TIJUANA BC 9 DE JULIO DE 2026 (AFN).- El Gobierno Federal de la 4t insiste en hacerse bolas.
De la exigencia de explicaciones por el secuestro del "jefe de jefes" del narcotráfico en México, Ismael "El Mayo" Zambada García pasó a una ofensiva contra Estados Unidos, aunque sus señalamientos -hasta el momento- los han centrado en el ex embajador Ken Salazar, al que han convertido en el villano favorito.
Basados en una publicación del periodista Luis Chaparro (que ahora sí dan por buena) acusan de injerencia a Estados Unidos en México; de secuestro de un nacional mexicano, aunque sea un delincuente y de una violación a la soberanía del país.
Eluden hablar del presumible involucramiento del gobernador con licencia del estado de Sinaloa Rubén Rocha Moya en el crimen organizado y narcotráfico y de una presunta autoría intelectual del crimen del entonces diputado federal electo Héctor Melesio Cuen Ojeda con quien tenía una abierta confrontación.
Y hace el gobierno mexicano como que ni se dio cuenta del absurdo en el que incurrieron, al tener en sus manos a una de las "claves" para conocer lo que ocurrió hace dos años con el plagio del Mayo Zambada, al haberlo regresado hacia el país del Norte, argumentando que les fue solicitado en extradición, según lo dijeron ayer en conferencia de prensa de la Fiscalía General de la República, no sabemos si de manera consciente o inconscientemente.
O sea que tuvieron en sus manos a quien piloteó el avión que se llevó desde México al "jefe de jefes" de los narcotraficantes y no le exprimieron la información, según se deduce de los insistentes reclamos del gobierno mexicano porque Estados Unidos explicara cómo es que el Mayo Zambada llegó a sus manos.
El ex embajador Ken Salazar les respondió de manera directa que ni el avión, ni los recursos utilizados, ni personal de agencias federales participaron en esta sustracción ilegal del narcotraficante, repitiendo lo que siempre ha dicho desde hace dos años, en el sentido de que el Mayo fue llevado contra su voluntad hacia territorio estadounidense.
Y aquí va con "manzanitas" la explicación de lo que pudo haber ocurrido y que el gobierno mexicano se niega a entender, muy posiblemente (dándoles el beneficio de la duda) por el desconocimiento de los procedimientos que utiliza el gobierno de los Estados Unidos y por la falta de experiencia para gobernar. Ya lo dijo Andrés Manuel López Obrador que gobernar "no tiene chiste".
Cuando Ken Salazar insiste en lo que ya ha dicho, es porque muy seguramente, el avión que ahora señalan como prueba de intromisión (por haber sido donado a un museo de guerra) debió ser de los que utilizan los narcotraficantes, que es conocido que cuentan con todo tipo de recursos y por lo tanto, es de sobra conocido que cuentan con aeronaves y pilotos para sus operaciones.
Que normalmente, agentes federales que de manera legal están dentro de nuestro territorio hacen investigación de inteligencia y de alguna forma llegan o se les acercan individuos, como en este caso El hijo del Chapo Guzmán, para alcanzar un acuerdo que, a todas luces se ve que se hizo, para entregar a quien hasta el momento, había sido su padrino y casi casi un familiar.
Así que no es difícil suponer que, el hijo de Joaquín Guzmán Loera hubiese ofrecido hacerse cargo de ese traslado, como así lo hizo, ya que está claro que estos individuos pueden ir y venir por todo el territorio nacional y cruzar fronteras, ya sea en unidades terrestres, marítimas o aéreas sin ser interceptados, sea por incapacidad de nuestras autoridades o porque se hacen de la vista gorda.
Así que lo más seguro es que el Gobierno Federal, en este caso el FBI (que sí debió conocer a detalle el plan) no necesitó ingresar a México para hacerse cargo del operativo, sino que simple y sencillamente tuvo que esperar en el aeropuerto de Doña Ana, en Santa Fe, para recibir a los "célebres" viajeros como finalmente ocurrió.
Por eso es que, muy seguramente, Ken Salazar puede mantenerse en sus palabras sin caer en perjurio, cuando dice que ni fue su avión, ni fueron sus elementos los que realizaron el operativo, ni se utilizaron recursos oficiales.
¿Por qué donaron el avión? Es lo que preguntan ahora y ponen como prueba de la presunta acción ilegal del FBI.
Porque al haber sido utilizado en una operación ilegal y tener evidentes alteraciones (como en el número de serie) ya no lo pueden vender y por eso, al final de cuentas optaron por donarlo a un museo, como prueba "de todos los instrumentos que utiliza el crimen para realizar su actividad", dijeron.