PAÍS DE LOBOS
Agencia Fronteriza de Noticias
Programa AFN
Programa Horacio
Translate this website into your desired language:

PAÍS DE LOBOS

Ensenada BC - lunes 20 de julio de 2026 - El Vigía.
364

LA BUFADORA
Por. – El Mosquito

CUCHILLITO DE PALO
¿Por qué una sola llamada de la Casa Blanca modifica la conducta de nuestros gobernantes?

ENSENADA BC 20 DE JULIO DE 2026.- Humillar no es hacer justicia, y eso es precisamente lo que deliberadamente hizo la Fiscalía General de la República (FGR) en contra del ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, cuya detención convirtieron en un grotesco espectáculo, a diferencia de otros casos, donde los inculpados son procesados con sigilo.

Si el gobierno mexicano pretende demostrar fortaleza y mano dura contra los delincuentes y corruptos, debe hacerlo con investigaciones impecables y sentencias sustentadas en pruebas, no con imágenes fabricadas para enviar mensajes políticos o mediáticos.

El arresto Ruffo Appel, acusado de presuntos vínculos con una red de huachicol fiscal, se tiene que resolver en los tribunales, para determinar si existen elementos suficientes para acreditar los delitos que le imputan o si, por el contrario, prevalece su presunción de inocencia, porque esa es la función de los jueces.

Pero una escena que difícilmente puede justificarse en un Estado de Derecho, es que durante su traslado a las instalaciones de la en Tijuana, en plena banqueta y a la vista de todos, Ruffo apareció esposado, apoyado en un bastón debido a sus limitaciones físicas y de salud, mientras un agente federal le colocaba una mano sobre la cabeza.

Quienes conocen los protocolos de custodia saben que existen formas profesionales y respetuosas para trasladar a una persona detenida, pero lo ocurrido con Ruffo fue algo distinto.

La maniobra no parecía responder a una necesidad operativa, sino a la intención de proyectar con toda la mala leche del mundo una imagen de sometimiento absoluto, para enviar el mensaje de que nadie está por encima del poder del Estado.

Lo extraño es que este tipo de exhibiciones no las hemos visto con otros personajes sobre quienes también pesan graves señalamientos.

¿Cuál es el propósito de humillar públicamente a Ruffo cuando todavía un juez no dicta sentencia en su contra?, ¿por qué exhibirlo como un trofeo?

La dignidad humana no puede desaparecer con una orden de aprehensión, ni la presunción de inocencia cancelarse por la gravedad de las acusaciones.

Ernesto Ruffo no es un detenido cualquiera desde el punto de vista político; fue el primer gobernador de oposición en la historia moderna de México y símbolo de la transición democrática que puso fin a décadas de hegemonía de un solo partido en el país; y precisamente por ello, las autoridades debían extremar el cuidado para evitar cualquier apariencia de revancha política o escarnio público.

Nadie reclama privilegios por haber ocupado un cargo público, y si existen responsabilidades penales, deben investigarse y sancionarse con todo el peso de la ley, pero tampoco puede aceptarse que el proceso judicial se convierta en una condena mediática cuidadosamente escenificada y sirva de cortina de humo para desviar la atención de casos similares, en los cuales los involucrados son funcionarios y ex servidores públicos de gobiernos morenistas.

Así que las imágenes de un hombre de 74 años, esposado, caminando con bastón y siendo conducido con una mano sobre la cabeza no fortalecen la confianza ciudadana en las autoridades responsables de impartir justicia.

Hoy fue Ruffo, pero mañana podría ser cualquier otro ciudadano. Los derechos procesales y el trato digno existen no para proteger sólo a los inocentes; existen precisamente para impedir que el poder público actúe con arbitrariedad frente a cualquier persona.

SIEMPRE ISAAC

La destacada actuación del ciclista ensenadense Isaac del Toro Romero en el prestigioso Tour de Francia es un triunfo que nadie puede adjudicarse por tratarse de un éxito personal, el cual de ninguna manera refleja la política deportiva del país, si es que la hay.

Sin embargo, la irrupción de Isaac representa un respiro y un genuino motivo de orgullo, porque no sólo está haciendo historia para el deporte mexicano, sino que también proyecta una imagen distinta de Ensenada y de Baja California ante el mundo.

Su tercer lugar en la clasificación general, el liderato del “maillot blanco” como mejor corredor joven de la competencia y la fortaleza que mostró para recuperarse de una caída y terminar entre los mejores de la etapa son logros que no son resultado de la casualidad. Son producto de años de sacrificio, entrenamiento, disciplina y perseverancia.

También son fruto del respaldo de una familia que creyó en él cuando todavía era un niño, de entrenadores que dedicaron tiempo y conocimientos para desarrollar su talento y de un entorno que, pese a las limitaciones y falta de apoyos, permitió que un deportista mexicano alcanzara la élite del ciclismo mundial.

Precisamente por eso resulta cuestionable el entusiasmo con el que distintos actores políticos y gubernamentales buscan ahora fotografiarse con el éxito ajeno o presentar a Isaac como un ejemplo de las políticas públicas en materia deportiva.

México arrastra enormes carencias en el desarrollo deportivo, pues la infraestructura es insuficiente, los apoyos suelen ser limitados, muchas asociaciones enfrentan conflictos administrativos y miles de jóvenes con talento abandonan sus disciplinas por falta de recursos.

Isaac del Toro llegó al Tour de Francia gracias a un proceso de formación que exigió el compromiso permanente de él mismo y de quienes lo rodearon. 

Su éxito confirma que el talento mexicano existe, pero también evidencia que, para triunfar al más alto nivel, muchos deportistas deben abrirse camino prácticamente por cuenta propia, superando obstáculos económicos y logísticos que no deberían enfrentar.

El mejor homenaje que pueden rendirle a este destacado ensenadense no es con publicar mensajes en redes sociales ni organizar ceremonias de reconocimiento, sino de garantizar que miles de niños y jóvenes encuentren las oportunidades que Isaac tuvo que conquistar con enorme esfuerzo personal.

Y mientras eso no ocurra, las victorias de Isaac del Toro seguirán siendo, sobre todo, la victoria de un muchacho que creyó en sí mismo, de una familia que nunca dejó de respaldarlo y de entrenadores que apostaron por su talento.

Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor 

Esquela
Predial ISAI
CESPT 17 Junio 2026
Garitas
Programa 22 Minutos
Horacio Programa
Garitas
Tecnico Electricista
Buscador Acerca de AFN Ventas y Contacto Reportero Ciudadano