamiento de quienes aspiran a un cargo de elección popular, pero no sancionan las bardas pintadas, la propaganda disfrazada de promoción personal, los panfletos, recorridos, y las inevitables “patadas por debajo de la mesa”.
Es cierto que anuncian sanciones, pero buena parte de ellas recaen en militantes y funcionarios de bajo perfil, personajes sin demasiado peso en las estructuras de gobierno.
En cambio, cuando los excesos, pifias o comportamientos cuestionables involucran a figuras de mayor relevancia política, entonces la reacción es discreta, incluso las justifican y se limitan a emitir llamados a la unidad o, sencillamente, guardan silencio.
El expediente de los 18 militantes de Coahuila a quienes se suspendieron sus derechos por respaldar a un candidato independiente demuestra que el órgano sí tiene facultades para actuar con firmeza, pero no lo hace cuando el personaje señalado es de mayor jerarquía.
Así que resulta muy fácil reclamar honestidad, austeridad y disciplina a los militantes que carecen de poder.
ESPERAR HASTA NOVIEMBRE
Todo indica que la apuesta del gobierno federal y Morena es esperar hasta el mes de noviembre, cuando se realicen las elecciones intermedias en Estados Unidos, para que los republicanos pierdan la Cámara de Representantes, situación que pondría en predicamento al presidente Donald Trump, quien enfrentaría una agenda paralizada, más investigaciones y un mayor choque político.
Si el partido Republicano pierde la mayoría en dicha Cámara, escenario que es muy factible según lo pronostican las encuestas, el presidente Trump, sufriría un cambio drástico en la segunda mitad de su mandato.
Y si los demócratas consiguen la mayoría en la Cámara Baja, iniciativas sobre impuestos, migración, gasto público, energía o comercio tendrían pocas posibilidades de avanzar sin negociaciones con la oposición; además, los demócratas asumirían el control de los principales comités legislativos, desde donde podrían citar a funcionarios, solicitar documentos y abrir investigaciones sobre conflictos de interés, política migratoria y aranceles.
Pero de aquí a noviembre falta un buen trecho y no sabemos que sorpresa nos depara a los mexicanos. ¡Qué nervios!
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor