LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Agilizará Caminos y Puentes Federales (Capufe) la circulación vehicular en la caseta de peaje de San Miguel durante las Fiestas de la Vendimia?
ENSENADA BC 23 DE JULIO DE 2026.- La advertencia lanzada por la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, de que ningún aspirante con un historial “indebido” llegará a una candidatura en 2027 suena bonito… en el papel.
Lo cierto es que la revisión de antecedentes mediante información pública, denuncias ciudadanas y el cruce de datos con el SAT, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana responde a una exigencia que desde hace años plantea la sociedad, que es impedir que personas con vínculos con la corrupción o la delincuencia organizada lleguen a ocupar cargos de elección popular.
Esta intención, sin embargo, deberá superar una prueba mucho más complicada que el discurso, porque la historia reciente de la política mexicana demuestra que prácticamente todos los partidos han terminado postulando candidatos cuestionados cuando éstos representan una ventaja electoral, y Morena no ha sido la excepción, debido a que en varias entidades ha respaldado personajes que, antes de ser candidatos, ya acumulaban graves señalamientos públicos, investigaciones o acusaciones que después se convirtieron en un problema político para el propio movimiento, siendo el caso más evidente el del ahora gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Pero existe una interrogante que hasta ahora permanece sin respuesta y que será determinante para medir la seriedad de este nuevo mecanismo de selección: ¿los mismos filtros también se aplicarán a los candidatos que postulen los partidos aliados de Morena, particularmente el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM)?
En la mayoría de las elecciones, Morena compite en coalición con ambas agrupaciones, y una parte importante de las candidaturas que terminan respaldando los tres partidos no son propuestas exclusivamente por Morena, sino por sus aliados; y si el partido mayoritario supuestamente establece un riguroso sistema de verificación para sus propios aspirantes, resulta extraño que el PT o el PVEM registren candidatos sin sujetarse a esos mismos procedimientos.
Resulta contradictorio que la fuerza política que encabeza la coalición presuma controles de integridad mientras sus socios conservan plena libertad para postular perfiles que no habrían superado el filtro morenista.
Si realmente existe la voluntad de impedir la infiltración de intereses ilegales en la política, el filtro debe ser común para toda la coalición, de otra manera, bastaría con que un aspirante rechazado por Morena encontrara refugio en las siglas de alguno de sus aliados para terminar apareciendo en la misma boleta, respaldado por el mismo bloque político, como ya ha ocurrido en Baja California y Ensenada.
¿ENSAYO DE RUPTURA?
La visita del dirigente nacional de Movimiento Ciudadano (MC), Dante Delgado, a las oficinas del Partido del Trabajo en Baja California no se trató de una simple cortesía política.
Cuando dos fuerzas partidistas con intereses electorales se reúnen en vísperas del arranque del proceso para renovar la gubernatura, lo último que hacen es hablar de buenos deseos, sino que pretenden explorar posibles escenarios.
Que el anfitrión haya sido Jaime Bonilla Valdez no sorprende, pero sí buscar mandar un mensaje a Morena, debido a que el ex gobernador mantiene desde hace cinco años un enfrentamiento abierto con la mandataria estatal Marina del Pilar Ávila Olmeda.
Es por eso que las publicaciones de Bonilla en redes sociales sobre su encuentro con Dante Delgado hablan de “identificar coincidencias”, “explorar caminos” y mantener un “diálogo abierto”, son la antesala de negociaciones más profundas.
El PT todavía no ha definido si volverá a coaligarse con Morena en Baja California, porque el propio Bonilla ha condicionado esa posibilidad a que exista “piso parejo” en la selección de candidaturas, dejando claro que la alianza no está garantizada.
Por ahora no existe ningún anuncio oficial que confirme un acuerdo electoral, pero tampoco puede ignorarse que estas reuniones ocurren en el momento de mayor tensión entre Bonilla y el gobierno estatal.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor