José Alfredo Ciccone
TIJUANA BC 28 DE JULIO DE 2026.- Cuando allá por 1893, el polaco Nicola Tesla mostró al público una transmisión de radio inalámbrica, ubicándose como el primer inventor de las bases para este medio, reconocido de manera póstuma por la Suprema Corte de los Estados Unidos. Luego el italiano Guillermo Marconi realizó la inicial transmisión transatlántica en 1901, además registrando la primera patente del telégrafo inalámbrico desde 1896. Esta información nos hace concluir que este invento no fue obra de una sola persona sino el resultado de varias contribuciones científicas, aunque fueron los nombrados, pioneros en este grandioso invento que cambió, en esa época y para siempre la comunicación masiva.
Este breve repaso histórico, es para situarnos en este 2026 donde la radio sigue teniendo fuerza, alcance y credibilidad, no solo conecta con el gran público si no que lo convierte, no distrae; compenetra, conmina sin obligar, acompaña humanamente sin robotizar.
Según un estudio reciente, avalado por dos compañías serias -Seeda y Supermetrics- especializadas en tecnologías de marketing, cuyas herramientas permiten recopilar, monitorear y analizar datos específicos, los resultados fueron impactantes. En este caso se evaluaron, durante dos meses, utilizando un modelo de mezcla de medios, entre ventas proyectadas y reales con un 97% de precisión y el resultado final fue que el tándem AM-FM radio, se posiciona como uno de los más rentables, solo detrás del email y la búsqueda pagada, superando a la televisión, redes sociales, display, publicidad exterior. A partir de esta información fidedigna podemos colegir que mientras las redes compiten por sus likes, la radio sigue situándose como la más redituable porque de cada dólar invertido en publicidad, el medio te regresa 3,60 dólares, además, su poder de recordación sigue siendo el más alto -tres semanas después de haber finalizado la campaña, la marca queda grabada en el potencial comprador-. Los números son contundentes, no mienten, negarlos es vivir alejado de la realidad, siguiendo modas o tendencias que no siempre son efectivas, que deben madurar en seriedad y protección, sobre todo a la inversión del cliente.
Hoy combinada con redes digitales y/o podcast, en cualquier parte del mundo, la radio continúa su vigencia. El año pasado me tocó comprobarlo en España; Madrid y Barcelona fueron mis pilotos de prueba, ni una sola vez que me subí a un taxi o Uber el chofer, no importando su edad, dejaba de sintonizar alguna estación local con talk shows o música de diferentes géneros, la fidelidad y respeto al medio estaba patentizado en ese encuentro diario del oyente atento a una programación. Mismo caso, aumentado, lo acabo de vivir en Buenos Aires donde cada conductor de transporte, privado o público se hace acompañar por la radio con sus programas favoritos en todas sus horas de labores. En este ejemplo con el agregado que cada conductor famoso de la televisión en las noches primero tiene su programa de radio por las mañanas, que es donde afianzan su credibilidad.
En nuestra Tijuana sucede lo mismo -haga la prueba cuando se suba a un taxi, camión u otra forma de movilidad-, comprobará la penetración y el poderío masivo de este medio. En la vecina ciudad de San Diego, la radio se sitúa año con año, como el camino más efectivo para recuperar la inversión publicitaria. En el rubro ‘confianza depositada’ sigue siendo el medio por excelencia, cualquier noticia, fundamentada o no, que emiten las redes sociales debe ser consultada de inmediato por un medio serio, a pesar de los controles que supuestamente ejercen sus algoritmos, los ‘fake news’ hoy son moneda corriente porque todo el mundo las recibe, pero nadie conoce a ciencia cierta de dónde vienen, quiénes están detrás de esa información, qué cartas credenciales portan los supuestos emisores, ni cómo llegaron a hacerse virales a pesar de su dudosa procedencia, sin verificación periodística previa ni fuente confiable, lo que constituye un manoseo al público receptor y una inadmisible falta de respeto al mismo.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor