LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Cuántos funcionarios con aspiración de ser candidatos se quedarían sin estructura ni recursos para realmente posicionarse ante la opinión pública?
Es urgente que el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Alejandro Isaac Fragozo López, capacite a los nuevos jueces y juezas del Poder Judicial de Baja California, los cuales emanaron a través de un proceso de simulación democrática que privilegió la lealtad política sobre el conocimiento.
En el caso de Ensenada, la responsable del Juzgado Tercero de lo Civil de Primera Instancia, Lorena Vázquez López, exige que sólo sean los titulares de las dependencias públicas los que firmen la totalidad de los oficios que emiten sus oficinas, aunque se trate de asuntos menores, de mero trámite y sin trascendencia que sólo requieren la firma de otros funcionarios autorizados, y cuyo procedimiento está fundamentado en la ley, pero que extrañamente no reconoce la juzgadora.
Tal disposición de la juez ocasiona un papeleo innecesario, pérdida de tiempo y recursos públicos que deberían orientarse a los asuntos que en verdad sean relevantes, porque de seguir así al rato va a pedir que toda la documentación la firme la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda.
LIDERAZGO AGRÍCOLA
La química Mathilde Rivera Trujillo, primera mujer en presidir el Consejo Agrícola de Baja California (CABC), tuvo en el Congreso Internacional Aneberries un escaparate importante para proyectar el liderazgo agrícola del estado.
Su presencia entre productores, exportadores y representantes de una industria con alcance mundial también fortalece el posicionamiento que ha venido construyendo al frente del CABC.
Y el reto es importante, porque con Estados Unidos como mercado fundamental para el campo bajacaliforniano y una relación comercial cada vez más compleja, Rivera Trujillo tendrá que mantener puentes abiertos y al sector sentado en las mesas importantes; Aneberries suma a esa ruta y, para la primera mujer al frente del CABC, también fortalece su posición.
BLINDAJE... ¿SIN EXCEPCIONES?
Resulta que en Somos México ya quieren ponerle candado a la puerta antes de que comience el proceso electoral de 2027.
El nuevo partido pretende crear una comisión autónoma que revise los perfiles de quienes aspiren a una candidatura bajo sus siglas, con la encomienda de evitar que el crimen organizado se cuele hasta las boletas.
La propuesta, explicada por Roberto Heycher Cardiel Soto, secretario de organización electoral y alianzas, suena bastante bien en el papel, es decir, una comisión independiente del comité ejecutivo nacional, integrada a propuesta del consejo consultivo ciudadano, que evalúe trayectoria, antecedentes y posibles vínculos de los aspirantes.
El detalle estará, como suele ocurrir en política, en quién revisa a los revisores, con qué información y qué tan lejos llegará el famoso filtro, porque una cosa es prometer que se pretende impedir la infiltración del crimen organizado, y otra es contar con las herramientas, independencia y el valor político para rechazar a un personaje cuando éste llegue recomendado por algún grupo poderoso, tenga padrinos políticos o represente una candidatura electoralmente atractiva.
La creación de esta comisión coincide con la puesta en marcha de la Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas del Instituto Nacional Electoral, que también tendrá como propósito detectar posibles vínculos entre aspirantes y la delincuencia.
También llama la atención que Somos México quiera ampliar la revisión hacia quienes enfrenten acusaciones por violencia de género o sean deudores alimentarios, pues no basta con que un aspirante no tenga vínculos con la delincuencia; también debería demostrar que su conducta pública y privada es ejemplar y compatible con la responsabilidad de representar a los ciudadanos.
Si realmente Somos México quiere diferenciarse de los partidos tradicionales, tendrá que demostrar que sus filtros funcionan cuando el aspirante incómodo sea popular, tenga dinero, estructura, relaciones políticas o posibilidades reales de ganar.
Ahí se verá si el candado es de verdad o nomás de utilería.
“BRUJO”
Ricardo Monreal ya encontró explicación para las presiones de Estados Unidos sobre México: las elecciones.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados sostiene que el golpeteo estadounidense aumentará conforme se acerque el proceso electoral de noviembre en el vecino país, y asegura que los republicanos utilizan a México como “sparring” para ganar simpatías entre sus electores.
Esta metáfora boxística resulta muy conveniente para el discurso de Morena, pero es una salida fácil, porque el problema es que, cuando se habla de comercio, seguridad, migración o exportaciones, los golpes de Estados Unidos dejan de ser una pelea simulada, porque detrás de cada amenaza o restricción existen productores, empleos, inversiones y regiones completas que resultan afectadas.
A Monreal y su partido sólo les importa ganar las elecciones y conservar el poder, pero no contaban con las acciones de Donald Trump; así que se vienen días, semanas y meses muy difíciles para todos los mexicanos, no sólo para el gobierno.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor