Palco de Prensa
Por: Gilberto LAVENANT
Este jueves 25 de abril, inician las campañas políticas. Durante dos meses, Baja California estará envuelta en discursos, actos diversos de proselitismo, promesas, acusaciones, descalificaciones y situaciones que motivarán o desmotivarán a los bajacalifornianos, para enfrentar en soledad, bajo una modesta mampara, la disyuntiva de decidir, entre 6 años más de gobiernos panistas, a nivel estatal, básicamente, o la alternancia tricolor.
Los de un partido, o de otro, no tienen problema alguno. Defenderán, apoyarán, promoverán e impulsarán a los candidatos de sus respectivas instituciones partidistas. Unos, los que están en el gobierno, por la conveniencia de disfrutar, aunque sea en mínima proporción, las mieles del poder. Otros, anhelantes de acceder a la administración pública, para no incidir en aquello de que vivir fuera del presupuesto, es un error.
El problema es para los electores, comúnes y corrientes. Para quienes lo único que tienen a su favor, es su voto, que lo pueden otorgar a favor de uno o de otro candidato. Si gana el de sus preferencias, podrán presumir que aportaron “un granito de arena” para ello.
Pero el problema es más que eso. Abarca o implica la posibilidad de tener gobernantes, que en campaña prometen ser mejores que los que están en funciones. Escucharán promesas que ya antes han escuchado, muchas de las cuales aún están en espera de su cumplimiento.
El problema, es la esperanza de tener un empleo, con un salario remunerador. En el menos peor de los casos, el poder realizar alguna actividad informal, para obtener el sustento de sus familias.
El lograr vivir en condiciones más seguras. Que no sean agredidos, ni por los delincuentes, ni por los policías, supuestamente encargados de la seguridad pública. Hasta eso que no es mucho lo que reclaman. Sin embargo, las cosas, no son tan simples como parecen. Más que todo, por la ineptitud de los gobernantes y la falta de voluntad para cumplir eficientemente con sus respectivas funciones.
En cuanto a los contendientes, digamos que la contienda empieza en ceros, para todos. Las encuestas anteriores a esta fecha, son una mera referencia, que durante el transcurso de las campañas pueden confirmar o modificar las preferencias electorales. Ya habrá tiempo de comentar esto.
Sin duda alguna, se debe considerar que en toda contienda electoral, para un triunfo o una derrota, intervienen muchos factores. Lo más importante, la valoración de cada elector, respecto a los gobernantes en turno y la idea general que tengan en relación con políticos que les ofrecen mejorar sus condiciones de vida. La suma de cada una de esas valoraciones, se refleja en el número de votos en las urnas.
Lamentablemente hay electores, que no ejercen su derecho a votar. Por decepción o desinterés, no acuden a las urnas, de tal forma que permiten que sean unos cuantos los que decidan. Martha Beatriz García, Consejera del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, dijo esta semana que en Baja California solo 3 de cada 10 ciudadanos, acude a votar.
El problema del abstencionismo, es sumamente serio, no solamente porque ha dado lugar a tener gobiernos de minoría, sino porque además, los que se abstuvieron de votar, no se sienten ligados o comprometidos con los gobiernos e incluso son apáticos para cumplir sus obligaciones ciudadanas.
También lo lamentable, es que todo proceso electoral tiene un costo elevado, acudan todos o solamente unos cuantos a votar. En esta ocasión, tendrá un costo de 276 millones de pesos.
Otro factor que afecta, es la integración de alianzas o coaliciones. En esta ocasión los nombres que utilizan, son confusos para los electores comúnes y corrientes. Aquellos que se dice no están politizados. Los que no alcanzan a distinguir la diferencia entre dos coaliciones, que en su nombre la única diferencia es que una utiliza la expresión “compromiso” y la otra “unidos”.
La de “copromiso”, integrada por el PRI, PVEM, PT y PES y cuyo candidato a Gobernador lo es Fernando Castro Trenti y en Tijuana a Alcalde Jorge Astiazarán Orcí.
La de “unidos”, integrado por el PAN, PRD, PANAL y PEBC, cuyo candidato a Gobernador es Francisco Vega de la Madrid y en Tijuana a Alcalde Alejandro Monraz Sustaita.
A propósito, un factor más, que afectará este proceso, son los incidentes y desencuentros que se han vivido en cada partido político. Por ejemplo, la detención de la líder inmoral del SNTE, Elba Esther Gordillo, dueña de el PANAL. Definitivamente, la fama pública de muchos políticos, también se refleja en las preferencias electorales.
Por lo que respecta a los contendientes, empezamos sin calificar o descalificar a ninguno de ellos. Esto es como una carrera maratónica, en donde cada quien, con su propio estilo, se dedicará a pregonar, que si el voto popular les favorece, todo será diferente en Baja California. Que casi todos los problemas quedarán resueltos. Bueno, aunque esto no sea del todo cierto.
Lo menos que se puede desear, y pedir, es que no se desborden los apasionamientos. Que cada quien le haga su luchita, pero sin agresiones. Sin insultos. Sin campañas negras. Es de lo que están hartos los ciudadanos.
Ojalá que la contienda realmente traiga beneficios a la entidad. Que los políticos, en el ánimo de ganar y perpetuarse en el gobierno, no solamente prometan muchas cosas, sino que las cumplan. Hay mucho rezago en Baja California. El 7 de julio debe iniciarse un nuevo cíclo en el que los bajacalifornianos, en general, salgan ganando.
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