LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
ENSENADA BC 30 JUNIO 2026.- Somos MX, la organización que dirigen Guadalupe Acosta Naranjo y Cecilia Soto, se declaró lista para competir en las elecciones intermedias de 2027.
El registro de Somos MX como partido abre un nuevo episodio en la configuración electoral del país, y lo que llama la atención es que esta nueva fuerza política reúne a un grupo de experimentados operadores, muchos de ellos ex funcionarios del IFE y del INE, conocedores de las reglas, los procedimientos y la ingeniería electoral mexicana.
Este partido apuesta por la experiencia, pero también de un proyecto que inevitablemente cargará con la obligación de demostrar que representa algo distinto a la clase política que durante décadas protagonizó la competencia entre PRI, PAN y PRD, así que su éxito dependerá de su capacidad para atraer liderazgos regionales con arraigo ciudadano.
En Baja California, precisamente, existen condiciones para que este nuevo partido encuentre terreno fértil, porque la hegemonía que durante años ejerció el PAN quedó atrás y, tras las derrotas electorales de los últimos procesos, numerosos cuadros panistas han manifestado su inconformidad con la conducción de su partido o simplemente han optado por mantenerse al margen de la actividad política.
Por ende, no sería extraño que figuras relevantes del panismo bajacaliforniano, especialmente aquellas que ya no encuentran espacios dentro de Acción Nacional o que mantienen diferencias con las dirigencias actuales, vean en Somos MX una plataforma para regresar a la competencia electoral.
Por ahora, esa posibilidad permanece en el terreno de la especulación y dependerá de las decisiones que adopten tanto los liderazgos locales como la dirigencia nacional de Somos MX.
¡AGUAS!
La advertencia de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la posibilidad de que en la segunda mitad del año se registren huracanes de mayor intensidad en la costa del Pacífico mexicano debe asumirse con mucha responsabilidad por parte de las autoridades locales, porque es, sobre todo, un llamado a que los tres órdenes de gobierno dejen de reaccionar únicamente cuando el desastre ya ocurrió.
Durante muchos años se pensó que Baja California estaba prácticamente al margen de los grandes ciclones del Pacífico, pero la realidad ha demostrado lo contrario, y aunque la entidad no recibe con frecuencia el impacto directo de huracanes, los remanentes de estos sistemas han provocado inundaciones, destrucción de carreteras, aislamiento de comunidades y cuantiosas pérdidas económicas, particularmente en la zona sur del estado y en toda la península.
Los casos de San Felipe, Bahía de los Ángeles, San Quintín y diversas comunidades rurales evidencian la vulnerabilidad de una región donde los cauces naturales, arroyos y caminos suelen convertirse en verdaderas trampas durante lluvias extraordinarias.
Basta recordar los daños ocasionados por fenómenos recientes, que dejaron poblaciones incomunicadas durante varios días y obligaron a millonarias inversiones para reconstruir la infraestructura carretera.
Así que resulta positiva la decisión del gobierno federal de fortalecer el monitoreo del Pacífico mediante una red de boyas oceanográficas, pues contar con mejores herramientas para anticipar la evolución de los ciclones permite alertas más precisas y mayor tiempo para evacuar zonas de riesgo.
Sin embargo, la tecnología por sí sola no evitará los daños si estados y municipios mantienen rezagos en materia de protección civil, ordenamiento territorial y mantenimiento de infraestructura hidráulica.
Desde ahora es necesario revisar la ubicación de asentamientos humanos, reforzar puentes y carreteras estratégicas, limpiar cauces antes de cada temporada de lluvias y actualizar permanentemente los atlas de riesgo municipales.
RED VIVA
A un año del nacimiento del movimiento Red Viva, impulsado por el Centro de Conservación Pai Pai, uno de los datos que más llama la atención es su apuesta por la inclusión.
Según nos informó Erick Pérez, encargado de relaciones públicas de Pai Pai, durante 2025 y 2026, el parque recibió de manera gratuita a más de 25 agrupaciones integradas por personas con discapacidad y neurodivergencias, beneficiando a más de mil usuarios, además de otros 800 visitantes y acompañantes mediante programas permanentes de acceso incluyente.
Rampas, senderos accesibles, señalética en braille y experiencias sensoriales forman parte de una estrategia que busca convertir el contacto con la naturaleza en un derecho al alcance de todos, y en estos tiempos donde la inclusión suele quedarse en el discurso, el modelo desarrollado en Ensenada comienza a generar resultados que se perciben y se miden.
Pero la apuesta no termina ahí, porque en poco más de dos años, Pai Pai ha llevado programas de educación ambiental a más de 30 escuelas públicas, privadas, rurales y de educación especial, alcanzando a más de 10 mil estudiantes; además, ha impartido más de 250 talleres de conservación que han sensibilizado a más de 4 mil visitantes.
Paralelamente, mantiene bajo cuidado profesional a más de 800 ejemplares de 120 especies y participa en programas de conservación de especies emblemáticas como el jaguar, el borrego cimarrón y el ajolote.
Sin embargo, quizá el mayor valor del movimiento Red Viva radica en demostrar que la conservación no se limita a proteger fauna silvestre, sino también a construir una sociedad más incluyente, donde la mayoría pueda vivir la experiencia de aprender y conectar con la naturaleza.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor