LA BUFADORA
Por. – El Mosquito
CUCHILLITO DE PALO
¿De verdad serán auditables las encuestas que realice Morena para designar a sus candidatos?
ENSENADA BC 19 JUNIO 2026.- La declaración de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a que las licencias solicitadas por legisladores de Morena no garantizan una candidatura parece dirigida a enfriar los ánimos de quienes ya se sienten con un pie en la boleta electoral de 2027.
Y es que la competencia interna en varios estados amenaza con convertirse en un campo minado para la llamada cuarta transformación, y Baja California es uno de los casos más ilustrativos.
En esta entidad fronteriza se perfilan desde hace meses ocho aspirantes de Morena interesados en convertirse en coordinadores estatales, figura que eventualmente derivará en la candidatura a la gubernatura.
Hasta el momento, quienes han confirmado que se registrarán el próximo lunes 22 de junio son: Ismael Burgueño Ruiz -el cual ya solicitó licencia como alcalde de Tijuana-; los senadores Julieta Ramírez Padilla y Armando Ayala Robles, que también tramitaron su licencia.
También lo hicieron los diputados federales Fernando Castro Trenti y Evangelina Moreno Guerra; y falta por conocer si la alcaldesa de Ensenada, Claudia Agatón Muñiz se decide a participar en este proceso; mientras que Jesús Alejandro Ruiz Uribe y Alfredo Álvarez Cárdenas sólo tendrán que acudir a inscribirse porque ambos se retiraron de sus cargos públicos con bastante antelación.
Sin embargo, a ellos se deberán sumar dos prospectos impulsados por los partidos aliados, Montserrat Caballero Ramíez y Jorge Ramos Hernández, del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), respectivamente, lo que elevaría a diez el número de contendientes dentro de la coalición gobernante.
Pero, el escenario podría complicarse aún más si el Partido Encuentro Solidario (PES) decide formalizar una alianza electoral con Morena y sus socios.
Aunque se trata de una fuerza política estatal, su incorporación agregaría nuevos factores de negociación y de veto, sobre todo por la influencia política y económica de su líder moral, Jorge Hank Rhon, además de que muy evidente que el PES ha sido aliado de facto del partido en el poder.
Y como las reglas anunciadas por la dirigencia de Morena precisan que sólo seis aspirantes serán incluidos en la encuesta final -cuatro de morena, uno del PT y otro del PVEM-, al menos cuatro morenistas serían recortados.
De ahí que la dirigencia nacional guinda insista en que todavía falta una etapa de depuración en la que se revisarán perfiles, antecedentes, competitividad y viabilidad política.
Pero en Baja California el reto será delicado, porque no sólo deberá resolverse la disputa entre los grupos internos de Morena, sino también equilibrar los intereses de sus aliados, quienes difícilmente aceptarán desempeñar un papel meramente testimonial en una entidad considerada estratégica por su peso económico, demográfico y fronterizo.
ENCUESTA O SIMULACIÓN
Por más que hablen de democracia, apertura, encuestas, piso parejo y de que no habrá dedazo, la realidad es que las candidaturas se decidirán en una mesa de negociación, que hasta el momento no se sabe si se instalará en Palenque o Palacio Nacional, donde los jerarcas reales de Morena y los dueños… perdón, dirigentes del PT y PVEM, se repartirán las postulaciones, pues suena muy bonito que digan que la definición del candidato o candidata ocurrirá bajo el “escrutinio de la opinión pública” y de que las encuestas que Morena utiliza como método de selección no será el único elemento en la ecuación, cuando la historia reciente demuestra todo lo contrario.
En pocas palabras, las licencias apenas representan el banderazo de salida, y la verdadera carrera por la gubernatura comenzará cuando llegue el momento de descartar aspirantes y repartir posiciones, ejercicio al que pomposamente llaman “construir consensos”.
¿Los perdedores de este proceso se convertirán en un problema para la unidad de la alianza?
Mientras tanto, del 22 al 27 de junio, Morena, PVEM y PT abrirán el registro de aspirantes. Y en una segunda etapa, una mesa de negociación de la coalición depurará las listas para seleccionar hasta seis perfiles por entidad que serán sometidos a encuestas.
¿Y LA OPOSICIÓN?
Tal parece que los partidos de oposición en México esperan a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haga el trabajo por ellos, porque se mantienen como simples espectadores, no reaccionan ni buscan posicionarse, y sólo recurren a esporádicas ruedas de prensa, pero no se animan a movilizar a sus militantes y simpatizantes, reflejo que no calan en el ánimo de los ciudadanos.
Aquí en Ensenada sólo el panista Iván Nolasco Cruz ha manifestado públicamente su interés de volver a contender por la presidencia municipal, pero hasta ahí.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor.