DESDE MI SOFÁ
Por: Obed Silva
Cómo se narra en la novela de la escritora británica Mary Shelley, una descarga eléctrica podría regresar a la vida política al monstruo que gobernó Baja California durante 30 años.
En el terreno de lo político, la detención de Ernesto Ruffo no es un mensaje para Baja California ni mucho menos una defensa de Marina del Pilar Avila Olmeda, es más profundo y va dirigido al conservadurismo mexicano para hacerle entender que hay un límite a su colaboración con la campaña de la derecha internacional en contra de México.
El deslinde que hizo la Presidenta Sheinbaum en el sentido de que la gobernadora de nuestro Estado debe de explicar sobre lo que se escucha en los audios que ella misma ha reconocido como propios, es la prueba de lo que se afirma.
Hace un año (13 de julio de 2025), en este espacio se dió cuenta sobre el reportaje del noticiero N+ que informó sobre la investigación de la FGR respecto de la probable participación del exgobernador Ruffo en los delitos de evasión fiscal y contrabando de combustibles petrolíferos.
Cómo bien dice su hija, el año pasado el hoy imputado se defendió solo ya que el partido del que fuera símbolo no fue solidario con él y es probable que eso motivó al bajacaliforniano a sumarse como consultor en el proyecto Somos México.
Quien fuera el primer panista en vencer al Pri en una gubernatura, termina su larguísimo ciclo político lejos del partido al que ayudó a llegar al poder público y cobijado por un amasijo de personajes que hoy reclaman su “inmediata e incondicional libertad”, a diferencia del Pan quien dijo confíar en que el exgobernador “aclarará los señalamientos conforme avancen las investigaciones” .
Por lo pronto, según las notas de los medios de comunicación, la audiencia de imputación contra Ruffo Appel y otros siete en la causa penal 153/2026, se prolongó por 30 horas bajo la conducción de una jueza del Centro de Justicia Penal Federal con sede en Almoloya de Juárez en el Estado de México.
Además del exgobernador, está imputado el ensenadense Ricardo Thompson Navarro, su socio, que acusa a Ruffo de haberse robado acciones de la empresa Ingemar.
También están detenidos los agentes aduanales de Monterrey Armando Riestra Fernández, Juan Hermilo Chávez y Luis Antonio Barrientos. Los empresarios de Saltillo, José María de la Peña Ramos, Guillermo de la Peña Rosales y Adriana Magali Bárcenas Guillén, empresaria ferroviaria de San Luis Potosí.
Además, según trascendió, hay 17 personas más imputadas con orden de aprehensión y hasta hoy prófugas.
La FGR ha señalado que el exgobernador es parte de una amplísima operación que no solo internaba al país de manera ilegal hidrocarburos, si no que también tenía una red de distribución y lavado de dinero con 80 empresas formalmente constituidas.
Lo anterior nos hace ver qué la acción criminal va más allá del exgobernador y que conformó todo un entramado en el que debieron haber participado cientos de personas para administrar millones de litros de combustibles.
En reacción a los hechos, surgió en Baja California un movimiento de rechazo a la aprehensión del exgobernador que exige no juzgarlo a priori, lo interesante es que entre los que exigen imparcialidad hay quienes condenan a priori a nuestra Gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda por delitos de los que no esta imputada.
Otro detalle que llama la atención sobre el movimiento que surgió en favor de Ruffo es que en el mismo hay personas que de manera tardía pero genuina lo apoyan, pero también se persibe a oportunistas que ven la ocasión para buscar su candidatura bajo las siglas de Somos México.
NOMAS POR JODER:
Entre quienes aspiran defender a la 4T en Baja California no hay quien defienda a la Gobernadora de la 4T.