LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿Qué sucederá en la relación México-Estados Unidos después del Mundial de Futbol?
ENSENADA BC 29 JUNIO 2026.- El anuncio de la alcaldesa de Ensenada, Claudia Agatón Muñiz, de permanecer al frente del Ayuntamiento y no participar, por ahora, en el proceso interno de Morena para la gubernatura de Baja California, genera varias lecturas políticas, lo cual es inevitable.
Oficialmente, la presidenta municipal sostuvo en su mensaje emitido el pasado fin de semana a través de un video en redes sociales, que “la transformación se construye con visión, no con prisa”, y que continuará gobernando Ensenada, aunque dejó abierta la posibilidad de servir “donde el movimiento la requiera”. Sin embargo, en el círculo rojo estatal y de Ensenada existen otras interpretaciones sobre su decisión.
Ciertamente, para competir por la candidatura de Morena habría tenido que solicitar licencia a la presidencia municipal, dejando el gobierno en manos de su suplente, Ayerim Magallón Granados, pero esa posibilidad representaba un alto costo político para Agatón, debido al evidente distanciamiento que existe entre ambas, luego de una ruptura que pasó del plano político al personal.
Por tanto, en esas condiciones, separarse temporalmente del cargo implicaba entregar el control del Ayuntamiento a una figura que ya no forma parte de su círculo de confianza, con el riesgo de perder el manejo político y administrativo del gobierno municipal durante varios meses, y eso, para cualquier alcalde, es una decisión compleja.
Entonces, permanecer en la presidencia municipal evita abrir un frente interno que habría provocado todavía más tensiones dentro de la administración y en Morena.
POCOS COMPETITIVOS
El cierre del registro de candidatos… perdón, de aspirantes de Morena para convertirse en coordinadores de la defensa de la transformación y la soberanía nacional en las 17 gubernaturas que estarán en disputa en 2027, concluyó con la inscripción 277 personas, pero falta por conocer la cantidad de militantes y simpatizantes que buscarán contender por alguno de los casi 3 mil 500 cargos de elección popular, entre alcaldías y diputaciones locales y federales.
¿Cómo le hará Morena para realizar esa cantidad de encuestas en un periodo tan corto?, ¿existe una casa encuestadora de prestigio capaz de levantar ese número de levantamientos estadísticos? Estas son preguntas obligadas.
Mientras tanto, la dirigencia nacional, encabezada por Ariadna Montiel Reyes y Citlali Hernández Mora, ahora tendrá la tarea de revisar uno por uno los expedientes para verificar que los aspirantes cumplan con los requisitos establecidos; y este será el primer filtro.
Si superan el corte inicial, los aspirantes deberán concentrarse en promover la llamada cuarta transformación, recorrer las colonias casa por casa, realizar asambleas y difundir los logros del gobierno federal, evitando cualquier acto que pueda interpretarse como promoción personalizada… ajá.
En Baja California, donde el interés por la sucesión gubernamental comienza a intensificarse, la revisión de expedientes también servirá para conocer quiénes realmente cuentan con posibilidades de avanzar y quiénes simplemente buscaron aparecer en la escena política.
AHORA EL NYT
Cuando un medio informativo de la talla de The New York Times publica en su edición impresa y plataformas digitales que el gobierno de Estados Unidos investiga por presunta corrupción a los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, las repercusiones el ámbito periodístico y cobran una dimensión política y diplomática que no puede minimizarse.
Y la relevancia de esta información radica en que no se trata de un señalamiento aislado, porque apenas unas semanas antes, otro prestigiado periódico, Los Angeles Times, fue el primero en revelar que autoridades estadounidenses mantenían abiertas investigaciones sobre ambos mandatarios estatales, lo que ahora parece confirmarse con la nueva información publicada por el diario neoyorquino; y aunque ninguna de estas publicaciones constituye una acusación formal ni una sentencia judicial, la coincidencia entre dos de los diarios más influyentes de Estados Unidos no se puede ignorar.
El dato más inquietante del reportaje del New York Times no es la existencia de las investigaciones, sino que al menos doce funcionarios mexicanos -incluidos gobernadores y legisladores de Morena y de otros partidos-, habrían buscado establecer contacto con autoridades estadounidenses para proporcionar información sobre otros políticos mexicanos.
De ser cierta esta versión, significaría que dentro de la propia clase política existe una profunda desconfianza y que algunos han optado por colaborar con agencias extranjeras como una estrategia de supervivencia política y jurídica.
En otras palabras, el viejo principio del “sálvese quien pueda” parece comenzar a imponerse entre quienes temen convertirse en los siguientes objetivos de las investigaciones.
Según el reportaje, esta dinámica habría surgido a partir de una estrategia impulsada por la DEA para acercarse discretamente a funcionarios mexicanos, luego de diversos casos en los que autoridades estadounidenses han señalado presuntos vínculos entre servidores públicos y organizaciones criminales.
Desde luego, los gobernadores mencionados tienen derecho a la presunción de inocencia; incluso Alfonso Durazo ya rechazó categóricamente la publicación y solicitó al The New York Times una rectificación, argumentando que la información carece de sustento verificable.
Sin embargo, el daño político ya está hecho, porque la reiteración de este tipo de publicaciones en medios internacionales de reconocido prestigio proyecta una imagen de creciente desconfianza hacia diversas instituciones mexicanas y alimenta la percepción de que es el gobierno de Estados Unidos, y no las autoridades nacionales, quien lleva la iniciativa en investigaciones relacionadas con posibles redes de corrupción y crimen organizado.
Si estas revelaciones continúan apareciendo y eventualmente son respaldadas con evidencias judiciales, la relación de México con Estados Unidos se volverá aún más tensa, y en este conflicto ya sabemos quién lleva las de perder.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor